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Presta atención

Cuando me desperté esta mañana, vi la fecha en mi calendario y tuve que comprobarlo dos veces porque no podía creer que fuera cierto.

¿Dónde pasaron todos esos días? ¿Cómo estamos tan avanzados en el año? El tiempo vuela y cuando tratamos de mirar hacia atrás para ver a dónde se fue el tiempo, nos damos cuenta de que hemos perdido completamente su pista.

No puedo creer que hace diez años mi vida era completamente diferente, mi mentalidad era diferente e incluso mi estilo de vida era diferente.

Muchos de mis amigos y personas con quienes he trabajado ya no están entre nosotros. Cuando empecé a hacer una lista de todas las personas que se habían ido, me sorprende de cuán grande es. ¿Dónde están todos?

Incluso mis gustos y pasatiempos ya no son los mismos. Todavía disfruto de muchas cosas “antiguas”, pero mis intereses y actividades han cambiado mucho. Algunos de ellos de forma radical.

Sí, estoy envejeciendo, pero todavía no me siento viejo. Tal vez el tiempo ha pasado tan rápido que no tuve tiempo de darme cuenta. Continúe leyendo

¡Desapégate!

Estamos escuchando últimamente más a menudo sobre el desapego. Desapego a cosas materiales, a lugares, a personas, etc.

Para la mayoría de las personas, es más fácil separarse de individuos, alimentos o lugares, que ser la “víctima” del desapego.

Puedes entrenar a tu mente para separarse de un lugar, de un cierto alimento o hábito. Un poco más difícil para muchos es “evitar” personas tóxicas que no nos están ayudando con nuestro proceso de crecimiento.

Especialmente cuando ciertas personas sienten que las estás evitando por las razones equivocadas. Podrían pensar que te estás haciendo demasiado “selectivo” o que te estás volviendo muy egoísta o que simplemente ya no te interesas más en ellos.

Pero por favor no caigas en ese juego esta vez. Continúe leyendo

Oscuridad

Verlo comiendo tan rápido era una vista desagradable. Parecía como si pensara que el mundo estaba llegando a su fin y que debería terminar su comida primero.

Yo estaba justo en medio del primer tiempo, cuando él estaba terminando su último. Me sorprendió y al mismo tiempo me molesto un poco ya que ni siquiera había disfrutado su comida. Permanecí en silencio mientras él se levantaba de la mesa y salía corriendo del restaurante sin esperar mi respuesta.

Yo estaba en “modo de juzgar” por lo que pensé que él debería aprender a tomar más tiempo para disfrutar su comida, además de que es poco saludable, y en algunos casos incluso peligroso comer demasiado rápido.

Terminé mi comida a mi propio ritmo y, mi otro amigo y yo dejamos el lugar hablando de otros temas más relevantes. Continúe leyendo

¡Eres el mejor!

A veces admiramos a otras personas pensando que sus vidas son realmente geniales y vale la pena imitarlos. Vemos sólo lo que nos permiten ver, grandes mansiones, automóviles, aparatos caros, etc.

Creemos que tienen una vida maravillosa y nos gustaría poder ser tan afortunados como ellos.

Vemos personas que llamamos triunfadores y leemos acerca de su gran éxito en los negocios, el deporte, la política, etc. Nos encantaría poder hacer las cosas tan bien como ellos.

Tendemos a idealizar a esas personas y creemos realmente que estamos muy lejos de su nivel. No se nos ocurriría compararnos con ellos y, a veces incluso, nos sentiríamos felices si pudiéramos hacer un tercio de lo que pueden ellos hacer. Y en realidad ese es el problema real.

Cuando nos comparamos con los demás, en realidad estamos estableciendo nuestros parámetros muy bajos. Estamos limitando nuestras verdaderas capacidades y creencias, ya que nos han enseñado a creer que esas personas son superiores a nosotros. Continúe leyendo

La tormenta

Cuando era niño odiaba cuando la lluvia arruinaba mis tardes. No me permitían salir a jugar mientras llovía.

Por lo tanto, durante la temporada de lluvias, estaba condenado a quedarme en casa viendo la televisión o leyendo, eso no era del todo malo puesto que me enamoré de muchos libros maravillosos en aquel entonces.

Pero recuerdo muchas veces que me quedé viendo cómo se cancelaban grandes planes con amigos debido a la lluvia.

Eso me hacía sentir muy frustrado y algunas veces incluso enojado con la Madre Naturaleza.

Tuvieron que pasar años antes de que realmente pudiera apreciar las bendiciones de una buena tormenta y los efectos purificadores y limpiadores en todo el planeta. Continúe leyendo

Tú te defines a ti mismo

Recuerdo un día cuando mi hija me dijo que era tonta.

Me quedé muy impresionado por la forma en que lo dijo. Tenía alrededor de 5 años de edad y, llegando de la escuela me dijo que era tonta en una voz muy confiada y firme. Ella estaba totalmente convencida de que era un hecho.

Le pregunté el por qué había dicho eso y, en el mismo tono, me respondió: “Mi maestra me dijo que soy tonta, mis amigos me dijeron que soy tonta, mis primos me dijeron que soy tonta, por lo tanto, debo serlo”

“¿Te lo dijeron hoy?”, Pregunté. Continúe leyendo

¿Eres tú?

Ella era una chica dulce y encantadora. Creció en una familia tradicional y su infancia fue feliz.

A medida que creció la gente y los acontecimientos le jugaron rudo y se llenó de resentimientos y se hizo “más dura”. Empezó a hablar como sus amigos varones y cambió su estilo de vestuario a uno más masculino. Incluso sus movimientos y vocabulario se hicieron más agresivos y rudos.

Finalmente, un día me atreví a preguntarle por qué decidió hacer esos cambios en su personalidad, puesto que había sido una chica agradable cuando era más joven y ahora era más dura que algunos pandilleros que conozco. Continúe leyendo

El dolor en el cambio

¿Has notado que cuando te enfrentas a nuevas circunstancias, nuevas situaciones, como un nuevo trabajo, mudarte a una nueva casa, una nueva relación, etc., reaccionas de muchas maneras diferentes?

El miedo es la primera sensación que salta en nuestro corazón. Y a veces ese miedo es la principal razón por la que rechazamos tanto el cambio.

Y es comprensible, ya que el cambio puede ser una experiencia muy traumática en el primer instante.

Recuerdo que cuando yo era niño, me daba miedo saltar a una piscina, porque mi memoria del primer contacto con el agua a una temperatura diferente no era muy agradable. Me tomaba mucho tiempo arrastrarme lentamente dentro de la piscina y no era un evento muy agradable. Continúe leyendo

Inconformidad (más notas para mí mismo)

He estado gimoteando con mi ser interior últimamente muy a menudo.

Me he visto a mí mismo quejándome demasiado en los últimos días y, he descubierto que me está dando resultados muy negativos.

No sé si estoy cayendo en el último deporte de moda: lloriquear, o estoy a punto de cambiar de dirección en mi vida y es por eso que he sido tan rebelde últimamente.

Creo que el pensamiento excesivo está haciendo su trabajo aquí, después de todo, es más fácil quejarse de una situación que hacer algo para corregirla.

A final de cuentas, puedo justificarme diciendo que a donde quiera que vaya, encontraré a alguien chillando por algo.

“Odio mi trabajo”, “me pagan mal”, “soy un fracaso”, “no puedo hacer nada bien”, “nadie me ama”, “a nadie le importo”, etc. Continúe leyendo

Dejándolos atrás

Recuerdo que un día, cuando era un niño pequeño, sentí mucho miedo de perder mis juguetes, me sentí muy preocupado con ese pensamiento. Mi madre me preguntó por qué estaba tan molesto y le dije que tenía miedo de crecer, porque me encantaba jugar con mis juguetes y, nunca había visto a un adulto jugando con juguetes. (Estaba tan equivocado entonces…).

Mi madre sonrió y me dijo que no necesitaría mis juguetes cuando creciera y, que la vida siempre te da algo a cambio.

No pude entender eso en ese momento, pero me sentí un poco más tranquilo al escucharlo.

Algunos años después, cuando estaba en el inicio de mi adolescencia, sentí el mismo “miedo a la pérdida” cuando un amigo mío muy cercano se mudó al extranjero.

Pensé que el fin del mundo había llegado para mí y que ya nada sería igual, nunca conocería a nadie como él y nadie más compartiría mis aficiones, gustos y aventuras nunca más. Continúe leyendo