Equivocaciones

Yo estaba parado en medio del gimnasio, con todos mis compañeros de clase mirándome de forma burlona, al ver mis intentos por defenderme de mi oponente.

Yo era el chico más pequeño de la clase, en edad y tamaño, pero en ese momento yo no estaba muy interesado en su opinión sobre mí.

Amaba las Artes Marciales y, a pesar de mis esfuerzos, el combate terminó muy mal para mí.

Pero en ese momento en particular, por alguna razón eso fue irrelevante para mí, después de ese humillante ejercicio, mi maestro hizo una larga lista de todos los terribles errores que había cometido en ese momento. En realidad, hice todos los errores conocidos y desconocidos que figuran en el manual. Pero yo estaba tan concentrado en mi pasión por el entrenamiento, que no sonó ni intimidante, ni desalentador para mí. Continúe leyendo

¡Basta! No tienes que ser fuerte todo el tiempo

Tomado de mi libro: Respuestas

“Sigue adelante “, “Tienes que ser fuerte “, ” ¡Échale ganas¡ “, ” No tengas miedo ” , “No te preocupes, sé feliz” y muchas otras expresiones se dicen muy a la ligera por todo el mundo cuando el problema está sobre los hombros de otra persona.

Pero cuando tienen que hacer frente a tiempos difíciles, esa misma gente que te dijo todo eso en el pasado, se enoja cuando utilizas los mismos clichés con ellos.

Sólo recuerda que todos somos seres humanos y es natural que nos preocupemos, nos enojemos, nos sintamos tristes y ansiosos, etc.  El verdadero maestro no es el que está todo el tiempo en control de sus emociones y sentimientos, sino el que permite que fluyan a través de su organismo y vuelve a su frecuencia ideal a un ritmo natural. Continúe leyendo

“Nunca pensé que esto me pasaría a mí”

 

Por alguna razón, siempre he tenido una conexión neuronal negativa vinculada a esa expresión. Y cuando oí a una persona decirlo, pero en referencia a un evento positivo, mi mente entró en estado de shock.

Mi lógica interna no podía entender que podría ser utilizada para describir una situación positiva.

Tengo un tenue recuerdo infantil de personas que lo usaban constantemente para describir sucesos trágicos de su vida. No puedo recordar a alguien en particular, o las situaciones, pero creo que fue entonces, cuando hice ese enlace neuronal con una connotación negativa.

Cuando oí esa misma frase usada en un contexto opuesto, mi mente tuvo que reconsiderar su significado y luego hacer ajustes en mi cerebro para colocarlo en una nueva “posición de almacenamiento” a fin de aceptar el significado real. Continúe leyendo

Tu sala de trofeos

Me gustaba observar en silencio todos los tesoros que un amigo tenía en su estudio. Las paredes estaban cubiertas por fotos, trofeos, premios y cosas por el estilo.

A lo largo de su vida, él había conocido y hecho amistad con muchas celebridades de diferentes partes del mundo, algunos de ellos habían sido elementos clave en la historia humana.

Un día, mientras yo descubría más “tesoros” escondidos como libros autografiados, honores y reconocimientos. Mi amigo llegó y se sentó en su escritorio. Con gracia observaba como yo disfrutaba viendo su impresionante colección de recuerdos. Continúe leyendo

No eres tú…

Tú has hecho tu mejor esfuerzo para ser amable, generoso, afable y comprensivo con los demás. Te consideras la clase de persona tranquila, relajada y de fácil comunicación. Trabajas en tu ser interno constantemente y tomas el cuidado adecuado de tu propio cuerpo, tanto como te es posible.

Sin embargo, las personas a quien más quieres, se la pasan malinterpretando tus palabras, intenciones y acciones.

¿Qué, pues, estás haciendo mal?

Probablemente nada. Por lo menos no estás haciendo las cosas mal a propósito. Tal vez el único problema que estás causándote a ti mismo, es el preocuparte demasiado por lo que otros piensan de ti. Continúe leyendo

Empezando de nuevo

He oído a menudo que la decisión de comenzar algo es una parte muy difícil de la vida. Y sí, muchas veces perdemos mucho tiempo tratando de determinar cuál es el mejor curso de acción para nuestro siguiente paso.

Decidir cómo empezar, puede ser muy estresante, pero, ¿qué hay de empezar algo de nuevo desde el principio?

Cuando te enfrentas a algo nuevo, puede que te impulse el entusiasmo, la emoción, tus expectativas y, a veces, simplemente la ignorancia de lo que te está esperando adelante.

Pero cuando te enfrentas a algo que ya has intentado y en lo que has fracasado, tus decisiones pueden estar cargadas con el miedo a fallar una vez más. Tus errores del pasado son enormes fantasmas difíciles de superar la mayoría de las veces. Ellos están ahí para recordarte que ya has estado allí antes y que hiciste algo mal y, por lo tanto, podrías repetir ese error una vez más. Continúe leyendo

Cuida tu manera de hablar

Acabo de recibir una copia de un estudio muy interesante realizado por tres universidades en el Reino Unido sobre la percepción del color.

Encontraron una tribu en África con un lenguaje limitado a tres palabras para describir los colores. Una palabra para los colores oscuros, una para los colores de rango medio y uno para colores muy claros.

Para resumir una larga historia, en uno de estos estudios, mostraron diferentes ilustraciones con diferentes tonos del mismo color a los miembros de esa tribu, los cuales de inmediato identificaron los dos tonos que tenían una ligera diferencia. Pero, cuando mostraron la misma ilustración a occidentales que no tenían palabras diferentes para definir esos dos tonos de verde, éstos no pudieron encontrar la diferencia o les tomó mucho tiempo darse cuenta de ello. Ellos carecen de términos para describir esos colores, por lo tanto, los occidentales no pudieron encontrar la diferencia tan fácilmente. Continúe leyendo

Eventos

Tomado de mi libro Respuestas II 

Ayer un amigo me preguntaba sobre la mejor forma de reaccionar ante un evento negativo y ambos coincidimos en la importancia de reaccionar a cualquier evento de una manera equilibrada.

Estoy seguro de que te acuerdas cuando hablamos sobre la forma en que reaccionamos a un evento en particular, es más importante que el evento en sí, ya que todo depende de la perspectiva utilizada para etiquetarlo.

Bueno, sería imposible estar poniendo etiquetas a cada evento que sucede en nuestra vida. No “etiquetamos” todo, constantemente, dejamos que la vida nos suceda y cambiamos la dirección de un lado a otro para evitar chocar contra cualquier obstáculo (real o imaginario, aunque la mayoría de ellos son imaginarios).

Pero cuando pasa lo inevitable y algo malo llega, la mejor manera de reaccionar es decir: “No quiero que esto vuelva a suceder en mi vida, yo preferiría que esto suceda la próxima vez” y luego tomar la decisión de cambiar nuestra intención para que la próxima vez todo se alinee y se manifieste el resultado que deseamos.

Sé que esto no es fácil y suena un poco extremo para algunas personas, pero todo lo que puedo decir ahora es: “Inténtalo”. Te sorprenderás.

Poner etiquetas a todo (juzgar) es lo que más nos mete en problemas todo el tiempo, rompe nuestra paz interior y nos impide avanzar, pues una mente que juzga pierde su poder.

Cuando nos preocupemos, es cuando debemos hacer una limpieza interior y una clarificación interna, esa es la oportunidad de analizar qué creencia o conjunto de creencias se han activado.

Si analizamos lo que desencadenó esas creencias, vamos a averiguar lo que destruye nuestra paz mental y, por lo tanto, es el área que hay que trabajar. Una vez que vemos en nosotros y descubrimos la creencia o conjunto de creencias que tenemos que liberar, podemos comenzar nuestro trabajo de limpieza interna para que podamos recuperar nuestra tranquilidad.

Hacer limpieza de nuestra energía interior es un ejercicio cotidiano y debemos adquirir ese hábito, de la misma manera que tenemos el hábito de cepillarnos los dientes o lavarnos las manos antes de cada comida.

Una vez que adquirimos este hábito y lo hacemos una parte de nosotros, vamos a entrar en un nuevo nivel de manifestación. Este nivel nos permitirá traer a nuestra vida mejores situaciones y mejorarnos a nosotros mismos, ya que vamos a hacer nuestras peticiones, visualizaciones, afirmaciones, etc., desde un estado de paz y tranquilidad.

Eso marcará la diferencia entre el “antes” y el “después”.

Todos estos son los pequeños pasos que estamos dando hacia una mejor versión de nosotros mismos y hacia una vida mejor que todos estamos tratando de experimentar.

Tomado de mi libro Respuestas II