Sorprendido

 

Estaba viendo una serie turca con mi madre en línea el otro día. Ella se quejaba de vez en cuando sobre cosas que consideraba que no eran “posibles” en situaciones de la vida real, tales como reacciones y actitudes.

Para mí esas actitudes y reacciones estaban justificadas por la situación (comparando lo que yo, o algunas personas que conozco harían en un caso como ese), pero para ella éstas eran “ilógicas e inconcebibles”. Ella decía que “la gente real en una situación seria de la vida cotidiana” no reaccionaría de la misma manera que esos actores. Aunque muchas veces eso nos sucede en series de televisión y películas, la verdad es que nos sorprendería ver lo que “la gente real hace en situaciones de la vida diaria”.

Lo que podría parecer “lógico” para ti, puede sonarle irracional a otra persona. Por lo tanto, no creas que la gente va a reaccionar y responder de la misma manera en que tú lo harías.

Hay una gran cantidad de videos en línea, en donde se pueden ver ejemplos claros de esto. Continúe leyendo

Síguelos

Nada en mi vida ha llegado por casualidad. Bueno o malo, cada situación, persona, bendición, problema, enseñanza, etc.

En algunos casos, ha habido un punto en el camino donde he podido ver la razón por la que aparecieron en mi vida. Otros posiblemente guardarán sus secretos para siempre. El tiempo lo dirá.

No hay una sola cosa que yo haya aprendido en el pasado, que no se haya vuelto “útil” en algún momento de mi vida. Es por eso que no considero “tiempo perdido” a cada momento que paso aprendiendo algo nuevo.

Hay un viejo proverbio ruso: “Век живи, век учись” (Vive un siglo, estudia un siglo).

Aprender es una bendición. Sus efectos en nuestro cerebro son sorprendentes y en realidad tiene propiedades curativas también. Continúe leyendo

Pretende y crea

 

 

El cargar el peso de nuestros propios errores puede ser muy difícil a veces.

Demasiadas cosas dependen de nosotros y, demasiadas responsabilidades compartidas añaden peso a la carga sobre nuestros hombros.

Así que cuando la carga es insoportable y alguien más crítica nuestra conducta o cuestiona nuestros métodos, tendemos a buscar un factor externo al que podamos echarle la culpa, “La verdadera causa del problema”.

Por lo que encontrar un factor externo para justificar nuestros errores, comportamientos, reacciones, etc., es la solución más fácil y sin dolor y, de hecho, ya somos muy buenos  en ello.

Es una actividad universal, que todos, de una manera u otra, la usamos a nuestro favor. Pero, ¿resuelve algo?

¿Sabes lo que va a pasar el día que decidas buscar dentro de tu ser la causa de todo, bueno o malo?

¿Cómo vas a reaccionar la próxima vez que algo que te molesta vuelva a pasar? ¿Vas a observar lo que hiciste para aprender que fue lo que hiciste para crearlo? ¿O vas a buscar a la persona más cercana para culparla?

Antes de decirme que tú no eres responsable de la forma en que otras personas se comportan y reaccionan, permíteme que te recuerde que tú eres el que crea tu realidad, todas las situaciones, personas, eventos, problemas o cualquier nombre que desees utilizar para referirte a ellos, todo es tu creación.

Así que, para variar, trata de ver los acontecimientos en tu vida desde esa perspectiva. Prueba para ver si esto te funciona.

Imagina por un momento que tú eres el único creador de tu propio universo. ¿Qué creencias podrían haber creado lo que ahora percibes como tu realidad? ¿Qué nuevas creencias podrían sustituir a las antiguas para que un cambio pudiera darse?

¿Cómo has estado reaccionando a las personas, acontecimientos y situaciones que han causado los mismos resultados una y otra vez en tu vida?

Si no te gustan los viejos resultados, entonces ¿cómo podrías reaccionar la próxima vez que vuelva a suceder lo mismo y qué resultados serán los que deseas en tu realidad?

Juega con estas preguntas y ve cómo aparecen nuevos cambios en tu vida cuando aplicas estas nuevas perspectivas en tu nueva mentalidad.

Sólo al probar cosas nuevas, sabrás lo que funciona y lo que no funciona para ti. Así que en lugar de negar en tu mente lo que es o lo que no es posible, prueba y experimenta en tu propia realidad primero, para que realmente puedas hacer los cambios que necesitas para vivir la vida que te mereces . Hazlo por ti ahora.

Tomado de mi libro: Pensamientos Cuanticos: 300 ideas para cambiar tu vida 

Tus herramientas

 

Cuando era niño, siempre estaba preguntando por qué existían cosas “malas”.

¿Por qué Dios había inventado el “dolor”, el “miedo”, la “tristeza” y así sucesivamente?

Seríamos mucho más felices si no hubiera cosas tales como el miedo, ¿verdad? Pero entonces, me explicaron que sin miedo no estaría vivo hoy. El miedo me permite saber que mi vida está en peligro cuando me acerco a un precipicio, sin él, seguiría caminando y probablemente caería a mi muerte. Pero el miedo está ahí para detenerme a tiempo y evitar que salte y me mate o resulte gravemente herido.

Si ese miedo no estuviera allí para activar mi instinto de conservación, entonces fácilmente perdería mi mano cuando cocino o trabajo con mi sierra eléctrica. O me podrían matar al caminar por la noche en lugares peligrosos, etc.

Así que esa pequeña voz no es tan mala después de todo. Continúe leyendo

Está a punto de volverse más fácil

Lo sé, estos han sido tiempos muy difíciles, muchas pruebas, muchas lecciones todavía por aprender, pero si miras ahora hacia atrás, podrás contemplar un largo y abrupto camino detrás de ti.

Si te hubieran dicho que ese camino iba a ser tan accidentado, probablemente habrías elegido un camino diferente. Sin embargo, estás aquí ahora, has transitado esa escabrosa carretera y en este momento te encuentras, más alto, más fuerte, más sabio. ¡Felicitaciones!

Cuando aprendí a patinar por mí mismo, tuve que caer muchas veces, rasparme las rodillas, chocar contra otros patinadores, postes de luz, paredes y muchos otros objetos que encontré en mi camino hacia al dominio del patinaje. Fue un período de aprendizaje muy doloroso, pero valió la pena. Continúe leyendo

Reflejando

 

¿Te tomas muy en serio?

Pues no lo hagas, en realidad, nadie más lo hace.

Por lo general, pensamos que la gente “nos ve” como nos vemos a nosotros mismos.

La verdad es que cada persona que te conoce tiene una impresión diferente de ti y su perspectiva podría ser totalmente opuesta a la tuya, por lo tanto, su “imagen” de ti podría ser completamente diferente a la tuya.

Creo que todos conocemos a alguien que parece vivir en una “burbuja aislada”, especialmente, con respecto a la energía que ellos “transmiten” al mundo.

Conozco a una persona que cree que es muy atractiva, humilde, amada y querida por toda su comunidad. Si le preguntas, todo el mundo la adora, la respeta y la admira. Según esta persona, todo el mundo es su amigo, especialmente gente famosa y poderosa y le encanta presumir sus fotografías con ellos, a su familia y amigos. Continúe leyendo

Poder

 

“Ser poderoso es como ser una dama. Si usted tiene que decirle a la gente que lo es, entonces no lo es “.

- Margaret Thatcher

He conocido gente buena que lucha toda su vida por llegar a un lugar alto, ya sea en una empresa, el gobierno, su situación financiera, fama, etc.

Una vez que alcanzan su objetivo y finalmente, tienen un poco más de poder de lo habitual, su personalidad sufre un cambio dramático y ya no son la misma persona que conocí alguna vez.

¿Soy yo o, en la actualidad nos encontramos con “jefes” en todas partes que están más preocupados en ejercer su poder sobre los demás, que en conseguir buenos resultados para su empresa / institución / país, etc.?

He visto últimamente un incremento en el número de “jefes” que están más interesados en “presumir” cuan autoritarios son, cómo sus esclavos, perdón quise decir sus subalternos les temen y obedecen y qué “duros” se ven dando órdenes todo el tiempo. Continúe leyendo

Vas a extrañar esto

Cuando yo era niño soñaba con crecer, ser un adulto y hacer lo que quisiera sin tener que pedir permiso o recibir ayuda de nadie. ¡Ser un adulto debía ser algo maravilloso!

Recuerdo esas épocas y quisiera poder volver a ser cuidado y atendido haciendo caso omiso de muchas cosas que suceden todos los días a mi alrededor.

Años más tarde, esperando a que mi hija dejara de llorar y nos permitierá volver a dormir, mientras mecía su cuna, recuerdo haber deseado que creciera rápido y verla como una niña hermosa que iría a dormir en silencio y rápidamente.

Ahora veo en mi mente esos momentos con ojos nostálgicos, deseando poder tenerla en mis brazos y llevarla de la mano para un paseo por el parque. Ahora mis dos hijas están demasiado ocupadas aprendiendo el cómo es la vida y casi hay que sacar cita para verlas un rato.

Recuerdo aquellos tiempos en que pensé que el día que tuviera dinero, mi propia casa y un coche elegante, sería el hombre más feliz de la Tierra. Dejar de tener que pagar alquiler, viajar en un transporte público lento y depender de la ayuda de los demás, debía ser la mejor experiencia de todas.

Esos días llegaron y mi nivel de felicidad no mejoró con esos “bienes”.

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Ejercicio de palabras

 

Uno de los mejores ejercicios que he probado para obtener resultados en formas sorprendentes es el “Ejercicio de buenas palabras”. ¿Ha oído hablar de él?

Bueno, consiste en que cada vez que abres la boca para hablar de algo o alguien, te obligues a hablar sólo palabras positivas. En serio. No es una tarea fácil, pero forzarse a hablar sólo buenas palabras positivas te evitará hablar tragedias, chismes y críticas.

Es más difícil de lo que parece, estamos tan acostumbrados a hablar mal de todo lo que nos rodea que si no practicas constantemente, es muy fácil caer en el mal hablar.

Incluso cuando necesitas pedir un favor, un aumento de sueldo, un préstamo o lo que necesites, si en lugar de apoyarte en el lado trágico, utilizas un lenguaje positivo, tienes más probabilidades de recibir lo que necesitas.

Si vas a hablar de alguien al que no le tienes mucho cariño, entonces tendrás que referirte acerca de esa persona en palabras positivas, que te obligará a “buscar” los buenos aspectos de esa persona, y verás cómo “mágicamente “esa persona cambiará contigo, porque has cambiado tu perspectiva de esa persona. Continúe leyendo

¿Tus límites?

 

Estaba hablando con Rick el otro día, quien estaba muy preocupado por su futuro.

Su abuelo fue médico, su padre fue médico y, sí, lo adivinaste, él se convirtió en médico también.

Había estado rodeado de médicos de todo tipo durante toda su vida. Asistió a reuniones y fiestas donde la mayoría de la gente eran doctores, todo su mundo estaba lleno de galenos aquí y allá.

Eso fue por un lado muy bueno, porque esa influencia lo había convertido en un buen médico, muy abierto a todo tipo de tratamientos, no sólo a la alopatía. Pero por el otro lado, también era una cosa terrible, porque había asumido toda su vida sólo su papel de médico. No podía concebir la idea de hacer otra cosa.

Había aceptado la limitación de ser siempre sólo un médico y la idea de tener un hobby o actividad fuera de su profesión era impensable para él. Continúe leyendo