¡Eres el mejor!

A veces admiramos a otras personas pensando que sus vidas son realmente geniales y vale la pena imitarlos. Vemos sólo lo que nos permiten ver, grandes mansiones, automóviles, aparatos caros, etc.

Creemos que tienen una vida maravillosa y nos gustaría poder ser tan afortunados como ellos.

Vemos personas que llamamos triunfadores y leemos acerca de su gran éxito en los negocios, el deporte, la política, etc. Nos encantaría poder hacer las cosas tan bien como ellos.

Tendemos a idealizar a esas personas y creemos realmente que estamos muy lejos de su nivel. No se nos ocurriría compararnos con ellos y, a veces incluso, nos sentiríamos felices si pudiéramos hacer un tercio de lo que pueden ellos hacer. Y en realidad ese es el problema real. Continúe leyendo

Tu imagen mental

 

Dicen que debemos estar claros a dónde vamos, para llegar al lugar que deseamos llegar. Y eso es verdad.

Estoy seguro de que la mayor parte del tiempo, sales de tu hogar con un destino en mente. Cuando tomas el metro, un taxi, o te subes a tu auto, tienes un punto final definido en tu mente. De lo contrario, tú y otras personas se molestarían fácilmente. Especialmente los conductores de taxi, pues a ellos les gusta saber a dónde te llevarán, en vez de conducir como hormigas perdidas por toda la ciudad.

En la vida, se considera una buena práctica tener metas para lograr, lugares para ir y gente a quienes amar. Y eso es bueno también.

El verdadero problema surge, cuando se tiene una “imagen mental fija” de cómo deben suceder las cosas. Continúe leyendo

Tu fuerza es …

Se sentía realmente mal esa mañana. Ella había estado tratando de ser fuerte durante demasiado tiempo y eso requiere mucho esfuerzo. Su fuerza empezaba a desvanecerse y la desesperación era más que evidente en sus ojos.

Me miró con los ojos más tristes que he visto en mi vida. Su voz proyectó su estado interior y después de decir hola con una voz taciturna, me dijo que ella sentía que ya no podía soportarlo.

La vida la había tratado mal y ha estado pasando por un período difícil en todas las áreas de su vida.

Ella sabía muy bien que necesitaba cambiar su actitud, pensamientos y sentimientos para poder volver a ponerse en pie una vez más. Pero esta vez ella sentía que eso era demasiado para ella.

Ella me pidió que le diera sólo un aspecto de ella que pudiera darle esperanza para el futuro.

“Dime sólo una cosa para hacerme sentir fuerte una vez más” Ella dijo con una voz desesperada. Continúe leyendo

¡Mira de nuevo!

Lo estaba observando atentamente mientras él trabajaba en un pedazo de madera. Estaba creando algo, eso era evidente, pero gracias al cepillo eléctrico no pude ver en lo que estaba trabajando.

El aserrín volaba por todas partes y tenía que mantener los ojos cerrados para evitar que se metiera en mis ojos.

Cuando apagó la máquina, el polvo seguía volando en todas direcciones. Esperé unos segundos y luego abrí los ojos para tratar de ver su obra maestra.

Pero todo lo que pude ver era una pieza de madera deformada con un montón de aserrín y trozos de madera rotos sobre ella.

“¿Todo ese ruido para esto?” Le pregunté decepcionado, a los 8 años de edad, la paciencia no era una de mis virtudes más grandes.

“Sí” El hombre respondió mientras buscaba un cepillo de mano en su bolsa. Continúe leyendo

Por ti…

Ella era una mujer muy fuerte y valiente.

Vivió una vida muy difícil y tuvo que aprender a ser dura para sobrevivir en un mundo hecho por hombres. En el mundo exterior, tenía que mantener una imagen áspera y fuerte.

A pesar de todas las situaciones duras que tuvo que enfrentar, su naturaleza amorosa y amable se mantuvo siempre muy profundo en su alma.

Tenía un gran corazón y su compasión era evidente cuando ayudaba a otras personas necesitadas, ya fueran un amigo o un perfecto desconocido, para ella todos merecían compasión. Continúe leyendo

Ideas nocivas

Una de las cosas más difíciles que tenemos que pasar en esta vida es tener que dejar ir las cosas. El apego está labrado tan profundamente en nuestra alma, que en realidad sentimos que somos dueños de todo el universo.

Ese sentido de la propiedad y la competitividad han estado haciendo un daño real a nuestra sociedad desde hace mucho tiempo.

Por ejemplo, creemos que somos dueños de nuestros hijos. Nuestros hijos e hijas no son nuestros, no son de nuestra propiedad. Han llegado a nuestra vida para enseñarnos a ser mejores y ayudarnos a evolucionar, al mismo tiempo que reciben nuestra guía y amor. Pero ellos son independientes de nosotros y tenemos que dejar de tratarlos como si fuéramos propietarios de sus vidas.

Otro ejemplo es cuando conducimos. Hemos olvidado que estamos compartiendo las calles con otras personas, no somos dueños de la carretera, así que no necesitamos utilizar avenidas, calles, autopistas, etc, como si nos pertenecieran y fuéramos los únicos que tienen el derecho a usarlas. Todos tenemos el mismo derecho de tránsito. Continúe leyendo

¡Desapégate!

Estamos escuchando últimamente más a menudo sobre el desapego. Desapego a cosas materiales, a lugares, a personas, etc.

Para la mayoría de las personas, es más fácil separarse de individuos, alimentos o lugares, que ser la “víctima” del desapego.

Puedes entrenar a tu mente para separarse de un lugar, de un cierto alimento o hábito. Un poco más difícil para muchos es “evitar” personas tóxicas que no nos están ayudando con nuestro proceso de crecimiento.

Especialmente cuando ciertas personas sienten que las estás evitando por las razones equivocadas. Podrían pensar que te estás haciendo demasiado “selectivo” o que te estás volviendo muy egoísta o que simplemente ya no te interesas más en ellos.

Pero por favor no caigas en ese juego esta vez. Continúe leyendo

Nunca estás solo.

No hay nada tan aterrador como la pérdida de un trabajo, la falla en una relación, descubrir que tienes una enfermedad grave, o la sensación de que está completamente solo o sola.

Es tan fácil seguir el “camino espiritual” cuando lo tienes todo resuelto, cuando no tienes problemas emocionales, económicos o de salud que te quiten la calma. Entonces es cuando puedes estudiar y hacer retiros, meditar y hacer todos los rituales que desees.

Ser un gurú de sillón en esos momentos es muy fácil y vemos ejemplos de ello todos los días.

Es cuando nos enfrentamos a un gran problema o una situación terrible, que nos olvidamos de todo lo que hemos aprendido y reaccionamos como todos los demás. Cuando nos cuestionamos acerca de las cosas que hemos estado estudiando todos estos años, no podemos recordar ni aplicar toda la teoría que hemos estado predicando hasta el momento. Continúe leyendo

Experiencia

Estaba hablando con un amigo que es mayor que yo, sobre su vida y la experiencia que ha ganado a través de los años.

Cuando yo era niño, tenía la idea de que la vida nos da experiencia a través de diferentes eventos y que cada anciano era sabio y experimentado en todas las áreas de la vida.

Siempre pensé que alguien que había estado en este planeta durante muchas décadas había sido capaz de reunir todo el conocimiento en el mundo, pero esa idea comenzó a desaparecer a medida que crecí y tuve que trabajar con muchos ancianos.

Mi amigo que ha estado en esta Tierra por un poco más de 8 décadas se sorprendió con mis conceptos y me dijo que la experiencia y la fuerza no eran dependientes de la edad sino de la resistencia. Continúe leyendo

Tu excursión

Yo estaba agotado, las cuatro horas de caminata hasta el estanque en medio de una selva deshabitada había sido difícil, pero nada comparado con el camino de regreso.

Subir a la cima de ese valle fue una tarea desalentadora para mí, no estaba muy acostumbrado a caminar durante tantas horas al aire libre y, el Sol estaba realmente en su hora pico, así que realmente estaba deseando volver al auto y regresar a casa.

Tuve que tomar pequeños descansos de vez en cuando y mientras más me acercaba a la cima, más frecuentes paradas hacía.

Cuando estaba a punto de llegar al último tramo, estaba haciendo mi mejor esfuerzo para levantar mi cuerpo cuando todo lo que pude ver, fueron un par de zapatos perfectamente pulidos delante de mis ojos. Mis ojos aturdidos seguían subiendo sólo para observar unos pantalones muy bien planchados de color beige, una camisa blanca y un rostro sonriente que me saludaba con una voz alegre: “¿Disfrutaste del viaje?”, Dijo. Continúe leyendo