Confía y salta

Mi maestra de natación estaba al otro lado de la esquina de la piscina con su mano extendida hacia mí, pidiéndome que saltara en el agua para que pudiera perder mi miedo a nadar. La piscina era profunda, era la “piscina para los adultos”, como mis amigos y le llamábamos.

No me acuerdo de la profundidad real, yo tenía sólo 6 años de edad en ese momento.

Lo que recuerdo claramente es el sentimiento de miedo y ansiedad que sentía cuando no me atrevería a saltar al agua, aunque tenía la mano de la instructora a menos de un metro de mí.

“Sólo salta hacia adelante y agarra mi mano” – dijo. Pero yo tenía mucho miedo de caer en el agua y no ser capaz de nadar, a pesar de que había estado tomando clases de natación durante unas dos semanas, pero en la piscina “bajita” para niños por supuesto.

 

Yo estaba a punto de saltar, pero el miedo tomó control de mí totalmente, era como tener un pie en el acelerador y el otro en el freno al mismo tiempo.

 

(Si quieres seguir leyendo el resto de éste artículo y otros afines, haz click en aqui)

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

*

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>