No mates ese sentimiento

Yo estaba en mi adolescencia, por lo que la manera en que yo sentía y veía las cosas era bastante intensa. Estaba pasando por una difícil crisis existencial y no podía controlar mi depresión.

Sentía que mi mundo se había terminado y no había una solución factible por delante. De pronto algo pasó y tuve una experiencia extraña, estaba ahí viéndome a mí mismo sintiendo y pensando cosas absurdas y negativas. No era como una experiencia fuera del cuerpo, pues todo pasaba en mi cabeza, era como si mi cerebro se dividiera en dos y un lado estuviera juzgando al otro.

Observándome  a mí mismo pensando y sintiendo de esa manera se veía “ridículo” para “el otro lado del cerebro”. Así que no me hizo sentir mejor en ese momento, pero definitivamente me ayudó a superar ese estado de ánimo mucho más rápido.

Después de un rato llegué a ver toda la experiencia como algo divertido.  Me curé mucho más rápido.

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