A tu propio paso

¿Alguna vez te sentiste mal, triste o deprimido después de un evento difícil y, un amigo cercano o un familiar, te pegó en la espalda para animarte mientras te dice: “¡Vamos, échale ganas, se feliz!”?

Luego te recomienda un buen libro o una “meditación guiada” para que puedas “salir del agujero” más rápido.

Por supuesto que tú estás tratando de entender lo que pasó, estás tratando de curar tus heridas y por supuesto que te gustaría superar la situación y sentirte bien, una vez más, pero tú tienes tu propio ritmo de hacerlo, ¿verdad?

No estoy diciendo que sean malas personas, insensibles o fríos, seguramente te aman y quieren que estés bien y de pie una vez más pronto. Ellos no entienden tus necesidades internas ni tu situación, por lo que es importante que aprendas a defender tu derecho de curarte a tu propio ritmo.

No hay nada peor que tener una mala experiencia, una sensación de malestar y que alguien venga y te diga: “¡Oh, vamos, supéralo! ¡Échale ganas! “Sí, lo que deseas es estrangularlo de inmediato.

Si quieres leer el resto de este artículo y más como este entra aquí

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

*

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>