Aprendiendo del árbol de la yuca

Las lecciones están en todas partes.

Si observamos por todos lados con cuidado, todo el tiempo, hay una lección que aprender, una señal, un mensaje, algo por el estilo.

Dicen que el conocimiento se oculta, en espera de ser descubierto, pero ¿realmente se oculta? o estamos demasiado distraídos para verlo. Si lo vemos, ya no es “oculto” y la mayoría de las veces es en realidad bastante evidente.  Lo que pasa es que nunca lo notamos, pero por lo general está justo en frente de nosotros todo el tiempo.

La mayor parte de nuestra fuerza interior, nuestro verdadero poder, está siendo drenada por las viejas creencias, aquellas que nos enseña a ser humildes, y no a brillar.

Teníamos que ser “humildes” y hacernos “invisibles” para no ser considerados, arrogantes o presumidos.

Pero hablaremos de la humildad en otro momento.
La cosa aquí, es tratar de encontrar una lección en nuestro entorno, podemos encontrarla en otra persona, en un animal, en algo que leamos o escuchamos en la calle, incluso en un árbol.

Eso me pasó a mí cuando paseaba en el bosque.

Vi un árbol de yuca con la mitad de su tronco cortado, pero todavía lleno de vida.

Le pregunté al encargado, que por cierto es amigo mío,  que ¿Qué le había sucedido?

Él me dijo que alguien había intentado cortar ese árbol de yuca hace unos años, pero por alguna extraña razón no llegó a terminar el trabajo y dejó el árbol con la mitad de su tronco cortado.

-Pero que el árbol de la yuca había decidido optar por la vida. Y entonces la naturaleza decidió ayudar.

Si el árbol de yuca hubiera pensado que era imposible sobrevivir con la mitad de su tronco, entonces se hubiera muerto. Pero en lugar de eso, eligió la vida y ahora tiene cuatro hijas en diferentes partes del jardín.

Sí, cuando el árbol de yuca pierde una rama, ya que son pesadas y se rompen a veces, planta el jardinero la rama rota en el suelo, y el deseo de la vida sigue y forma nuevos árboles.

El árbol de yuca nunca se detuvo a considerar si era técnicamente imposible sobrevivir con sólo la mitad de su tronco, sólo continuó e hizo su parte, luego dejó a la madre naturaleza hacer la de ella.

Sé que no hay nada extraño aquí, pero estoy seguro de que en estos momentos le estás encontrando un sentido a esta historia y encontrarás tu propia lección en ella.

Espero que la próxima vez que me encuentre en una situación aparentemente “imposible”, recuerde la imagen de ese árbol de yuca que, ignorando todas las razones lógicas, (que todos habríamos pensado) para que dejara la vida y se conformara con su destino. Yo espero poder hacer lo mismo, sólo seguir adelante, hacer mi parte y dejar que la madre naturaleza haga la suya.

 

Tomado de mi libro: “Diálogos con mi ser interno”

Diálogos con mi ser interno (Spanish Edition) by [Sampson, Héctor]

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