¡Encuéntralas ahora!

 

Algunos días son difíciles de olvidar. Si tuviste un día lleno de momentos maravillosos, ese día se convierte en un recuerdo para toda la vida. Si tuviste un día lleno de problemas y momentos amargos, ese día también se convertirá en un recuerdo para toda la vida.

Afortunadamente, esos días son muy raros. Por lo general, nuestros días son una combinación de incidentes buenos y malos.

La única diferencia es que la mayoría de la gente está acostumbrada a enfocarse en aquellos eventos que los hacen sentir mal. Los tenemos en un compartimiento especial en la mente y parece que sentimos un “placer” extraño al recordarlos con frecuencia en reuniones que terminan siendo “competencias de adversidades” donde gana quien más ha sufrido.

Sé que interpretar a la víctima, ayuda a algunas personas a atraer más atención sobre ellas y, sí, quién no disfruta de los “15 minutos de fama” de vez en cuando.

Pero el problema es que esos recuerdos cambian nuestra “frecuencia” interna, esas reminiscencias nos ponen en un ciclo negativo. Y sabes muy bien que nada bueno llega cuando te metes en ese “ambiente”.

Por otro lado, damos tanto poder a los malos eventos, que no podemos encontrar todos esos pequeños momentos felices que tuvimos ese mismo día. Perdiendo así, la oportunidad de llenar nuestro corazón con esa maravillosa y sanadora vibración de felicidad.

Pero por alguna razón, también olvidamos guardar esos recuerdos felices en un compartimiento especial. Y cuando las cosas se ponen difíciles, el elevar nuestra vibración interior se convierte en una tarea desalentadora para nosotros.

Hoy en día, con toda la carga de malas noticias en todo el planeta, mantener nuestro corazón positivo y nuestra fe en alto se ha convertido casi en una “misión imposible”. Y nuestras conversaciones con amigos y familiares tampoco ayudan mucho.

Entonces, podría ser una buena práctica a partir de ahora, dar a nuestros momentos felices, positivos y de alta vibración un lugar muy especial en nuestra maleta de recuerdos a largo plazo.

De esta forma, en el momento en que se activa nuestro sistema interno de “alarma de mal humor”, podemos transmutar esos pensamientos negativos de baja frecuencia con la ayuda de nuestras experiencias felices, haciendo que la transición sea más rápida y menos dolorosa.

La mayoría de las veces, ese es el trabajo más difícil que se supone que debemos hacer. Cortar una “mala racha” no es algo fácil y, generalmente, buscamos una solución en el mundo exterior, aunque sabemos muy bien que tenemos que empezar a trabajar dentro de nosotros.

Últimamente me he acostumbrado a enumerar todas las cosas buenas que me sucedieron durante el día justo antes de dormirme. Eso me ha ayudado a dormir mejor y me siento más fortalecido por la mañana.

Me ha ayudado a recordar cómo las cosas han cambiado drásticamente en mi vida cuando las situaciones se han puesto difíciles y, de repente, algo inesperado apareció en la forma de un “milagro”.

Puedes creer o no en los milagros. Puede darles un nombre diferente, eso no hace ninguna diferencia, lo que importan son los resultados, los cambios y tu crecimiento.

Y para seguir creciendo, necesitamos encontrar una razón para seguir y mantener nuestro ánimo arriba, debemos salir y encontrar las cosas buenas en nuestra vida, de esa manera, podrás ver que hay más bendiciones a tu alrededor de las que pensabas

Así que, sal ahora y encuéntralas.

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