Puntos de referencia

Es muy difícil entender muchos conceptos o incluso saber dónde te encuentras ahora sin un punto de referencia, el cual es una marca que te permite comparar o localizar tu posición con respecto a elementos externos.

Nuestro cerebro es una súper computadora que se mantiene comparando y evaluando todo a nuestro alrededor sin parar. Además de todas las otras cosas que el cerebro tiene que hacer para mantenernos vivos. Así que en realidad no nos damos cuenta de todos los procesos impresionantes que nuestro cerebro tiene que realizar 24/7.

Por irónico que parezca, la vida nos da en ocasiones, formas extrañas de comparar y establecer nuevos puntos de referencia para aprender nuestras lecciones, muchas veces de la manera difícil.

A veces te cansas de tu propio pueblo, ciudad, país, etc. Así que decides viajar. Entonces, ves cosas nuevas, conoces gente nueva con nuevas costumbres, pruebas comida diferente, etc. Después de un tiempo, empiezas a comparar esas nuevas experiencias con tu hogar y, es cuando empiezas a sentir nostalgia y el deseo de volver.
Al momento en que regresas a casa, te sientes feliz, seguro y con un renovado aprecio por aquellas cosas que ya te habían cansado antes de tu viaje.

Necesitabas salir de tu rutina diaria, para poder ver lo bueno en tu entorno habitual.

La ausencia de rutina fue el punto de referencia que te permitió entender y apreciar lo que ya no tomabas en cuenta, debido a la monotonía cotidiana.

Ese punto de referencia arroja nueva luz sobre una cosa o actividad común.

Los momentos más tristes de mi vida, me han enseñado a comprender y apreciar mis momentos felices. La falta de felicidad ha sido un punto de referencia con el que le doy a la “tristeza” un nuevo valor. No la odio ni la busco, sólo he aprendido su importancia en mi crecimiento.

Probablemente conoces a alguien, algún pariente o amigo con quien pasas mucho tiempo y de repente, empiezas a tener diferencias con esa persona por razones sin importancia.

Así que te alejas durante algún tiempo.

Pero una vez que lo ves de nuevo después de una larga separación. Sientes más gusto y cariño por esa persona que antes. La ausencia fue el punto de referencia que te ayudó a entender y volver a apreciar su presencia.

Espero que nunca hayas conocido la sensación de hambre y el no tener recursos para comprar alimentos. Lo que se siente al pasar frente a un restaurante y ver a la gente comiendo feliz, mientras que tú no tienes nada en la nevera para apaciguar tu estómago.

Yo sí y te puedo decir que no fue algo bonito. Pero una vez que eres capaz de probar comida una vez más, realmente lo aprecias, la disfrutas y te sientes agradecido por la oportunidad y bendición de tener algo para comer y compartir con los demás. Ese fue un punto de referencia en mi vida que me ha enseñado a ser agradecido por los alimentos y el compartir las cosas que tengo con otras personas que lo requieran.

Eso sucede también cuando viajas lejos de tu hogar y te alejas de algo que realmente te gusta: comida, lugares, personas, etc. Una vez que tienes la oportunidad de tenerlos en tu vida de nuevo, los disfrutas aún más.
¿Alguna vez has padecido a un equipo de construcción, una fiesta ruidosa en la casa de tu vecino amante del Heavy Metal que parece no tener fin o, el llanto de un bebé (no el tuyo propio, por supuesto) que te despierta en medio de la noche llorando tan fuerte, que uno se pregunta si él / ella va a ser un cantante de ópera cuando crezca?

Pues bien, ese ruido será un punto de referencia que te ayudará a adorar el silencio una vez más, cuando el ruido se haya ido.

Como he dicho antes, la vida nos ofrece muchas oportunidades para conocer y apreciar los puntos de referencia que nos harán valorar las cosas buenas que ya tenemos, pero que seguido olvidamos disfrutar y agradecer.

Si “lo ves” de esta manera, vas a sufrir menos y sentirte más feliz con tu vida actual. Y una vez, que aprendas a valorar las cosas, personas, lugares y situaciones que ya no están contigo, no te olvides de ver lo que ahora sientes tan “seguro”, bajo una luz diferente. No esperes hasta que ya no estén en tu vida.

Disfruta de tu momento, ahora mismo.

Tomado de mi libro: Continuum

 

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