Sin ninguna razón en particular

 

Tenía mucha prisa y como de costumbre no encontraba cambio en mi bolsillo, tenía que comprar el boleto rápido ya que había demasiada gente haciendo una línea detrás de mí y el tiempo en las primeras horas del día pasa increíblemente rápido para todo el mundo.

Finalmente tomé un billete de 10 libras de mi cartera, pero la máquina de billetes no la aceptó, necesitaba pagar la cantidad exacta.

Pensé: “Voy a pagar el boleto de la persona detrás de mí” me di la vuelta y le pregunté a un caballero a dónde iba, me miró con una mirada de perplejidad en sus ojos y me dijo su destino, compré los dos boletos y le di el suyo, inmediatamente él trató de darme el dinero que tenía ya listo en su mano.

Le dije: “Está bien, guárdelo” le sonreí y corrí hacia el metro que estaba a punto de salir de la estación.

Una vez en el tren, el mismo hombre que pudo entrar al mismo tiempo, me preguntó: “¿Por qué hizo eso? Le estaba dando el dinero para el boleto y no lo aceptó, no tenía que darme ningún cambio ya que le estaba dando la cantidad exacta “.

Sonreí y le dije que hace unos años, mientras cambiaba de tren en Hamburgo, Alemania, tenía mucha prisa por tomar un tren y solo tenía dólares americanos en mi bolsillo, no tuve tiempo de cambiar a Marcos alemanes para comprar mi boleto y no me aceptaron los dólares para la transacción. Así que, un hombre muy amable se ofreció a pagar mi boleto, le ofrecí los dólares y él no los aceptó. Él sólo me dijo que quería hacer algo bueno por alguien ese día, por “ninguna razón en particular. Pensaremos en una buena razón más tarde “, dijo y nos reímos.

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No eres tú…

Tú has hecho tu mejor esfuerzo para ser amable, generoso, afable y comprensivo con los demás. Te consideras la clase de persona tranquila, relajada y de fácil comunicación. Trabajas en tu ser interno constantemente y tomas el cuidado adecuado de tu propio cuerpo, tanto como te es posible.

Sin embargo, las personas a quien más quieres, se la pasan malinterpretando tus palabras, intenciones y acciones.

¿Qué, pues, estás haciendo mal?

Probablemente nada. Por lo menos no estás haciendo las cosas mal a propósito. Tal vez el único problema que estás causándote a ti mismo, es el preocuparte demasiado por lo que otros piensan de ti. Continúe leyendo

NO

Sólo dos letras, una palabra. Simple, pequeña y tan aterradora para muchos.

Evitar el uso de esta pequeña palabra ha traído más problemas, malentendidos, tristeza y lamentaciones de lo que te imaginas.

¿Tal vez nos sentimos culpables cuando la decimos? ¿Tal vez sentimos que estamos siendo groseros con la otra persona? ¿Tal vez nos sentimos obligados a evitarla? ¿Quién sabe?, pero a pesar de su tamaño y simplicidad, es una de las palabras más difíciles de decir para muchas personas en todo el mundo.

¿Quizás fuimos educados para ver esa pequeña palabra como “dura”? ¿Tenemos miedo de ofender a la otra parte? ¿Decepcionarlos? Continúe leyendo

Reaparición

Yo estaba feliz y sorprendido de verlo. Había cambiado tanto después de todos estos años. Se ve ahora en una mejor forma, más saludable y más feliz.

La verdad es que yo no podría haberlo reconocido, pero él me reconoció y me dio mucho gusto el que lo haya hecho.

Hace unos años, en esa misma calle, solía ver a un hombre sin hogar que me pedía unas monedas “para desayunar”. Dijo que su nombre era Johnny y por lo general, yo le daba un poco de cambio que me quedaba, otras veces compartía algo de los alimentos que tría conmigo. Continúe leyendo