“Método rápido”

Hemos hablado muchas veces sobre la importancia de los ciclos en la vida. Ahora estamos acostumbrados a hacer las cosas de una manera más rápida que antes. En los viejos tiempos hacer un pastel podría tomar horas, entonces, las cajas de pasteles instantáneos llegaron y nos llevaría casi una hora el tenerlo en la mesa, hoy en día más bien vamos y compramos uno en la panadería, así no tienes que perder tiempo haciéndolo.

Esto no se aplica únicamente a la comida rápida, estamos en la búsqueda de “rápido-todo”, parece que estamos demasiado ocupados tratando de lograr cientos de cosas en nuestra agenda todos los días y terminamos haciendo dos o tres cosas en realidad.

Incluso estamos tratando de encontrar métodos más rápidos para alcanzar el Nirvana. Ahora no queremos pasar por todo el proceso de alcanzar la iluminación, queremos ser un Buda, y lo queremos ser ahora. Continúe leyendo

El personaje

 

Constantemente leo ideas para escritores del cómo crear los personajes de sus novelas. La verdad es que sólo después de haber tratado de escribir una novela, un cuento, una fábula, un poema, etc., no te puedes imaginar lo difícil que es en realidad.

Para un escritor el estar delante de una página en blanco a la espera de ser llenada con inspiración, es una experiencia aterradora. Y créeme, las cosas se ponen peor después de la primera novela de éxito. Estás obligado a mantener la calidad de tus historias o en realidad se espera que escribas mejor con cada nuevo libro.

Así que lo mejor que puedes hacer, si es que estás pensando en la escribir tu primera, segunda, tercera o centésima novela, es escuchar a los escritores con más camino andado para que puedas aprender de sus experiencias. Continúe leyendo

Tu portada

Dicen que no se debe juzgar un libro por su portada, sin embargo muchos autores (publicados o independientes) luchan por diseñar la mejor portada para sus libros. Saben que una cubierta atraerá clientes y los “alentará” a comprarlos.

Hacemos lo mismo con los seres humanos. Sabemos que no debemos juzgarles por su apariencia física, sin embargo, los hábitos tardan en morir y todavía juzgamos a las personas por su “portada”. Continúe leyendo