La correa

Estaba observando a un pequeño perro que ladraba afuera de una tienda de abarrotes esperando que su propietario saliera para que pudieran continuar su paseo. Me di cuenta de que el perro saltaba y llegaba hasta a un cierto punto en el que se detenía por completo como “jalado por una cuerda invisible”, olvidé mencionar que no traía correa.

Cuando su propietario salió de la tienda, le pregunté cuántos años tenía el perro y comentábamos lo bien entrenado que estaba, ya que estaba esperándolo afuera y nunca trató de entrar a la tienda, aunque se veía muy ansioso de hacerlo. Continúe leyendo

Estás haciendo las cosas bien

Se nos ha dicho que trabajar muy duro en una meta es la única manera de avanzar y lograr lo que queremos. Eso está muy bien, pero la mayoría de las veces se tiende a tomar el estrés como  trabajo duro y el estrés sólo hará que nuestro cuerpo y mente se enferme.

Tendemos a poner un montón de presión sobre nuestros hombros cuando queremos lograr algo. Queremos terminar lo más pronto posible.

En la prisa por terminar las cosas rápido perdemos de vista muchos detalles en el camino y cuando eso sucede empezamos a perder de vista el todo y, creemos que estamos en el buen camino, en el camino a la perfección. Continúe leyendo