Contrastando

Yo no estaba consciente de la raíz de su ira. Siempre había sido una persona muy agradable, siempre sonriendo y bromeando con todos a su alrededor.

Ellos habían sido amigos desde su infancia. Habían estado juntos en muchas batallas y en muchas celebraciones también.

Pero un día su amigo salió del país para comenzar la búsqueda para encontrar a su “verdadero yo”. Muchos caminos nuevos y experiencias le aguardaban.

Perdieron el contacto por muchos años hasta que, un día, él volvió a casa.

Había tenido mucho éxito en su negocio y había viajado por el mundo y aprendido muchas cosas valiosas.

Su amigo se había quedado en casa durante todos estos años.

El día que volvió a su ciudad natal, se sorprendió al ver que muchas cosas no habían cambiado en absoluto, mientras que otras eran totalmente diferentes.

Ambos amigos se reunieron una vez más después de todos esos años de estar separados y cada uno le dijo al otro sobre las cosas nuevas en sus vidas. Ambos se alegraron de verse una vez más.

Hasta que comenzaron a comparar sus vidas. Continúe leyendo

Encuentra tu esperanza (Auto-recordatorio)

¿Recuerdas ese momento en que pensabas que todo estaba perdido y no había solución posible para ese problema?

Cuando eras un niño, había momentos en que las cosas parecían imposibles de lograr, cosas como sujetar la cuchara apropiadamente, alcanzar un juguete en un cajón alto, solucionar una suma en el pizarrón mientras todos los compañeros te observaban, etc.

Probablemente hubo momentos en que te sentiste nervioso de decirle a tus padres que habías roto su jarrón favorito por accidente mientras jugabas con tu pelota dentro de casa. Simplemente no podías pensar en una forma de salir de esa situación, ¿verdad?

A medida que avanzas en tu vida, las pruebas se vuelven más difíciles y las situaciones parecen más complicadas. Pero, cuando ves hacia atrás, puedes ver que siempre fuiste capaz de encontrar una solución para cada tribulación que encontraste en tu camino, ¿no es así? Continúe leyendo

Has sobrevivido

Cuando era un niño, encontraba caras felices por todas partes a donde yo veía. Ahora me está siendo más difícil encontrarlas a mí alrededor. Probablemente como niño, no puse mucha atención al estado de ánimo de otras personas, la gente que veía era más feliz o, yo no estaba entrenado para ver caras tristes o deprimidas aún.

“Eran otros tiempos”, algunos responderían, “La gente entonces tenían menos preocupaciones, estos tiempos son más difíciles” es una respuesta común hoy en día.

No estoy seguro de cómo clasificarlo, pero sí, encontrar caras felices no es tan fácil para mí últimamente. ¿Debería de cambiarme a un país diferente? Bueno, no exactamente, después de viajar mucho he encontrado todo tipo de personas en todo el mundo, pero gracias a internet ahora se puede hablar con gente del otro lado del planeta en tiempo real y darse cuenta de que no la están pasando más fácil allá tampoco. Continúe leyendo