Está bien (Nota mental)

Está bien despertar una mañana con la sensación de estar drenado, sin tu habitual alegría de vivir encendida y decidir en ese mismo momento tomar el día libre. Sólo para reunir suficiente fuerza para continuar con tu viaje.

Es válido decidir hoy, el no sentir gratitud por las cosas buenas que tienes y, el que tu corazón sienta nostalgia de los días y personas que ya no están aquí contigo.

Es aceptable decidir el dejar que la ira y la tristeza llenen tu corazón y alma por un rato, porque estos sentimientos son una parte de tu naturaleza humana y tienen una razón para existir en ti. Continúe leyendo

Dejando atrás…

Después de un largo período de dificultades de vida. Después de que toda prueba dura ha sido dominada, lo más difícil es dejar los malos sentimientos atrás.

Pasar por encima de una mala experiencia no significa que tienes que fingir que el daño nunca existió. Sólo significa que ya no está dirigiendo tu vida.

Sé que hay cosas que no serás capaz de olvidar, pero al menos toma el poder que una vez les diste para guiar el curso de tu vida durante un tiempo y, retómalo una vez más.

Una vez pensé que yo no era lo suficientemente bueno y que no merecía ser feliz y próspero, esos pensamientos gobernaron mi vida durante mucho tiempo. Después de descubrir que no había ninguna persona ni influencia externas que tuvieran la culpa, decidí tomar ese poder de nuevo y administrarlo yo mismo para dirigirlo a esfuerzos más fructíferos. Continúe leyendo

No esperes más…

La noche era fría y la espera a que llegara un autobús me estaba poniendo de nervios. A veces esperar el transporte público es un verdadero reto en algunos países en los que no hay horarios fijos, o que los tienen, pero no los respetan.

El clima se enfriaba cada vez más y mi paciencia estaba desapareciendo, así que a pesar de la hora (1:30 AM) y al no estar tan lejos de mi destino, decidí caminar unos minutos y ver si el autobús me alcanzaba mientras tanto.

Después de todo, caminar me ayudaría a entrar en calor y evitaría que mi mente siguiera quejándose del transporte público en esta ciudad.

A medida que iba caminando, podía escuchar el sonido de mis pasos sobre el pavimento. Era el único sonido que se podía oír a esa hora y era agradable escuchar el ritmo de mi caminar.

Camino mucho, es uno de mis placeres favoritos en la vida, pero ayer por la noche hacía frío y me sentía un poco cansado, por eso había decidido esperar el autobús. Pero, probablemente, el conductor del autobús tenía frío también, y decidió tomar una taza de té caliente en lugar de conducir para variarle un poco.

Así fue como decidí caminar y disfrutarlo al mismo tiempo.

De vez en cuando me detenía y volteaba para ver si el autobús se acercaba finalmente, pero fue en vano. Así que seguí caminando y caminando hasta que llegué a mi destino, pero el autobús nunca llegó. Pero me dio gusto que no llegara, porque me gustó mucho el paseo.

Me preguntaba, ¿cuántas veces habría logrado más en mi vida si en lugar de esperar a que mi bien llegara, hubiera tomado la iniciativa de ir a buscarlo primero? ¿Cuántas bendiciones me he perdido por esperar estáticamente? ¿Cuántas oportunidades me han esperado en mi destino, pero nunca las descubrí, por esperar a que vinieran a encontrarme?

Tal vez personas más decentes hubieran preferido esperar al autobús esa noche fría y solitaria, pero para mí, fue una experiencia muy agradable el tomar ese paseo.

Probablemente puede sonar tonto el comparar esta experiencia con mi actitud hacia ciertas cosas en mi vida, pero la verdad, creo que es un buen ejemplo de lo que he estado haciendo y, todavía sigo haciendo a menudo.

En verdad no te aconsejo que camines a medianoche por barrios con los que no estés muy familiarizado en ciertas ciudades. Pero quisiera pedirte que compruebes, si no has estado esperando demasiado tiempo a que tus bienes te alcancen. Incluso si es algo que sin duda debe llegar (como parecía ser el caso con el autobús de esa noche). Lo más seguro es que será necesario dar algunos pasos para ir a encontrarlo a medio camino o, tal vez tendrás que caminar hasta el final para llegar a él, pero no permanezcas inmóvil.

La vida es movimiento. Y tus sueños merecen el esfuerzo, además la mayoría de veces disfrutarás del proceso.

Así que no esperes más, ve a hacer que las cosas sucedan.

Tu Palabra

Platicaba con un hombre mayor mientras esperábamos que una tienda abriera una mañana.

Él se quejaba de la forma en que las personas actúan hoy en día. “No se puede confiar en nadie ya”, me dijo.

“Cuando yo era joven, podría ir a una tienda y prometer el cubrir el precio total de algo en pagos mensuales y todo lo que necesitaban de mí era mi palabra. Continúe leyendo

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

Algo para reflexionar.

 

 

 

 

Más allá del silencio

 

He conocido a este amigo por más de 10 años, él fue una persona muy importante en la industria de los medios de comunicación y publicidad y siempre había sido una persona muy fuerte y “dura”. Tenía que serlo, pues estaba a cargo de una de las mayores compañías televisoras en este país.

 

Él tiene una familia encantadora y son su principal tesoro.

 

Una de sus hijas un día se enfermó y murió en el hospital. Estaba destrozado, cuando lo vi apenas pude reconocerlo. Ese hombre alto y fuerte se veía tan pequeño y débil. Estaba rodeado de muchas personas que le daban el pésame.

 

Siempre he admirado a las personas que saben decir las palabras correctas en el momento adecuado. Yo siempre me quedo trabado en esas situaciones, no he encontrado palabras para consolar a una persona que está de duelo en una situación tan terrible.

 

Así que me quedé allí mirando la escena sin poder articular palabra.

 

Yo te mentiría si te digo que puedo imaginar un dolor tan grande, pues no he estado en una situación como esa, por lo tanto estando ahí me sentía impotente. ¿Qué se puede decir a alguien en esa situación?

 

Había demasiada gente a su alrededor y me sentía inútil y lo único que pude hacer es quedarme de pie en silencio.

 

Finalmente el momento que tanto temía llegó. Mi amigo me miró y se puso de pie y se acercó a mí.

 

Cuando estaba frente a mí, todo lo que pude hacer fue darle un fuerte abrazo y permanecer en silencio. No estoy seguro de cuánto tiempo le di el abrazo pero él sólo repetía: “Gracias, gracias” por un rato.

 

No dije una palabra todo el tiempo que estuve allí con él. No se me ocurrió nada que valiera la pena decir.

 

Pocas semanas más tarde, me encontré con él en un restaurante e inmediatamente vino a mi encuentro. Él me dio un cálido abrazo y me dijo que, de todos los gestos amables que había recibido en ese momento tan difícil, mi abrazo había sido algo que sintió muy real y reconfortante.

 

Él me miró y dijo: “A veces el silencio dice más que mil palabras”

 

He estado pensando acerca de esa experiencia durante mucho tiempo. No estoy diciendo esto de una manera jactanciosa, pero sólo con la intención de compartir esta experiencia. Realmente me sentí triste por su pérdida ese día y de alguna manera la única forma que encontré para expresar lo que sentía fue a través de ese abrazo. Fue sincero y bien intencionado.

 

Y después de esa experiencia he podido atestiguar el poder del silencio. El silencio tiene una magia propia, úsalo sabiamente y verás los resultados.

 

A veces, al no decir ni una palabra comunicamos más, a veces hacemos mejor la no hacer nada. Aprende a ver la diferencia.

 

Algo para reflexionar.

 

 

 

¿El bien contra el mal?

Cada día viene cargado con retos y recompensas, incluso si no los ves o simplemente no los clasificas dentro de esas categorías.

Sabemos que hay una gran diferencia entre tomar los eventos como bendiciones y enseñanzas y, clasificarlos como tragedias y castigos.

Pero, ¿has probado ya y me refiero a realmente tratado de cambiar tu actitud hacia los diferentes eventos en tu vida? Continúe leyendo

No hay mal que por bien no venga

El antiguo proverbio ruso ” Нет худа без добра » (no hay mal sin BIEN). Es el equivalente al proverbio Inglés “No hay nube sin borde de plata”, y en español “No Hay Mal Que Por bien no venga”  y, significa que cada mala situación siempre va precedida de un buen evento, a veces una desgracia aparente se debe a que ésta traerá una buena oportunidad, un nuevo resultado positivo, una mejor solución y así sucesivamente. Y esos nuevos acontecimientos BUENOS son el resultado de esa mala situación.

Eso es bueno saberlo, ya que a veces las cosas se ponen muy confusas cuando eventos aparentemente malos comienzan a suceder en todas las áreas de nuestra vida. Continúe leyendo