Una pequeña experiencia…

 

Él estaba gritando y arrojando cosas a su alrededor en medio de la acera. La gente evitaba el sitio donde él estaba parado y prefería cruzar la calle para no tener que pasar a su lado.

Lo vi desde la distancia, pude ver que estaba muy enojado y que gritaba cosas que no podía yo entender. Cuando me acerqué al lugar donde estaba él, una señora salía huyendo mientras este hombre gritaba: “No sé por qué me estoy haciendo esto a mí mismo, si yo sé que me estoy haciendo daño”, y luego pateó una cubeta de plástico cerca él.

En lugar de cruzarme la calle al otro lado con el fin de evitar a este hombre, seguí caminando normalmente. No tengo ni idea de por qué, pues él estaba muy agresivo y aventaba todo lo que podía encontrar en su camino. Continúe leyendo

Volviendo del pasado

 

Esa calle no se veía tan amplia como antes, no como la imagen en mi mente. Crecí en esa calle, pero ahora parecía más pequeña de alguna manera. ¿Las casas en esa calle se encogieron tal vez bajo la presión del tiempo y el espacio?

No había estado allí tal vez en 30 años más o menos. Los árboles eran, por supuesto, más altos que cuando yo vivía allí, pero de alguna manera, no se veían más altos que en mis recuerdos.

Pero las casas eran ahora más pequeñas, toda la calle no es tan ancha y la gente es toda diferente. Continúe leyendo

Lecciones de vida

Mucha gente se refiere a sus experiencias de vida como “lecciones de la Universidad de la Vida”. Lo que significa que la vida misma es una fuente abundante de conocimientos, experiencias y lecciones muy valiosas.

Probablemente las mejores lecciones de la vida son absolutamente gratis. O tal vez no tan “gratuitas” porque el precio que tenemos que pagar para recibirlas y aprender de ellas es tener que experimentarlo en carne propia y, a veces, es un precio muy alto a pagar. Continúe leyendo