No va a desaparecer, hasta que…

“… Pero he hecho todas las visualizaciones, meditaciones, afirmaciones y cualquier ejercicio espiritual que te puedas imaginar, pero mi situación sigue siendo la misma” me dijo un amigo ayer con un tono desesperado.

“Conozco la sensación” contesté con experiencia de primera mano.

“Creo que he hecho todo lo posible para cambiar mi vida y circunstancias, pero, simplemente no veo que estos problemas desaparezcan de mi vida”. Él se quejó amargamente. Continúe leyendo

Tu sombrilla multicolor

Estaba abrumado con todas las instrucciones que tenía que seguir para realizar una buena ceremonia. Después de todo yo era un huésped del Rey de los tibetanos, Tenzin Gyatso Su Santidad, XIV Dalai Lama. Y yo no podía simplemente olvidar un detalle, ya que quería mostrarle a todos los Gueshes (Maestros) que yo no era un pésimo estudiante después de todo.

Pero siendo un occidental típico, de ciudad y sin antecedentes budistas, el hecho de hacer un ritual que tomaba casi 6 horas para completar, estaba más allá de mis fuerzas.

“Bueno, después de todo ellos saben que no soy un monje y que estoy aquí sólo como invitado” me repetía a mí mismo tratando de no sentirme tan mal por mi mala memoria. Continúe leyendo

Ansiedad

Por lo general él siempre se veía tan calmado y relajado que me preguntaba a veces, si alguna vez se enojó en su vida o se puso nervioso por algo.

Un día me enteré de que estaba pasando por un problema legal grave que implicaba una cuestión de dinero con sus familiares. Cuando fui a visitarlo se veía como siempre, calmado y relajado, a pesar de los problemas que estaba enfrentando al tener que ir a los tribunales y tener que lidiar con los abogados todo el tiempo.

Al principio no me atrevía a preguntarle cómo se sentía, ya que su actitud era lo suficientemente clara como para ver que estaba manejándolo bastante bien. Continúe leyendo

Dónde quiera que estés

Si miras a tu alrededor en este momento, ¿qué ves? O mejor dicho, ¿te gusta lo que ves? ¿Estás en el lugar donde planeaste estar hace un año? ¿Son las circunstancias como las deseabas en aquel entonces?

Si contestaste que sí a todas esas preguntas, enhorabuena, has llegado a la meta. Pero si contestaste que no a cualquiera o a todas, entonces no te preocupes. Eres un ganador de todos modos porque, lo creas o no, estás en lugar en el que estás destinado a estar en estos momentos.

Probablemente tus metas y sueños eran diferentes y piensas que estás en donde no se supone que deberías el día de hoy. Pero eso no es así. Continúe leyendo