¿Por qué está sucediendo de nuevo?

Pensé que finalmente había dejado el mal hábito de añadir sal a mi comida sin probarla primero. He frenado bastante mi velocidad al comer y he tratado de mantener mis manos lejos del salero tanto como me ha sido posible, pero me he “cachado” agregando sal más a menudo comida que no lo necesita realmente.

Sí, por alguna extraña razón (tal vez mi cuerpo necesita un poco más de sodio últimamente) Mi mente sigue trayendo constantemente, pensamientos de comida salada y, el deseo constante de sal está empujando a mi mano para agarrar el salero más a menudo, tal vez esto es sólo la justificación, pero ese es un hábito en el que necesito trabajar inmediatamente antes de que cause un daño más grande.

Lo mismo ocurre con otros malos hábitos, como el miedo. El miedo es un mal hábito cuando se le permite ser el maestro de tus pensamientos con demasiada frecuencia.

¿Cómo esperas librarte de un mal pensamiento si sigues entreteniéndolo en tu mente todo el tiempo? Continúe leyendo