Nueva vista

La última vez que estuve allí me sentía triste y cansado. El campo parecía en ese momento seco y sin color. El clima era bueno, pero lo sentía frío y asfixiante. Había perdido a una tía que había sido como mi segunda madre toda la vida y desde ese momento, la vida sería muy diferente a lo que yo pensé que sería mi realidad eterna.

Una fotografía capturó ese momento. Nunca me atreví a ver la foto de nuevo, por lo que permaneció durante muchos años escondida en una caja.

La imagen de ese campo nunca cambió. En mis recuerdos estaba seco, frío y sombrío. Tampoco había vuelto a visitar ese lugar en todo este tiempo. Continúe leyendo