Carta abierta

Estaba revisando algunos viejos recuerdos de mi viaje a tu país hace unos años. Encontré tu tarjeta de negocios y me acordé de lo contento que estuve que tú me hayas dado una mano en aquel momento para ponerme en contacto con gente importante y de que me hayas ayudado a moverme alrededor de tu ciudad.

Fue un tiempo agradable y estoy muy agradecido por tu amabilidad y ayuda en ese momento. Cuando vi tu nombre en la tarjeta, me dio curiosidad por saber qué estarías haciendo ahora. Así que hice la búsqueda típica en Internet y me quedé muy sorprendido de encontrar tu nombre en algunos sitios, pero lo que encontré no era exactamente lo que esperaba.

Te dije alguna vez que llegarías a ser muy famosa algún día, pero esto está fuera de lo que tenía en mente. Continúe leyendo

Envidia

 

Él me mostró su nuevo teléfono móvil, estaba muy bonito, más memoria RAM (memoria de trabajo), un procesador más rápido, y la batería parece durar más tiempo, por lo menos es algo menos de qué preocuparse, como por encontrar un lugar para cargar su teléfono durante el día.

Me encantó el color y la pantalla se ve mucho más brillante y con una mejor definición.

Le devolví el móvil con una sonrisa y él sólo me miró por un rato en silencio. Luego me preguntó si yo no iba a decir nada al respecto.

Así que le dije una vez más que me gustó el móvil mucho y que estaba feliz por él y que disfrutara de su nueva adquisición. Y realmente me sentí muy feliz por él pues estaba contento y se le notaba fácilmente. Sus ojos tenían ese brillo emocionado por dentro. Continúe leyendo