Confianza en ti mismo

Me dijeron que se trataba de un evento pequeño, sólo unas pocas personas que estaban interesadas en ese viejo movimiento llamado “El Nuevo Pensamiento”. Sería una charla sencilla para exponer algunas de mis ideas y teorías sobre la mecánica cuántica y el proceso de pensamiento en el cerebro. Nada demasiado elaborado.

Me sentí muy seguro ya que una charla con un grupo pequeño es algo que puedes fácilmente convertir en una “charla entre amigos.” Nada muy complejo de lograr.

Tan pronto como vi la parte de atrás del edificio donde esta reunión tenía lugar, algo extraño comenzó a molestarme el fondo de mi mente. Esto parecía más la parte trasera de un viejo teatro, pero bueno, ¿cómo iba a saber la manera en que las cosas se manejaban ahí? era un país muy diferente al otro lado del planeta y las costumbres eran distintas, así que no les pregunté nada a mis anfitriones. Continúe leyendo

Entumecido

Mientras me estaba sentando en una banca en el parque para descansar un poco después de una larga caminata, noté a un amable señor ya sentado en ella, así que le saludé con un típico: “buenos días” y deje que mi cuerpo cayera fuertemente sobre el asiento.

El hombre alegremente respondió a mi saludo y me preguntó si yo había tenido un buen paseo. Sin prestar mucha atención le respondí que había estado bien pero muy largo, que estaba agotado pero feliz.

Me dijo que se sentía feliz de que las rosas estaban empezando a florecer y que el olor de la tierra mojada y del pasto recién cortado le hacían su día. Continúe leyendo

Sacúdetelo

No hay nada más difícil que tratar de hablar con alguien que está enojado. Le pides que escuche lo que tienes que decir, pero su enojo no le deja escuchar, realmente escuchar, en realidad no están realmente interesados en lo que tengas que decir, todo lo que quieren hacer es sacar esa sensación horrible de su organismo.

Incluso si te dejan hablar durante unos segundos, comenzarán de inmediato a contestarte, no van a escuchar tus razones porque no quieren mantener esa rabia dentro y sienten la necesidad de sacarla. Incluso si tienes razón no pueden verlo. Continúe leyendo