Contribuye

 

La gente está viviendo hoy en día lo más rápido que puede. Parece un concurso de velocidad para ver quién es el primero en alcanzar el más alto nivel de estrés, en el menor tiempo posible.

Nos dicen que debemos ser apasionados de nuestro trabajo, de nuestras actividades y relaciones, apasionados de vivir nuestra vida al máximo. Eso es genial, pero estoy viendo gente que para poder sentirse que son apasionados de sus vidas, están entrando en un mundo centrado en sí mismos y se alejan cada vez más de los suyos.

No necesitamos ser tan radicales con nuestras acciones. Podemos ser apasionados y al mismo tiempo compartir esa pasión con los demás. Continúe leyendo

Confianza en ti mismo

A partir de ese artículo que escribí sobre mi experiencia en el mundo de la moda con una amiga que, gracias a la confianza en sí misma, alcanzó niveles muy altos en todo el mundo, me han preguntado varias veces lo que esa “confianza” realmente era y cómo ella la utilizó para convertirse en una mujer exitosa en un ambiente tan difícil. Continúe leyendo

Ideas nocivas

Una de las cosas más difíciles que tenemos que pasar en esta vida es tener que dejar ir las cosas. El apego está labrado tan profundamente en nuestra alma, que en realidad sentimos que somos dueños de todo el universo.

Ese sentido de la propiedad y la competitividad han estado haciendo un daño real a nuestra sociedad desde hace mucho tiempo.

Por ejemplo, creemos que somos dueños de nuestros hijos. Nuestros hijos e hijas no son nuestros, no son de nuestra propiedad. Han llegado a nuestra vida para enseñarnos a ser mejores y ayudarnos a evolucionar, al mismo tiempo que reciben nuestra guía y amor. Pero ellos son independientes de nosotros y tenemos que dejar de tratarlos como si fuéramos propietarios de sus vidas. Continúe leyendo