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Dicen que una de las principales causas de infelicidad en nuestros tiempos, empiezan cuando la gente empieza a juzgar las vidas de los que les rodean y las comparan con la suya.

Comparan sus vidas, sus posesiones, sus “éxitos y fracasos”, su salud y así sucesivamente y, de inmediato, la tristeza se instala en su sistema interno.

Un amigo mío que solía ser un actor muy conocido me dijo que estaba muy sorprendido con la opinión de los demás sobre lo que era su vida. Pensaban que vivía una vida muy glamorosa y envidiable.

La gente constantemente le preguntaba sobre los eventos y celebridades que pensaban que él solía visitar todo el tiempo. Se inquietaba con sus ideas de lo que debería ser su vida.

Incluso me habló de la envidia y críticas que recibía de conocidos por una vida que pensaban estaba llena de excesos, drogas y frivolidades. Nada más lejos de la verdad.

De hecho, él era más feliz estando solo, dando largos paseos en su rancho y observando aves en el bosque.

Un conocido mutuo sentía envidia de la vida que él “creía” que nuestro amigo vivía. También era actor, pero no muy exitoso, yo pienso que esa era la principal razón por la que se sentía tan celoso de él.

Creo él estaba amargado porque comparaba su vida y su carrera con nuestro amigo mutuo. Y ese era su principal problema.

Creo que tenemos muchos celos delirantes. Podríamos pensar que otras personas, especialmente las celebridades, viven una vida maravillosa sin ningún tipo de preocupación, pero si cavamos lo suficientemente profundo, encontraremos lo lejos que estamos de la verdad.

Probablemente otras personas piensan que tú tienes una vida maravillosa, descuidada y fácil e incluso se sienten resentidos por eso. Por supuesto, si pudieras decirles ¿Quieres seguir leyendo este artículo y otros parecidos? Haz click 

Competir

No sé tú, pero yo estoy cansado de ver las guerras de opinión en las redes sociales, los medios de comunicación, los periódicos, la radio, la televisión e incluso en la mesa de café de los vecinos.

Un lado dice que saben de lo que están hablando, el otro lado da sus “razones” y en lugar de personas tratando de llegar a una conclusión común, todo lo que veo es a gente tratando de derrotar al otro lado.

Se puede ver a muchos quejándose de todo, pero nunca dan una solución alternativa a esa situación. Los políticos de todo el mundo prometen acabar con el desempleo, el hambre, la guerra y todos los problemas humanos que hay, si la gente vota por ellos, pero nunca dicen cómo van a cumplir, por supuesto que no tienen ni idea, todo lo que ellos quieren son sus votos.

Redes sociales llenas de gente criticando a sus gobiernos, sus amigos y vecinos, pero nunca dando proposiciones factibles.

Y sí, sitios como el mío quejándose de todos ellos.

¿Podríamos simplemente detener esta moda de lloriqueo y contribuir con algunas buenas ideas para hacer de esta una vida mejor? ¿Podemos realmente “arreglar” el mundo y encontrar soluciones eficaces a los problemas que tan duramente atacamos?

Bueno, tal vez no es tan fácil como pensamos y, si estuviéramos en el lugar de aquellas personas que criticamos constantemente, la perspectiva sería muy diferente. Pero podemos dar el primer paso hacia un mundo mejor al corregir nuestras propias actitudes.

Si en vez de atacar el punto de vista, las creencias o las acciones de los demás, tratamos de ponernos en sus zapatos por un minuto, podríamos descubrir que el dolor ha alterado la personalidad de esas personas y esa historia les está haciendo actuar de la manera que lo hacen. Pero la mayoría de las veces ignoramos esos pequeños detalles.

A parte, nosotros actuamos de la manera que lo hacemos, porque el miedo está dominando nuestra vida de maneras impresionantes. Tenemos miedo del futuro, miedo a nuestros resultados, miedo a no ser suficientemente capaces, miedo a lo que otros piensan de nosotros y así sucesivamente.

Recuerda que tú estás donde estás, porque es donde se supone que debes hallarte ahora. Eso no significa que necesitas permanecer allí para siempre, probablemente lo que necesitas aprender ahora es, justamente cómo salir de allí y ésa es la razón porqué has estado aquí por un rato. Tener esto en mente te ayudará a confiar en ti mismo, confiar en el proceso, confiar en la Vida y confiar en que tus resultados serán lo mejor para ti.

En cualquier caso, tú estás aquí, tienes lo que necesitas ahora mismo para dar el primer paso. Si te gusta tu vida tal cual es, sigue haciendo lo que estás haciendo. Si quieres cambiar, crea una variación en ti mismo. Modifica algo, aunque sea pequeño todos los días hasta que veas la diferencia que deseas en tu vida. Pero haz una transformación todos los días.

Deja de quejarte de tu mundo y empieza a vivir la vida que quieres, haz los cambios en tu ser interior primero. Entonces verás a otras personas siendo guiadas por tu ejemplo. Mantente tan ocupado con tus propias mejoras que los errores de otras personas pasen desapercibidos para tu ego. Y en lugar de criticar, ofrece opciones viables. Esa es la mejor manera de ver el cambio que quieres en tu vida, manifestado en tu realidad.

Recuerda: “Tú no eres un contendiente, tú eres un creador.”

Tu equilibrio

No hay nada más molesto cuando te estás sentado en una mesa para comer o beber algo que, encontrarte con una “mesa bailarina”. Cuando la mesa no está bien equilibrada y le tienes que pedir al mesero o incluso tú mismo el poner algo debajo de una pata con el fin de nivelar la mesa, y así ya no tienes que seguir “jalando” tu lado de la mesa para evitar que tu sopa se derrame todo el tiempo.

Bueno, yo no sé si te ha pasado eso, pero yo lo he vivido muchas veces en todo tipo de restaurantes, caros y baratos. Y créeme que luchar con sillas y mesas no es realmente una gran manera de comenzar una comida.

Pero todo en este universo necesita equilibrio para subsistir y prosperar. Continúe leyendo