¿Por qué está sucediendo de nuevo?

Pensé que finalmente había dejado el mal hábito de añadir sal a mi comida sin probarla primero. He frenado bastante mi velocidad al comer y he tratado de mantener mis manos lejos del salero tanto como me ha sido posible, pero me he “cachado” agregando sal más a menudo comida que no lo necesita realmente.

Sí, por alguna extraña razón (tal vez mi cuerpo necesita un poco más de sodio últimamente) Mi mente sigue trayendo constantemente, pensamientos de comida salada y, el deseo constante de sal está empujando a mi mano para agarrar el salero más a menudo, tal vez esto es sólo la justificación, pero ese es un hábito en el que necesito trabajar inmediatamente antes de que cause un daño más grande.

Lo mismo ocurre con otros malos hábitos, como el miedo. El miedo es un mal hábito cuando se le permite ser el maestro de tus pensamientos con demasiada frecuencia.

¿Cómo esperas librarte de un mal pensamiento si sigues entreteniéndolo en tu mente todo el tiempo? Continúe leyendo

Feliz

Me sentía contento esa mañana. En realidad estaba disfrutando de esa sensación de “nada está mal en el mundo”, cuando de repente el hemisferio izquierdo de mi cerebro le preguntó al hemisferio derecho ¿qué era lo que lo tenía tan contento?

Tal vez este estado inusual de felicidad fue demasiado sospechoso para ese lado del cerebro que siempre está analizando y cuestionando todo el tiempo.

Por supuesto, se las arregló para encontrar más de una “razón” para dejar “el exceso de felicidad” y dedicar tiempo para procesar  información más “útil” y preocupante.

Así que mi mente comenzó a hacer una lista de todas aquellas cosas en mi pasado que estaban sin terminar, poco claras e injustas ante mis ojos para que pudiera volver al patrón regular de intranquilidad, más natural y más popular en estos días en este mundo. Continúe leyendo

Escapando

Escapar es considerado como una parte de nuestro sistema natural de defensa. Por lo general se le llama: respuesta de lucha o huida.

Según esta teoría, el sistema nervioso simpático reacciona ante el peligro con una secreción hormonal de diferentes hormonas, aminas y neurotransmisores (norepinefrina, epinefrina, estrógeno, testosterona, cortisol y otros). Así preparando al sujeto para la lucha o huida.

En estos tiempos modernos, por lo general NO necesitamos la parte de lucha en la ecuación, (con la excepción de las grandes ciudades y las zonas problemáticas, por supuesto). Así que la parte de la huida es mucho más activa en algunas personas.

Tenemos la tendencia a evadir nuestros problemas y mirar hacia el otro lado. Continúe leyendo

Crece tu mentalidad

Yo era nuevo en ese trabajo de programación, era joven y era mi primer trabajo en un entorno tan impresionante. Todo el mundo era mucho mayor que yo y con toda la experiencia del mundo, eran una élite de ingenieros y expertos en muchos campos. Era realmente abrumador para mí.

Un día me pidieron que hiciera un programa para hacer algunas rutinas de seguimiento por satélite y no tenía ni idea de cómo hacer algo así. Continúe leyendo

¿Esa pequeña voz?

Observaba el semáforo, esperando a que me dejara saber que podía cruzar con seguridad la avenida. Un grupo de 8 personas se juntaron a mí alrededor esperando a que la luz verde se encendiera para que pudiéramos continuar nuestro camino.

La mayoría de las personas estaban consultando sus teléfonos celulares y algunos parecían muy impacientes ya que llegarían tarde al trabajo, pues un gran número de personas empezaría su jornada laboral en unos 10 minutos. Continúe leyendo

Terror

 

Una de las herramientas más poderosas que algunos grupos y naciones de todo el mundo están utilizando en contra de la humanidad es el terror.

No hay nada que nos paralice más que el miedo. Todo nuestro cuerpo, mente y espíritu deja de responder y el mundo entero se detiene durante unos instantes. Y en ese momento, somos los seres más vulnerables. Continúe leyendo

Tiempo de curación


Y a cualquier parte a la que volteaba había gente hablando de lo difícil que este año ha sido para todos.

Cambios radicales, finales, nuevos principios, las personas que se iban, nuevas personas que aparecían, en una sola palabra: CAOS.

Pero hemos aprendido que a la Madre Naturaleza no le gusta el caos. No hay una ley del caos en ningún lado. Continúe leyendo