Tú te defines a ti mismo

Recuerdo un día cuando mi hija me dijo que era tonta.

Me quedé muy impresionado por la forma en que lo dijo. Tenía alrededor de 5 años de edad y, llegando de la escuela me dijo que era tonta en una voz muy confiada y firme. Ella estaba totalmente convencida de que era un hecho.

Le pregunté el por qué había dicho eso y, en el mismo tono, me respondió: “Mi maestra me dijo que soy tonta, mis amigos me dijeron que soy tonta, mis primos me dijeron que soy tonta, por lo tanto, debo serlo”

“¿Te lo dijeron hoy?”, Pregunté.

“Sí, pero ya me lo han dicho antes, por lo que creo que debe ser cierto” Ella respondió con tristeza. Continúe leyendo

Contribución

Una de las cosas más difíciles con la que he tratado de acabar de una vez, es esa sensación de no hacer lo suficiente para hacer este mundo mejor para mí y para los demás.

A veces me siento tan inútil e impotente mientras trato de encontrar una mejor manera de hacer las cosas. Me gustaría que hubiera una “aplicación” en mi mente para ayudarme a encontrar la mejor y más rápida manera de lograr esos sueños largamente esperados y no cumplidos en mi corazón.

Pero, supongo que a veces la Vida tiene formas de “ayudarte” a aprender las cosas más rápido y eso es al darte experiencias en las que puedas aplicar esas cosas que has estado leyendo y aprendiendo a través de muchas fuentes diferentes. Pero cuando los tiempos llegan para que “utilices” esas herramientas que has recibido a lo largo de tu vida, es cuando de verdad adquieres “conocimiento”.

Es muy divertido escuchar a aquellas personas que creen que su “verdad” es la única realidad que existe. Y se pueden encontrar ejemplos en todas partes y en todos los niveles. Desde gente común hasta profesores de universidades de prestigio en todo el mundo.

Todos nos aferramos a nuestra propia “verdad” en particular y, desde nuestra perspectiva, lo que otros piensan es sólo basura infundada. Sí, estoy seguro de conoces muchos ejemplos de estos también. Continúe leyendo

La respuesta (Nota personal para mi)

Él estaba hablando de manera tan convincente y se veía tan seguro, que las personas a su alrededor creían cada palabra que decía. Sus gestos, su tono de voz, sus argumentos eran tan fuertes y poderosos que nadie dudaba de su palabra.

Si él decía algo, tenía que ser la verdad absoluta, después de todo, él había viajado por el mundo, y había estudiado durante tantos años. Continúe leyendo

Ya no necesitas convencer.

“… Ya no hay necesidad de convencer a la gente de nada, tienen que probar por sí mismos lo que funciona para ellos o lo que no, sólo debes ser como una señal de tráfico con tu ejemplo ..” -Hector Sampson

 

A veces es difícil aceptar que cada persona tiene su  propio ritmo, y su propia velocidad. Y que el ritmo es diferente para cada persona.

Cuando aprendemos algo, nos damos cuenta de algo después de un largo tiempo o simplemente recibimos la visita de una musa, en ese mismo momento queremos salir corriendo a evangelizar a todo el mundo que nos rodea.

Entonces nos sentimos decepcionados porque no recibimos la respuesta o reacción que esperábamos  de la gente. Ellos simplemente nos miran sorprendidos y con la boca abierta tratando de averiguar lo que está mal con nosotros. Otros sólo nos miran y se preguntan por qué nos tomó tanto tiempo entender algo tan simple. Otros simplemente nos ignoran pensando  que vamos a empezar un largo sermón y que ya están hartos de nuestra predicación. Y así la lista sigue. Continúe leyendo