Costos

En mi juventud, siempre había visto a la materia de economía, con desdén porque no la consideraba una ciencia, sino como un tema de “opiniones e interpretaciones personales”. Hoy en día he llegado a la conclusión de que la mayoría de nuestras creencias son producto de nuestras opiniones e interpretaciones personales, aunque parece que no somos muy conscientes de ello.

Le pregunté a un amigo mío, que es un economista muy respetado, si podía darme un ejemplo de teoría económica aplicada a nuestra vida cotidiana y, aunque no esperaba una gran respuesta, su ejemplo me causó una profunda impresión.

Me miró con expresión relajada y dijo: “Una de las cosas que he aplicado en mi vida muy a menudo es la ley de los costos hundidos”.

Lo miré perplejo esperando una explicación más clara. Continúe leyendo

La multitud

Cada día veo más y más ejemplos de la influencia de las masas en personas valiosas.

Pensar por uno mismo es algo que todos podemos hacer muy fácilmente, pero compartir nuestros pensamientos y opiniones con los demás es lo que resulta muy difícil hoy en día.

Estuve hablando el otro día con algunos amigos y, dos de ellos comenzaron a hablar sobre política internacional, uno de ellos, el que tenía más pasión por sus puntos de vista, estaba llevando la mayor parte de la conversación, mi otro amigo sólo acentía a todo.

Lo conozco bien, así que no podía entender por qué estaba de acuerdo con puntos de vista completamente opuestos a los suyos. Continúe leyendo

Lo que no eres

He conocido a muchas personas que están convencidas de que son lo que no son. Y cuando tienes una idea en tu mente el tiempo suficiente, se convierte en parte de tu realidad.

El problema es que cuando has mantenido el concepto incorrecto, entonces el mundo exterior te causará más daño que beneficio.

Por ejemplo, conozco a un amigo cuyos padres le dijeron todo el tiempo que no era bueno en matemáticas. Le repetían todo el tiempo que era un fracaso en esa y otras ciencias. Afortunadamente para él y, para muchos de nosotros, terminó escuchando su voz interior que siempre le dijo que le gustaban mucho y terminó siendo un maestro de ciencias maravilloso que ama difundir el conocimiento a sus estudiantes y ha compartido a varias generaciones su magia.

Incluso yo me creí el viejo cuento de que las matemáticas eran difíciles y aburridas. Recuerdo a mi familia hablando de lo difícil que eran y mis compañeros de clase se quejaban todo el tiempo acerca de lo tediosas que les parecían.

Fue hasta que tuve que estudiarlas por mi cuenta para un examen difícil y que se me permitió el estudiar a mi propio paso y ritmo, que descubrí lo hermosas que son y lo agradables y divertidas que puede ser. Ahora me gusta resolver ecuaciones como un pasatiempo cuando puedo encontrar un momento libre. Continúe leyendo

Cuida tu manera de hablar

Acabo de recibir una copia de un estudio muy interesante realizado por tres universidades en el Reino Unido sobre la percepción del color.

Encontraron una tribu en África con un lenguaje limitado a tres palabras para describir los colores. Una palabra para los colores oscuros, una para los colores de rango medio y uno para colores muy claros.

Para resumir una larga historia, en uno de estos estudios, mostraron diferentes ilustraciones con diferentes tonos del mismo color a los miembros de esa tribu, los cuales de inmediato identificaron los dos tonos que tenían una ligera diferencia. Pero, cuando mostraron la misma ilustración a occidentales que no tenían palabras diferentes para definir esos dos tonos de verde, éstos no pudieron encontrar la diferencia o les tomó mucho tiempo darse cuenta de ello. Ellos carecen de términos para describir esos colores, por lo tanto, los occidentales no pudieron encontrar la diferencia tan fácilmente. Continúe leyendo

El tren

Recuerdo ese pequeño tren que recibí como un regalo cuando era niño. Era precioso y utilizaba una de esas viejas baterías gordas para alimentar el motor y una pequeña luz que tenía en la parte de enfrente.

Tenía unos mecanismos colocados en la parte frontal y en la parte trasera, eran como pequeños botones que cuando se apretaban cambiaban la dirección del motor, por lo que cuando el tren encontraba un obstáculo en su camino que presionara este botón, el tren cambiaba de dirección y comenzaba a ir en reversa. Lo mismo cuando el tren llegaba al final de la vía, el botón trasero era presionado por el obstáculo y cambiaba de dirección hacia delante.

Puede que no suene muy impresionante cuando se compara con los estándares de hoy en la tecnología de los juguetes, pero teniendo en cuenta que esto fue hace mucho tiempo, para mí fue algo realmente maravilloso.

Después de un rato, en lugar de esperar a que el tren llegara hasta el final de la vía y chocara para que empezara a ir hacia adelante, empecé a “detenerlo” con mi dedo para hacerla cambiar de dirección más rápido.

Luego amplié la pista y añadí un puente y otros detalles para hacer el “paseo” más divertido. Me encantaba.

A veces me siento como ese tren.

Comienzo a avanzar hacia adelante sin “obstáculos” en el camino y de repente aparece una situación inesperada y “cambia” mi dirección haciéndome retroceder, a veces por mucho tiempo, hasta que “algo” me detiene y me ayuda a cambiar mi dirección para continuar mi camino hacia delante.

Hoy en día, después de expandir en mi pista con muchas nuevas opciones, puentes, túneles, nuevos paisajes y escenarios. Estoy trabajando en mi mecanismo interno con el fin de evitar ir demasiado lejos hacia atrás. De esa manera puedo parar, observar, aprender y continuar mi camino de avance continuo.

Si quieres leer el resto de este artículo y más como este entra aquí

Lo externo

Constantemente hablamos de nuestras viejas ideas, creencias y conceptos negativos ocultos en nuestra mente que nos mantienen sumidos en nuestra depresión y falta de éxito.

Pero no podemos olvidar que somos habitantes de un universo físico y que hay factores externos.

Sí, nosotros creamos nuestra realidad con nuestros sentimientos y pensamientos. Sí, somos responsables de las cosas que creamos y atraemos a nuestra realidad personal y sí, hay otras personas en esta realidad local, creando y atrayendo sus propias cosas, así que no estamos solos y sí, estamos atrayendo y creando esos factores externos también.

Vamos a imaginar que eres un entusiasta de las motocicletas. Entonces, te compras una o más motocicletas y luego atraes a otras personas que sienten pasión por ellas también. Luego, tu “círculo interno” podría estar formado por personas que comparten tus aficiones y pasiones. Continúe leyendo

Puertas

No soy una persona muy sociable. No es que no me guste conocer gente nueva, por el contrario, me encanta conocer gente nueva, pero lo que no me gusta es estar en medio de grandes multitudes.

Me gusta enfocarme en un pequeño grupo de personas para que podamos llegar a conocernos bien y pueda darles a estos nuevos amigos, la atención adecuada. Pero cuando tienes que conocer a muchas personas al mismo tiempo, por lo general es cuando hago mutis por la izquierda.

No me malinterpretes, no estoy realmente antisocial, (bueno, no mucho.) Pero creo que cada persona que conozco, es como una nueva ventana que me permite ver nuevos paisajes, nuevas ideas, nuevas experiencias, etc. Continúe leyendo

El mejor que he tenido

¿Por qué cuando alguien muere, él o ella se convierte en la mejor persona sobre el planeta?

¿Por qué después de que un amor se ha ido, nos damos cuenta hasta después de un tiempo que, él / ella era el “amor de nuestra vida”?

¿Por qué es que, hasta que tenemos que hacer frente a la pérdida, podemos encontrar los aspectos positivos de personas, lugares y cosas?

Esto se puede aplicar a prácticamente todo, con la excepción de las personas abusivas y malas situaciones. Pero incluso en esos casos, he visto gente que, cuando una persona abusiva que hizo de su vida un verdadero infierno muere, comienzan a encontrarle lo “bueno”. ¿A veces un exceso de dependencia? ¿Una adicción a las viejas creencias? Lo que sea… Continúe leyendo

Perdonando

He escuchado últimamente a muchas personas hablando de perdonar a los demás. Me han preguntado muchas veces acerca de cómo he podido perdonar la traición y la mentira tan fácilmente.

La verdad es que me perdono a mí mismo primero. Soy consciente de que he permitido que esa gente que me lastime en el primer lugar. Yo les he dado el poder para hacerlo. He soltado mi poder y luego, el daño está hecho.

Así que siempre empiezo por perdonarme.

El resto es mucho más fácil. Continúe leyendo

Estás siendo limitado

Estaba escuchando las diferentes quejas de un grupo de personas sobre la forma en que los gobiernos de todo el mundo están limitando nuestra libertad. Cuán castrantes y humillantes a algunas leyes pueden ser para nuestro bienestar.

Uno de los que se quejaban, era un conocido que vive en una parte muy costosa de la ciudad y se quejaba sobre el abuso que algunos inmigrantes tienen que enfrentar cuando llegan a la frontera, se les trata como criminales y son devueltos a su país. Él es el primero en contratar a esas personas, les paga un salario miserable y los trata casi como esclavos. Continúe leyendo