¿Somos diferentes?

Acabo de recibir un correo electrónico de una amiga en Japón. Ella comparte conmigo algunas de sus esperanzas y temores y me sorprendió ver cuán “similares” son nuestros sueños y problemas.

Pero ¿por qué me sorprendió? He estado allá y en realidad, después de conocer a la gente y sus costumbres fui “aceptado” en la comunidad. Para mí eran como cualquier otra persona y, creo que para ellos yo era uno más en el grupo.

Así que ¿dónde empecé a pensar que podían sentir o expresar la vida de una manera diferente?

Estando ahora en el otro lado del planeta, cuando oigo hablar de Japón es como escuchar de un mundo diferente. Pero eso es sólo un error en mi perspectiva.

La distancia es relativa al observador, al igual que el tiempo. Continúe leyendo