Contrastando

Yo no estaba consciente de la raíz de su ira. Siempre había sido una persona muy agradable, siempre sonriendo y bromeando con todos a su alrededor.

Ellos habían sido amigos desde su infancia. Habían estado juntos en muchas batallas y en muchas celebraciones también.

Pero un día su amigo salió del país para comenzar la búsqueda para encontrar a su “verdadero yo”. Muchos caminos nuevos y experiencias le aguardaban.

Perdieron el contacto por muchos años hasta que, un día, él volvió a casa.

Había tenido mucho éxito en su negocio y había viajado por el mundo y aprendido muchas cosas valiosas.

Su amigo se había quedado en casa durante todos estos años.

El día que volvió a su ciudad natal, se sorprendió al ver que muchas cosas no habían cambiado en absoluto, mientras que otras eran totalmente diferentes.

Ambos amigos se reunieron una vez más después de todos esos años de estar separados y cada uno le dijo al otro sobre las cosas nuevas en sus vidas. Ambos se alegraron de verse una vez más.

Hasta que comenzaron a comparar sus vidas. Continúe leyendo

Consideración

“Debo estar haciéndome viejo”, pensé.

Cuando era más joven, recuerdo haberme sentido mal por aquellos viejos gruñones que se pasaban todo el tiempo quejándose de todo y de todos.

Mi abuela solía decir: “Cuando yo tenía tu edad, la gente era educada, nunca le faltábamos al respeto a los demás.”, “Tu generación no sabe lo que son los buenos modales”, etc.

Y ahora, yo me he convertido en ese viejo gruñón que no puede ya dar crédito ni a sus ojos ni a sus oídos.

Probablemente suena como chapado a la antigua, pero recuerdo que los hombres nunca decían malas palabras delante de las mujeres. Si una mujer escuchaba a un hombre maldiciendo y, él se daba cuenta de ello, él inmediatamente se disculpaba con ella. Hoy en día, he oído las peores palabras saliendo de la boca de mujeres. De hecho, las usan excesivamente, probablemente para tratar de demostrar que no son débiles o algo por el estilo.

Yo no uso groserías, en primer lugar, porque mi vocabulario no es tan limitado, así que no tengo necesidad de usarlas y, aparte hay varios problemas neurológicos causados por el uso excesivo de estas al limitar nuestras conexiones neuronales a un número reducido de palabras.

Creo que, cuando alguien dice: “No puedo evitarlo, así soy yo y esa es mi manera de hablar” es una falta de respeto a su propia inteligencia y su verdadero ser. Por qué el declarar: “Sí, soy tan estúpido que sólo puedo usar unas pocas palabras para describir y nombrar todo a mi alrededor y no puedo tratar de aprender más y ser una mejor persona para mí y los que me rodean” ¿es considerado hoy en día como una legítima “razón” para caer en la mediocridad?

Sí, queridas damas, todavía creo que, si un hombre no puede mostrar algo de respeto al dirigirse a ustedes, él no podrá realmente amarlas en forma alguna, pero no presten atención a mis palabras, soy sólo yo. Mejor observen sus experiencias pasadas y decidan por sí mismas.

Sólo me gustaría saber, por qué tantas personas últimamente están tan amargadas, que tratan de hacer daño y humillar con sus palabras, comentarios y acciones a tantas personas como les sea posible, en realidad eso es demasiado fácil de hacer, el desafío real es ser diferente, dar palabras de aliento a los demás, mostrar respeto a todo ser viviente que se cruza en tu camino y ser lo suficientemente valiente como para seguir a tu corazón y ser tan real como te sea posible, en lugar de limitarte y llegar a ser solamente un monito de imitación. Ser tú mismo sin tener que preocuparte acerca de lo que pensarán los demás, te traerá la libertad que siempre has soñado.

Si quieres leer el resto de este artículo y más como este entra aquí

Débil

Ella estaba realmente luchando para subir las escaleras en una estación de metro. Pude notar que decía algo cada vez que subía un escalón. Tenía alrededor de 60 años, así que no era tan grande como para tener tanta dificultad para moverse, así que pensé que podría necesitar un poco de ayuda. Me acerqué a ella ofreciendo mi brazo para que pudiera utilizarlo como soporte.

Ella sonrió y me agarró del brazo a la vez que repetía: “Yo estoy muy débil ahora”. Seguí mi silencio mientras ella subió lentamente cada paso de esas largas escaleras y, a cada paso ella repetía las mismas palabras: “Yo estoy muy débil ahora”. Continúe leyendo

¡Basta! No tienes que ser fuerte todo el tiempo

(Tomado de mi libro “Pensamientos Cuánticos — Respuestas”)

¡Basta! No tienes que ser fuerte todo el tiempo

“Sigue adelante “, “Tienes que ser fuerte “, ” ¡Échale ganas¡ “, ” No tengas miedo ” , “No te preocupes, sé feliz” y muchas otras expresiones se dicen muy a la ligera por todo el mundo cuando el problema está sobre los hombros de otra persona.

Pero cuando tienen que hacer frente a tiempos difíciles, esa misma gente que te dijo todo eso en el pasado, se enoja cuando utilizas los mismos clichés con ellos.

Sólo recuerda que todos somos seres humanos y es natural que nos preocupemos, nos enojemos, nos sintamos tristes y ansiosos, etc.  El verdadero maestro no es el que está todo el tiempo en control de sus emociones y sentimientos, sino el que permite que fluyan a través de su organismo y vuelve a su frecuencia ideal a un ritmo natural.

Deja de culparte por todo, deja de encontrar excusas dentro y fuera de ti mismo y sólo por una vez, suéltalo y respira por un rato.

Si has hecho todo lo posible, si simplemente no sabes qué hacer a continuación, si no ves la Luz aún. Entonces admítelo y deja de lado la presión.

¡Felicitaciones! Eres un ser humano y ahora te lo han recordado.

Así que toma un descanso, suelta la tensión durante un rato y permanece en silencio. Al fin que no hay nada más que puedas hacer ahora, o al menos no lo puedes ver, así que ¡Basta!

Tómate un descanso y deja que un Poder Superior haga su trabajo. Después de todo, has llegado a un punto en el que al parecer te quedaste sin opciones y en el que necesitas despejar el camino para que nuevas energías llenen el vacío.

No tomes esto como irresponsable o inútil o cualquier otra connotación negativa, sólo recuerda que eres un ser humano y hay algunos límites que necesitamos alcanzar a fin de seguir las leyes del universo para que les permitas hacer su trabajo. No vas a perder tu tiempo, ni a desperdiciarlo. Lo que vas a hacer es lo que la gente solía llamar: “Ir con la corriente”.

Tal vez tu insistencia de hacer todo por ti mismo ha sido lo que te ha detenido todo este tiempo. Así que date la oportunidad de ver al Universo en acción. No te preocupes, no presiones, enfoca tu mente en estar relajado, observa cuidadosamente, abre los ojos y los oídos y observa con asombro cómo las cosas caerán en su lugar, una vez más te recuerdan que no estás solo y que todo está  y estará bien para ti.

Siempre.

Mira la versión libro de bolsillo aqui

Mira la versión electrónica (Kindle) aqui