Caos

“Mi vida es un caos!”, Dijo esa señora con una expresión de frustración en su rostro.

“No puedo soportarlo más o esta situación cambia, o no llegaré hasta el próximo mes”, agregó con un tono de voz angustiada.

No estaba siendo entrometido a propósito. Simplemente me tocó estar de pie detrás de dos mujeres de mediana edad, mientras que esperábamos a que el semáforo cambiara de color para que pudiéramos cruzar al otro lado de una gran avenida.

La señora que estaba de pie junto a la primera y, que probablemente estaba tan abrumada como su compañera limitó sus respuestas a asentir con la cabeza de vez en cuando.

“¿Por qué Dios es tan malo conmigo?” La primera dama preguntó en voz muy alta. Algunas personas a su alrededor la voltearon a ver en ese momento y, de alguna manera, sentí que esa había sido su intención en primer lugar. Pero bueno, eso me pareció, pero no me hagas caso.

Por último, la otra señora le dijo que ella debería aguantar y rezar mucho para que su situación pudiera cambiar pronto.

El semáforo mostró la señal de “Camine”. Y todos cruzamos la calle.

Recordé cuando yo le tenía miedo a la oscuridad, miedo de seguir adelante, miedo de comenzar un nuevo día, miedo a un nuevo trabajo, al primer día de clases y así sucesivamente.

Todos esos eventos sólo quieren decir una cosa: el cambio está a punto de suceder.

Mientras más caótica parecía mi vida, más grande fue el cambio. Y la mayoría de veces, el cambio fue el comienzo de una nueva y maravillosa vida.

Mi vida empezó a cambiar, cuando empecé a ver los resultados de un evento etiquetado como “malo”, como una señal de “desviación”.

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Esc

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