Has sobrevivido

Cuando era un niño, encontraba caras felices por todas partes a donde yo veía. Ahora me está siendo más difícil encontrarlas a mí alrededor. Probablemente como niño, no puse mucha atención al estado de ánimo de otras personas, la gente que veía era más feliz o, yo no estaba entrenado para ver caras tristes o deprimidas aún.

“Eran otros tiempos”, algunos responderían, “La gente entonces tenían menos preocupaciones, estos tiempos son más difíciles” es una respuesta común hoy en día.

No estoy seguro de cómo clasificarlo, pero sí, encontrar caras felices no es tan fácil para mí últimamente. ¿Debería de cambiarme a un país diferente? Bueno, no exactamente, después de viajar mucho he encontrado todo tipo de personas en todo el mundo, pero gracias a internet ahora se puede hablar con gente del otro lado del planeta en tiempo real y darse cuenta de que no la están pasando más fácil allá tampoco. Continúe leyendo

Sólo un segundo

No importa si tu vida no ha cambiado en muchos años.

No importa si te dicen que tu vida está asegurada. No existe tal cosa. Nada en este universo es estático, asegurado o fijo. Incluso las rocas tienen millones de átomos que se mueven dentro de ellas todo el tiempo.

Tú podrías estar preocupado en este momento acerca de un problema que parece insuperable, no ves puertas abiertas a la vista y no hay soluciones plausibles a la mano.

Y, sin embargo, tu vida podría cambiar por completo en el siguiente segundo. Continúe leyendo

Peticiones sin respuesta

Muchas veces me he cuestionado a mí mismo, al Universo, a Dios, etc., el por qué algunas de mis peticiones, oraciones y sueños, nunca se hicieron realidad. Incluso me he sentido lastimado e ignorado debido a esto.

Sé que todos hemos pasado por una experiencia como esta, pero, a veces nos olvidamos de ella y, a pesar de ver más adelante, que los resultados que hubiéramos recibido fueron totalmente diferentes a lo que esperábamos en primer lugar, permitimos que el sentimiento de rechazo, frustración, etc., habite en nuestros corazones una vez más.

Recuerdo hace mucho tiempo, que un amigo deseaba mucho viajar a una ciudad grande no muy cercana, con sus amigos. Sus padres se opusieron a ese viaje y él se sintió muy frustrado y enojado con ellos.

Había estado planeando este viaje durante meses, pero al final, sus calificaciones en la escuela habían sido mucho menores de lo esperado y sus padres decidieron que no se había “ganado” ese viaje. Continúe leyendo

El camino correcto

Una de mis actividades favoritas es caminar. Trato de caminar lo más posible todos los días.

Durante estos largos paseos, disfruto de cosas diferentes, desde ver el paisaje a escuchar lo que la gente piensa y hace.

El otro día un turista perdido estaba tratando de encontrar el camino y mientras esperábamos que el semáforo que nos diera luz verde para cruzar la calle, yo escuché que les preguntó a dos señoras cómo llegar al centro de la ciudad. Continúe leyendo

Suerte

Cuando era niño y alguien se iba, solíamos decir: ¡buena suerte! Como una manera de despedirnos, en realidad, no queríamos realmente desearle a esa persona buena fortuna o buenos resultados. Era sólo una expresión. Sólo eso. Con los años, la expresión perdió popularidad y hoy en día cuando “deseamos buena suerte” a alguien, la mayoría de la gente contesta de forma automática: “no existe la suerte”. Que por cierto, es otra “expresión “ya hecha” ahora, junto con algunas otras respuestas “prefabricadas”. Continúe leyendo

Ideas nocivas

Una de las cosas más difíciles que tenemos que pasar en esta vida es tener que dejar ir las cosas. El apego está labrado tan profundamente en nuestra alma, que en realidad sentimos que somos dueños de todo el universo.

Ese sentido de la propiedad y la competitividad han estado haciendo un daño real a nuestra sociedad desde hace mucho tiempo.

Por ejemplo, creemos que somos dueños de nuestros hijos. Nuestros hijos e hijas no son nuestros, no son de nuestra propiedad. Han llegado a nuestra vida para enseñarnos a ser mejores y ayudarnos a evolucionar, al mismo tiempo que reciben nuestra guía y amor. Pero ellos son independientes de nosotros y tenemos que dejar de tratarlos como si fuéramos propietarios de sus vidas. Continúe leyendo

Se consciente de este error común.

Estaba caminando cuando escuché una conversación en la calle esta mañana. Dos hombres estaban hablando acerca de que ya era el 15 de enero y de lo mal que iban con sus propósitos de Año Nuevo.

Uno de ellos dijo: – Bueno, ya sabes cómo es, todo el mundo hace lo mismo, deciden ir al gimnasio y por estos días, empiezan a hacer excusas para no ir. Deciden a dejar de tomar y fumar y en la primera fiesta se les olvida y la lista sigue, así que no me siento mal porque la mayoría de mis amigos están haciendo lo mismo.

- Sí, lo sé, lo dijeron en la radio ayer, supongo que es justo la manera que es. Todos hacemos lo mismo  así que no te preocupes demasiado, respondió el otro hombre. Continúe leyendo