Tu eco

Recuerdo lo divertido que era para mí jugar con mi eco cuando mi madre me llevaba a una antigua capilla donde se podía hablar en voz baja en una esquina y otra persona podría escuchar lo que dijiste en la otra. El efecto era increíble, yo tenía unos 4-5 años de edad y en realidad, pensaba que había algún tipo de “conexión” ahí para que ese fenómeno fuera posible.

Creo que todos hemos jugado con el eco, gritando en una cueva o cámara geodésica es una experiencia divertida y sorprendente, especialmente para los niños, que no les importa si otras personas los miran de una manera rara, en realidad yo tampoco ahora. Pero este es un ejercicio de iluminación interna también. Continúe leyendo

Tú causaste el daño

Él se quejaba de la forma en que el río había causado la inundación y dañado las cosechas y cómo ese “maldito río” había hecho desaparecer su trabajo de muchos años y “ahora con estas malditas piernas no me puedo mover para poder ir a comprar mi comestibles.” Y siguió maldiciendo sobre diversos temas como el gobierno, el calentamiento global, entre otras cosas.

Mientras yo bebía mi té, pude escuchar a sus compañeros quejarse también por muchas situaciones y aspectos diferentes que estaban afectándolos y todos nosotros también. Continúe leyendo