No puedo aprender por ti

Para ti, que quieres aprender todo ¡ya!

 

A veces desearíamos que otras personas supieran lo que sabemos y, que pudieran hacer lo que hacemos y que fueran tan buenos como nosotros en hacer algunas cosas.

Nos frustramos cuando nuestros hijos o personas cercanas a nosotros no pueden ver el mundo de la misma manera que nosotros. Pensamos que, si pudieran ver las cosas desde nuestra perspectiva, las cosas serían mucho más fáciles para ellos.

A veces es tan difícil tratar de explicar algunas situaciones cuando las vemos desde el exterior. Pero para la gente que está “adentro” las cosas se ven complejas y abrumadoras. Y, por supuesto, no podemos entender por qué no pueden ver cosas que son tan “obvias” para nosotros.

Pero en estos casos, somos culpables también, rara vez nos paramos a pensar que los demás tienen un camino de aprendizaje muy diferente al nuestro. Necesitan pasar por las dificultades y los “problemas” que enfrentan ahora para crecer y volverse más sabios. De hecho, tú estás haciendo lo mismo ahora y es por eso que todos estamos aquí.

Por otro lado, más tarde cambiarás de lugar con ellos, por lo que verán tus errores y “problemas” con la misma frustración con la que los estás viendo en este momento.

No puedo aprender a hacer algo en tu nombre. Debes tratar de obtener tu propia experiencia, para que realmente puedas aprender y aplicar ese aprendizaje a tu propia vida.

Por ejemplo, yo tuve que aprender a patinar por mi cuenta. Tuve que intentarlo y fracasé, tuve que caerme cientos de veces, tuve que rasparme las rodillas un sinfín de ocasiones hasta que pude controlar mi equilibrio y mi cerebro obtuvo la “habilidad” para hacerlo. Entonces, yo me hice un buen patinador en mi adolescencia.

Pero no puedo yo hacer el trabajo, para que tú puedas aprender la lección también.

Sí, hay algunas cosas que puedes aprender de la experiencia de los demás, puedes evitar muchas desgracias aprendiendo de los errores de otros, pero, la mayoría de las cosas, necesitas vivirlas, caerte y levantarte de nuevo para que puedas adquirir la lección.

Debes de experimentar todo por tu cuenta, es parte de la emoción de la vida. Tu crecimiento depende de tu disposición a experimentar este universo en tu propia piel.

Yo también estoy aprendiendo, es por eso por lo que todavía estoy aquí. Te están entrenando para convertirte en un mejor tú. No puedo hacer todo el trabajo por ti, pero podemos aprender juntos.

Sí, puedo compartir mis experiencias contigo, puedo compartir mis puntos de vista contigo, puedo decirte cómo lo hice yo, pero ahora tienes la oportunidad de reunir tus propios conocimientos, construir tu propio equipaje y lograr tus propios objetivos, para que en el futuro puedas compartirlo conmigo y con otras personas que aparecerán en tu camino con ganas de aprender también.

No puedo hacer el trabajo en tu nombre, pero estoy aquí para compartir la experiencia. Y una carretera compartida se siente siempre menos empinada y peligrosa.

Después de todo, todos estamos en el mismo barco.

No hagas nada

Estamos viviendo tiempos muy agitados, todo debe ser rápido y corto. Nos gusta ver una película en lugar de leer el libro, nos esforzamos por encontrar atajos, en lugar de tomar el tiempo para aprender y practicar para hacer las cosas correctamente. Preferimos pagar para hacer que nos laven y planchen la ropa, en vez de tomar el tiempo para hacerlo nosotros mismos.

Estamos viviendo nuestras vidas en el carril rápido.

Como civilización, estamos haciéndonos perezosos en muchos aspectos.

Pero, por otro lado, nos estamos obsesionando con el ejercicio. Estamos comenzando a enfrentar serios problemas de salud debido a un exceso de entrenamiento con ejercicios en formas que nuestro cuerpo no estaba diseñado para hacer. Pero, la moda es la moda y se necesita seguirla, a fin de sentir que estás “encajando”, ¿verdad?

De lo contrario, ¿qué dirían nuestros conocidos …? Continúe leyendo

Equivocaciones

Yo estaba parado en medio del gimnasio, con todos mis compañeros de clase mirándome de forma burlona, al ver mis intentos por defenderme de mi oponente.

Yo era el chico más pequeño de la clase, en edad y tamaño, pero en ese momento yo no estaba muy interesado en su opinión sobre mí.

Amaba las Artes Marciales y, a pesar de mis esfuerzos, el combate terminó muy mal para mí.

Pero en ese momento en particular, por alguna razón eso fue irrelevante para mí, después de ese humillante ejercicio, mi maestro hizo una larga lista de todos los terribles errores que había cometido en ese momento. En realidad, hice todos los errores conocidos y desconocidos que figuran en el manual. Pero yo estaba tan concentrado en mi pasión por el entrenamiento, que no sonó ni intimidante, ni desalentador para mí. Continúe leyendo

Está bien (Nota mental)

Está bien despertar una mañana con la sensación de estar drenado, sin tu habitual alegría de vivir encendida y decidir en ese mismo momento tomar el día libre. Sólo para reunir suficiente fuerza para continuar con tu viaje.

Es válido decidir hoy, el no sentir gratitud por las cosas buenas que tienes y, el que tu corazón sienta nostalgia de los días y personas que ya no están aquí contigo.

Es aceptable decidir el dejar que la ira y la tristeza llenen tu corazón y alma por un rato, porque estos sentimientos son una parte de tu naturaleza humana y tienen una razón para existir en ti. Continúe leyendo

¡Enójate!

Hace unos años yo estaba impartiendo una clase de defensa personal en un centro comunitario para mujeres (la mayoría de ellas eran víctimas de violación). Yo estaba hablando de la importancia de neutralizar rápidamente el oponente para que esto les permitiera escapar tan pronto como fuera posible y / o pedir ayuda en función de las circunstancias.

Con el fin de mostrar una técnica para mantener a un extraño a una cierta distancia y poder defenderse de un ataque, le pedí a una pequeña mujer que me ayudara a demostrar la técnica para las otras estudiantes.

Al principio, ella vaciló y se acercó tímidamente. No se atrevía a mirarme y mantuvo los ojos todo el tiempo en el suelo. Continúe leyendo

¿Viejo?

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Cuando era adolescente, me acuerdo que pensaba que cuando llegara a los 30, yo sería oficialmente un adulto. Mi tío tenía 55 años en ese momento y me dijo que se sentía increíble, con buena salud y tan activo como siempre.

Por supuesto que pensé que sólo estaba tratando de hacer que los demás pensaran que no estaba tan viejo todavía. Pero para mí a esa edad, sí era muy viejo y así se lo dije.

Él sólo se rio y me dijo que la edad no estaba realmente en el cuerpo, sino en tu mente. Me reí aún más fuerte y pensé que sólo estaba tratando de convencer a su mente que aún era joven y fuerte. Sin embargo, me quedé muy impresionado de ver lo duro que entrenó en el gimnasio ese día. Continúe leyendo