¡Desapégate!

Estamos escuchando últimamente más a menudo sobre el desapego. Desapego a cosas materiales, a lugares, a personas, etc.

Para la mayoría de las personas, es más fácil separarse de individuos, alimentos o lugares, que ser la “víctima” del desapego.

Puedes entrenar a tu mente para separarse de un lugar, de un cierto alimento o hábito. Un poco más difícil para muchos es “evitar” personas tóxicas que no nos están ayudando con nuestro proceso de crecimiento.

Especialmente cuando ciertas personas sienten que las estás evitando por las razones equivocadas. Podrían pensar que te estás haciendo demasiado “selectivo” o que te estás volviendo muy egoísta o que simplemente ya no te interesas más en ellos.

Pero por favor no caigas en ese juego esta vez. Continúe leyendo

Decide

Estaba escuchando a un amigo que expresaba con vehemencia sus ideas sobre política. Un grupo de personas a su alrededor escuchaba su opinión con interés, pero algunos de ellos no estuvieron de acuerdo con sus conceptos y comenzaron a refutar sus puntos.

Todo se convirtió en un desastre mientras yo me quedaba callado viendo la teoría del caos desarrollándose justo delante de mis ojos.

El grupo entonces se dividió en dos secciones (quizá en más), una defendiendo las opiniones de mi amigo y la otra agresivamente atacándolas.

Decidí guardarme las mías y permanecí en silencio observando el furioso debate y disfrutando de una taza de té. Continúe leyendo

Equivocaciones

Yo estaba parado en medio del gimnasio, con todos mis compañeros de clase mirándome de forma burlona, al ver mis intentos por defenderme de mi oponente.

Yo era el chico más pequeño de la clase, en edad y tamaño, pero en ese momento yo no estaba muy interesado en su opinión sobre mí.

Amaba las Artes Marciales y, a pesar de mis esfuerzos, el combate terminó muy mal para mí.

Pero en ese momento en particular, por alguna razón eso fue irrelevante para mí, después de ese humillante ejercicio, mi maestro hizo una larga lista de todos los terribles errores que había cometido en ese momento. En realidad, hice todos los errores conocidos y desconocidos que figuran en el manual. Pero yo estaba tan concentrado en mi pasión por el entrenamiento, que no sonó ni intimidante, ni desalentador para mí. Continúe leyendo

“Nunca pensé que esto me pasaría a mí”

 

Por alguna razón, siempre he tenido una conexión neuronal negativa vinculada a esa expresión. Y cuando oí a una persona decirlo, pero en referencia a un evento positivo, mi mente entró en estado de shock.

Mi lógica interna no podía entender que podría ser utilizada para describir una situación positiva.

Tengo un tenue recuerdo infantil de personas que lo usaban constantemente para describir sucesos trágicos de su vida. No puedo recordar a alguien en particular, o las situaciones, pero creo que fue entonces, cuando hice ese enlace neuronal con una connotación negativa.

Cuando oí esa misma frase usada en un contexto opuesto, mi mente tuvo que reconsiderar su significado y luego hacer ajustes en mi cerebro para colocarlo en una nueva “posición de almacenamiento” a fin de aceptar el significado real. Continúe leyendo

No eres tú…

Tú has hecho tu mejor esfuerzo para ser amable, generoso, afable y comprensivo con los demás. Te consideras la clase de persona tranquila, relajada y de fácil comunicación. Trabajas en tu ser interno constantemente y tomas el cuidado adecuado de tu propio cuerpo, tanto como te es posible.

Sin embargo, las personas a quien más quieres, se la pasan malinterpretando tus palabras, intenciones y acciones.

¿Qué, pues, estás haciendo mal?

Probablemente nada. Por lo menos no estás haciendo las cosas mal a propósito. Tal vez el único problema que estás causándote a ti mismo, es el preocuparte demasiado por lo que otros piensan de ti. Continúe leyendo

No te sientas mal

  Todos tenemos que aceptar el hecho de, que cada uno de nosotros somos responsables de nuestros propios resultados. Buenos o malos. Y de que no hay que darle a nadie más ese poder tampoco.

Yo estaba hablando con una amiga que decidió dejar su país natal, para ir a vivir en comunidades indígenas en la selva. Ella va a diferentes zonas de América del Sur para llevar alimentos, medicinas y enseñar a la gente en pueblitos remotos a leer y a escribir. Entre otras cosas.

Ella es muy feliz haciendo lo que le gusta, pero, últimamente ha estado pasando por una serie de malos momentos porque su madre murió hace poco y, ahora ella siente que fue muy egoísta debido a su pasión por los viajes y por dejar a su madre y a su familia detrás. Continúe leyendo

El verdadero significado

Mi amiga japonesa estaba muy molesta y me pidió que la escuchara (en línea) un poco acerca de un incidente que tuvo con un hombre de edad avanzada el día anterior. Ella estaba muy molesta.

Al ser yo occidental, mi mente voló demasiado alto y lo que al principio pensé que se trataba de algo más grave, por suerte pasó a ser, (y me alegra de que haya sido así) más un conflicto generacional que una agresión física.

Él era un hombre japonés que nació antes de la Segunda Guerra Mundial, estaba sorprendido por la forma en que los jóvenes hoy en día están viviendo una vida más fácil y con muchas más oportunidades y comodidades de las que él tuvo en su momento. Continúe leyendo

Sigue a tu corazón

Me sorprendí al encontrarla de nuevo. Los años habían pasado y era evidente a los ojos, no éramos los mismos.

Supongo que ella pensó lo mismo de mí, pero además de los cambios naturales que el tiempo inflige en nosotros, había algo más que no pude definir en ella.

“¿Qué está mal contigo?”, Le pregunté.

“Creo que todo está mal. No, en realidad yo soy la que está mal”, dijo después de una larga pausa.

Esperé pacientemente a que pudiera hablar de nuevo. Continúe leyendo

Tu nuevo sendero

“Sí, las cosas se estaban poniendo muy difíciles, me sentía abrumado y cada mañana trataba de resistirme a la alarma del despertador, no quería levantarme, yo sólo quería seguir durmiendo para no tener que lidiar con todo el lío que yo mismo me había creado”. Él se veía cansado, pero con una nueva luz en sus ojos.

Había perdido su compañía, su hogar, su matrimonio, pero por suerte no el amor de sus hijos. Así que él fue capaz de encontrar una motivación para salir del agujero que él había cavado para sí mismo.

“¿Y que hay de ti? ¿Habías pasado demasiado tiempo en tu zona de confort? Preguntó. Continúe leyendo