¡Mira de nuevo!

Lo estaba observando atentamente mientras él trabajaba en un pedazo de madera. Estaba creando algo, eso era evidente, pero gracias al cepillo eléctrico no pude ver en lo que estaba trabajando.

El aserrín volaba por todas partes y tenía que mantener los ojos cerrados para evitar que se metiera en mis ojos.

Cuando apagó la máquina, el polvo seguía volando en todas direcciones. Esperé unos segundos y luego abrí los ojos para tratar de ver su obra maestra.

Pero todo lo que pude ver era una pieza de madera deformada con un montón de aserrín y trozos de madera rotos sobre ella.

“¿Todo ese ruido para esto?” Le pregunté decepcionado, a los 8 años de edad, la paciencia no era una de mis virtudes más grandes.

“Sí” El hombre respondió mientras buscaba un cepillo de mano en su bolsa. Continúe leyendo

Sé resiliente

En una plática el día de ayer, comentaba acerca de un amigo que fue un hombre muy sólido y fuerte la mayor parte de su vida, pero el día en que su esposa falleció, comenzó a perder su fuerza y deseos de seguir viviendo.

Siempre es difícil perder a un ser querido, especialmente una persona muy cercana. Y una vez que caemos, el ponernos de pie nuevamente es una tarea abrumadora para la mayoría de nosotros.

Después de una pérdida, un fracaso, un accidente, etc., las cosas se ponen muy difíciles y recuperar nuestra fuerza y paz interiores parece casi imposible. Y aunque el tiempo cura casi todas las heridas, siempre hay algunas cosas que podemos hacer para acelerar nuestra recuperación. Continúe leyendo

Tu mejor amigo

Sé que todos hablamos “mal” de nosotros mismos de vez en cuando: “¡Soy tan estúpida!”, “¡Qué tonto soy…”, “¡Hombre! Soy tan torpe. “Y así sucesivamente.

A veces, sin darnos cuenta nos la pasamos “insultándonos” nosotros solos todo el día. Y aunque nuestra mente consciente no presta mucha atención a eso, nuestra mente subconsciente sí lo hace.

Creando así nuestra programación “oculta”.

Un amigo mío (que fue también mi profesor de matemáticas) era un excelente jugador de tenis. Entrenaba después de sus clases 5 o 6 horas todos los días.

Pero por una “falsa modestia”, comenzó a subestimar sus propias habilidades al hablar con otras personas. Me dijo que se sentía mal hablando bien acerca de su juego. No quería sonar jactancioso o arrogante. Así que empezó a hablar “mal” de sus habilidades. Continúe leyendo

Mensajes ocultos

Estaba leyendo un artículo muy entretenido en una revista rusa acerca de la manera en que debemos interpretar las palabras de una mujer, como cuando dicen “no” quieren decir “Sí” cuando dicen “No hay problema” realmente significa “Prepárate para tener problemas” y así sucesivamente.

Aunque este artículo fue escrito en tono humorístico, me ayudó a darme cuenta de que todos estamos usando ese “código” de alguna manera u otra todos los días.

¿Cuántas veces has dicho “Sí” cuando en realidad querías decir “no” e inmediatamente después buscas desesperadamente como “corregir” tu error? Continúe leyendo

Percibiendo

Se nos enseña a confiar en nuestros sentidos para reconocer nuestra realidad. Creemos en lo que podemos “tocar”, “Ver para creer”, y así sucesivamente.

Es lógico tomar como “reales” las cosas que nuestros cinco sentidos pueden percibir. Nuestros sentidos fueron diseñados para ese propósito, ¿no?

Cuando era niño me encantaba jugar esos juegos en revistas y libros en los que los dibujos podían ocultar diferentes formas y sólo al enfocar tu mente en ciertas áreas de la ilustración podías encontrar más formas “ocultas.” Continúe leyendo

Tu nuevo sendero

“Sí, las cosas se estaban poniendo muy difíciles, me sentía abrumado y cada mañana trataba de resistirme a la alarma del despertador, no quería levantarme, yo sólo quería seguir durmiendo para no tener que lidiar con todo el lío que yo mismo me había creado”. Él se veía cansado, pero con una nueva luz en sus ojos.

Había perdido su compañía, su hogar, su matrimonio, pero por suerte no el amor de sus hijos. Así que él fue capaz de encontrar una motivación para salir del agujero que él había cavado para sí mismo.

“¿Y que hay de ti? ¿Habías pasado demasiado tiempo en tu zona de confort? Preguntó. Continúe leyendo