No estás escuchando (auto-recordatorio)

La verdad es que yo no estaba prestando atención a lo que me estaba diciendo. Mi mente estaba “conectada” a mi propia red personal y pensamientos sobre diferentes temas estaban flotando en mi mente como un banco de peces en el mar. Ni siquiera el ruido del tráfico podía interferir con mis pensamientos egoístas.

Mi amiga estaba hablando de temas triviales y yo “asumí” que ya sabía a dónde estaba llevando su conversación. Estaba equivocado. Pero mi enfoque estaba en mis propios intereses y hablar sobre cosas frívolas no era parte de mis planes para el día.

No tenía tiempo que perder en escuchar cosas sin importancia y, después de todo, ya sabía todo lo que ella tenía que decir. O al menos, eso era lo que yo pensaba.

De repente se detuvo, me miró y dijo. “Creo que sería una buena solución, ¿no crees?”

Me quedé parado ahí sintiendo un escalofrío corriendo por mi espina dorsal, ella parecía estar esperando una respuesta. Continúe leyendo

No estás escuchando (auto-recordatorio)

La verdad es que yo no estaba prestando atención a lo que me estaba diciendo. Mi mente estaba “conectada” a mi propia red personal y pensamientos sobre diferentes temas estaban flotando en mi mente como un banco de peces en el mar. Ni siquiera el ruido del tráfico podía interferir con mis pensamientos egoístas.

Mi amiga estaba hablando de temas triviales y yo “asumí” que ya sabía a dónde estaba llevando su conversación. Estaba equivocado. Pero mi enfoque estaba en mis propios intereses y hablar sobre cosas frívolas no era parte de mis planes para el día.

No tenía tiempo que perder en escuchar cosas sin importancia y, después de todo, ya sabía todo lo que ella tenía que decir. O al menos, eso era lo que yo pensaba.

De repente se detuvo, me miró y dijo. “Creo que sería una buena solución, ¿no crees?”

Me quedé parado ahí sintiendo un escalofrío corriendo por mi espina dorsal, ella parecía estar esperando una respuesta. Continúe leyendo

El santuario

Me llevó medio día llegar a la cima de esa montaña, un pequeño santuario budista que estaba en medio de la nada.

El monje a cargo de ese pequeño lugar me sonrió tan pronto como llegué a la entrada y me invitó a sentarme a su lado en un banco de madera junto a la puerta principal.

Yo estaba agotado y desaliñado después de la larga subida. Él se veía radiante y feliz. Le dije sobre mi gran aventura de “alpinismo” como si fuera una odisea que sólo se vive una vez en la vida. Él calmadamente me dijo que va a la ciudad dos veces al día, por lo que hace esa “odisea” cuatro veces al día.

Permanecí en silencio durante un rato. Continúe leyendo

Has sobrevivido

Cuando era un niño, encontraba caras felices por todas partes a donde yo veía. Ahora me está siendo más difícil encontrarlas a mí alrededor. Probablemente como niño, no puse mucha atención al estado de ánimo de otras personas, la gente que veía era más feliz o, yo no estaba entrenado para ver caras tristes o deprimidas aún.

“Eran otros tiempos”, algunos responderían, “La gente entonces tenían menos preocupaciones, estos tiempos son más difíciles” es una respuesta común hoy en día.

No estoy seguro de cómo clasificarlo, pero sí, encontrar caras felices no es tan fácil para mí últimamente. ¿Debería de cambiarme a un país diferente? Bueno, no exactamente, después de viajar mucho he encontrado todo tipo de personas en todo el mundo, pero gracias a internet ahora se puede hablar con gente del otro lado del planeta en tiempo real y darse cuenta de que no la están pasando más fácil allá tampoco. Continúe leyendo

Sigue a tu corazón

Me sorprendí al encontrarla de nuevo. Los años habían pasado y era evidente a los ojos, no éramos los mismos.

Supongo que ella pensó lo mismo de mí, pero además de los cambios naturales que el tiempo inflige en nosotros, había algo más que no pude definir en ella.

“¿Qué está mal contigo?”, Le pregunté.

“Creo que todo está mal. No, en realidad yo soy la que está mal”, dijo después de una larga pausa.

Esperé pacientemente a que pudiera hablar de nuevo. Continúe leyendo

Habla

No me sorprendió mucho el leer un reciente estudio de la Universidad de Filadelfia y de la Universidad de Madison, WI, EE.UU., sobre la importancia de hablar con uno mismo, con el fin de activar y aumentar la memoria.

En resumen, el estudio presenta una serie de resultados, tomados de varias investigaciones, donde se pidió a personas de diferentes orígenes el tratar de recordar dónde habían puesto ciertas cosas mientras que decían en voz alta el nombre del objeto que estaban buscando. Por ejemplo, un grupo de personas que estaban tratando de encontrar sus llaves, mientras buscaban en sus casas, no dejaba de repetir: “Llaves, las llaves”, mientras que a otro grupo de personas, se les pidió no decir o pensar la palabra en ningún momento. Continúe leyendo

El personaje

 

Constantemente leo ideas para escritores del cómo crear los personajes de sus novelas. La verdad es que sólo después de haber tratado de escribir una novela, un cuento, una fábula, un poema, etc., no te puedes imaginar lo difícil que es en realidad.

Para un escritor el estar delante de una página en blanco a la espera de ser llenada con inspiración, es una experiencia aterradora. Y créeme, las cosas se ponen peor después de la primera novela de éxito. Estás obligado a mantener la calidad de tus historias o en realidad se espera que escribas mejor con cada nuevo libro.

Así que lo mejor que puedes hacer, si es que estás pensando en la escribir tu primera, segunda, tercera o centésima novela, es escuchar a los escritores con más camino andado para que puedas aprender de sus experiencias. Continúe leyendo

Puntos ciegos

He visto tantas técnicas diferentes para evitar los “puntos ciegos” en los automóviles que creo que podría reunir toda la información y escribir toda una enciclopedia sobre el tema.

Un punto ciego se define como un área alrededor de un vehículo que no puede ser observado por el conductor mientras conduce. Esos puntos ciegos son la causa de muchos accidentes terribles cada año en todo el mundo. Continúe leyendo

Sacúdetelo

No hay nada más difícil que tratar de hablar con alguien que está enojado. Le pides que escuche lo que tienes que decir, pero su enojo no le deja escuchar, realmente escuchar, en realidad no están realmente interesados en lo que tengas que decir, todo lo que quieren hacer es sacar esa sensación horrible de su organismo.

Incluso si te dejan hablar durante unos segundos, comenzarán de inmediato a contestarte, no van a escuchar tus razones porque no quieren mantener esa rabia dentro y sienten la necesidad de sacarla. Incluso si tienes razón no pueden verlo. Continúe leyendo

Juez severo

Estaba viendo un video de mi hija bailando, en mi opinión, (y tengo que decir que yo no soy el típico padre que ve todo lo que sus hijos hacen tan maravilloso y perfecto), hizo un muy buen trabajo, pero para ella, bailó terriblemente, traté de ver las partes terribles en el mismo, para comentar con ella lo que se debía mejorar, pero no fue tan malo como ella se vio. Continúe leyendo