Hazlo por ti

Cuanto más avanzas en la vida, más te das cuenta de que tu realidad tiene más que ver contigo mismo que con elementos externos.

Se nos enseña a evitar las actitudes egoístas y prestar atención a la opinión del resto del mundo, aún antes de considerar la nuestra.

Intentas siempre ser bueno con los demás, especialmente con tus seres queridos, pero el tiempo te enseña que no puedes hacer que te amen, como tú los amas, no puedes esperar que sean tan buenos y leales contigo, como tú lo eres con ellos. No puedes obligarlos a ver la vida como tú lo haces, porque tienen su propia visión del mundo, tienen sus propias necesidades y experimentan una vida diferente, con diferentes perspectivas e ideas, aún incluso si pasan todo el tiempo cerca de ti. Continúe leyendo

¿Somos diferentes?

Acabo de recibir un correo electrónico de una amiga en Japón. Ella comparte conmigo algunas de sus esperanzas y temores y me sorprendió ver cuán “similares” son nuestros sueños y problemas.

Pero ¿por qué me sorprendió? He estado allá y en realidad, después de conocer a la gente y sus costumbres fui “aceptado” en la comunidad. Para mí eran como cualquier otra persona y, creo que para ellos yo era uno más en el grupo.

Así que ¿dónde empecé a pensar que podían sentir o expresar la vida de una manera diferente?

Estando ahora en el otro lado del planeta, cuando oigo hablar de Japón es como escuchar de un mundo diferente. Pero eso es sólo un error en mi perspectiva.

La distancia es relativa al observador, al igual que el tiempo. Continúe leyendo

Yo quiero vivir en este momento (Nota mental)

Pensé que vivir en esta “realidad” era simple y fácil de hacer, pero cuanto más hablo con otras personas más cuenta me doy, de que es una de las cosas más difíciles de hacer hoy en día.

Cuando yo era un niño y tuve la oportunidad de jugar sin la ayuda de ningún dispositivo electrónico, yo estaba más en “contacto” con mi realidad, puesto que usaba lo que tenía a la mano para construir mis juguetes. Un pedazo de madera podría ser un barco, un autobús, una cama, un asiento o cualquier cosa que mi mente pudiera imaginar. Lo mismo con una caja vieja, una manta, etc.

Usaba cualquier objeto en mi mundo físico para “crear” un mundo maravilloso en mi mente. Mi mente creaba un mundo de fantasía para que yo lo viviera, pero al mismo tiempo yo estaba más en “contacto” con la realidad que me rodeaba. En el momento en que mi madre me llamaba para la cena, yo estaba inmediatamente “presente” en mi realidad local. Continúe leyendo

Menospreciar tu sufrimiento

Me sentía un poco triste por las cosas no salían como yo esperaba, estaba yo fallando en buscar la lección que tenía que aprender en ese momento y tal vez, sólo tal vez, buscaba algo de simpatía y “entendimiento” (sí, recibir algunas palmadas en la espalda).

Pero en lugar de eso, ella comenzó a reírse de mis problemas. Empezó a hablarme de todos sus problemas familiares y económicos que, por supuesto, “eran muchas veces peores que los míos”. O al menos eso es lo que ella pensaba. Continúe leyendo