Ya estás aquí (Reglas para ponerte de pie una vez más)

(Estos son algunos extractos tomados de mi conferencia en un centro comunitario la semana pasada) Sólo algunos aspectos destacados que elegí para compartir con ustedes aquí.

• Perdemos la pista de nuestros logros y esfuerzos pasados bajo la luz cegadora de las cosas que aún no hemos hecho.

• La abrumadora sensación de ver todas las cosas que hay que hacer frente a nosotros es tan poderosa, que la mayoría de las veces es lo que nos impide avanzar en nuestra mejora personal.

• Estamos tan preocupados por nuestra imagen y el concepto que otros tengan sobre nosotros, que nos olvidamos de lo que es realmente importante: nuestra auto-percepción.

• Si hubiera sabido de antemano, todos los aspectos que tendría que aprender antes de dominar una lengua como el ruso, estoy seguro de que nunca me hubiera animado a empezar a aprenderlo en primer lugar.

• La única forma en que puedes lograr algo grande es, dando un paso a la vez.

• Deja de tratar de ver todas las cosas que todavía tienes por hacer, lograr, aprender, etc. Lo mejor es concentrarse en lo que está justo en frente de ti aquí y ahora.

• ¡No te preguntes cómo vas a lograrlo por favor! Esto sólo aumentará tu nivel de estrés e incertidumbre y, eso no te ayudará de ninguna manera.

• No intentes usar tu lógica para entender de donde vendrá la ayuda. La mayoría de las veces los milagros nacen de la fuentes menos esperadas y lógicas.

• No intentes ver el final del camino desde donde estás ahora, da un paso ahora e inmediatamente da otro más y sigue adelante, centrándote sólo en el lugar donde estás caminando en ese momento. La mayoría de las veces estás creando el camino al andar, así que no esperes poder ver todas las curvas y puentes que quedan por delante, ya que no los has creado todavía.

• Tu vida puede cambiar por completo en un segundo, un milagro puede aparecer en un minuto y lo que parecía imposible ahora, podría ser tu realidad normal en un futuro próximo. Así que sigue “regando” la flor de la esperanza con la fe más pura de tu corazón.

• Cree que el cambio es posible y que ya se está llevando a cabo en lo “invisible”.

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