¡Gracias!

Gracias por esos malos lunes, porque me dieron la oportunidad de comenzar una mejor semana.

Gracias por las personas groseras que cruzaron mi camino, porque gracias a ellos puedo apreciar la bondad de otros extraños.

Gracias por esos errores en mi juventud, porque ahora puedo entender mejor a mis hijas.

Gracias por esos regaños que recibí a tiempo, porque ahora puedo discernir lo que está bien y mal.

Gracias por tomar el tiempo para hacerme saber que estaba equivocado, porque ahora puedo ver la diferencia.

Gracias por maltratarme, porque ahora he aprendido a respetar a todas las personas sin importar su apariencia, raza o creencias. Continúe leyendo

Sigue a tu corazón

Me sorprendí al encontrarla de nuevo. Los años habían pasado y era evidente a los ojos, no éramos los mismos.

Supongo que ella pensó lo mismo de mí, pero además de los cambios naturales que el tiempo inflige en nosotros, había algo más que no pude definir en ella.

“¿Qué está mal contigo?”, Le pregunté.

“Creo que todo está mal. No, en realidad yo soy la que está mal”, dijo después de una larga pausa.

Esperé pacientemente a que pudiera hablar de nuevo. Continúe leyendo