Consideración

“Debo estar haciéndome viejo”, pensé.

Cuando era más joven, recuerdo haberme sentido mal por aquellos viejos gruñones que se pasaban todo el tiempo quejándose de todo y de todos.

Mi abuela solía decir: “Cuando yo tenía tu edad, la gente era educada, nunca le faltábamos al respeto a los demás.”, “Tu generación no sabe lo que son los buenos modales”, etc.

Y ahora, yo me he convertido en ese viejo gruñón que no puede ya dar crédito ni a sus ojos ni a sus oídos.

Probablemente suena como chapado a la antigua, pero recuerdo que los hombres nunca decían malas palabras delante de las mujeres. Si una mujer escuchaba a un hombre maldiciendo y, él se daba cuenta de ello, él inmediatamente se disculpaba con ella. Hoy en día, he oído las peores palabras saliendo de la boca de mujeres. De hecho, las usan excesivamente, probablemente para tratar de demostrar que no son débiles o algo por el estilo.

Yo no uso groserías, en primer lugar, porque mi vocabulario no es tan limitado, así que no tengo necesidad de usarlas y, aparte hay varios problemas neurológicos causados por el uso excesivo de estas al limitar nuestras conexiones neuronales a un número reducido de palabras.

Creo que, cuando alguien dice: “No puedo evitarlo, así soy yo y esa es mi manera de hablar” es una falta de respeto a su propia inteligencia y su verdadero ser. Por qué el declarar: “Sí, soy tan estúpido que sólo puedo usar unas pocas palabras para describir y nombrar todo a mi alrededor y no puedo tratar de aprender más y ser una mejor persona para mí y los que me rodean” ¿es considerado hoy en día como una legítima “razón” para caer en la mediocridad?

Sí, queridas damas, todavía creo que, si un hombre no puede mostrar algo de respeto al dirigirse a ustedes, él no podrá realmente amarlas en forma alguna, pero no presten atención a mis palabras, soy sólo yo. Mejor observen sus experiencias pasadas y decidan por sí mismas.

Sólo me gustaría saber, por qué tantas personas últimamente están tan amargadas, que tratan de hacer daño y humillar con sus palabras, comentarios y acciones a tantas personas como les sea posible, en realidad eso es demasiado fácil de hacer, el desafío real es ser diferente, dar palabras de aliento a los demás, mostrar respeto a todo ser viviente que se cruza en tu camino y ser lo suficientemente valiente como para seguir a tu corazón y ser tan real como te sea posible, en lugar de limitarte y llegar a ser solamente un monito de imitación. Ser tú mismo sin tener que preocuparte acerca de lo que pensarán los demás, te traerá la libertad que siempre has soñado.

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Lo que dicen

¡Él estaba en estado de shock! no podía creer lo que escuchaba. Esta mujer de edad avanzada y tan bien vestida, acababa de usar el peor vocabulario que había oído en años. Incluso un camionero viejo, se sentiría avergonzado con las palabras que esta mujer había pronunciado en contra de él (No quiero decir que todos los conductores de camiones tengan un mal vocabulario, conozco a dos que leen mucho y están muy bien educados). Pero mi amigo estaba furioso.

Estaba manejando en los carriles centrales en una concurrida avenida, uno de sus neumáticos explotó literalmente y casi perdió el control de su vehículo. Por suerte para nosotros pudo parar, encendió sus luces de emergencia y comenzó a conducir con cuidado hacia la salida. Todos los conductores se detuvieron y le permitieron pasar. Todos los conductores con la excepción de una mujer que conducía un coche muy caro y que se sintió ofendida porque tuvo que reducir la velocidad para dejarnos pasar.

Tan pronto como llegamos a la salida se detuvo y comenzó a utilizar el vocabulario más increíble que puedas imaginar. Sentí mucho que no pude grabar toda la escena sólo para aprender las nuevas palabras que había inventado ella en ese momento de furia, algunas groserías que usó no eran ni siquiera posibles, pero toda la escena fue muy divertida, al menos para mí, porque mi amigo estaba completamente furioso por el incidente. Continúe leyendo

NO

Sólo dos letras, una palabra. Simple, pequeña y tan aterradora para muchos.

Evitar el uso de esta pequeña palabra ha traído más problemas, malentendidos, tristeza y lamentaciones de lo que te imaginas.

¿Tal vez nos sentimos culpables cuando la decimos? ¿Tal vez sentimos que estamos siendo groseros con la otra persona? ¿Tal vez nos sentimos obligados a evitarla? ¿Quién sabe?, pero a pesar de su tamaño y simplicidad, es una de las palabras más difíciles de decir para muchas personas en todo el mundo.

¿Quizás fuimos educados para ver esa pequeña palabra como “dura”? ¿Tenemos miedo de ofender a la otra parte? ¿Decepcionarlos? Continúe leyendo