Aprendiendo del árbol de la yuca

Las lecciones están en todas partes.

Si observamos por todos lados con cuidado, todo el tiempo, hay una lección que aprender, una señal, un mensaje, algo por el estilo.

Dicen que el conocimiento se oculta, en espera de ser descubierto, pero ¿realmente se oculta? o estamos demasiado distraídos para verlo. Si lo vemos, ya no es “oculto” y la mayoría de las veces es en realidad bastante evidente.  Lo que pasa es que nunca lo notamos, pero por lo general está justo en frente de nosotros todo el tiempo.

La mayor parte de nuestra fuerza interior, nuestro verdadero poder, está siendo drenada por las viejas creencias, aquellas que nos enseña a ser humildes, y no a brillar.

Teníamos que ser “humildes” y hacernos “invisibles” para no ser considerados, arrogantes o presumidos.

Pero hablaremos de la humildad en otro momento. Continúe leyendo

La evidencia

Es extraño lo buenos que somos para encontrar todas las razones por las cuales no vamos a ser capaces de lograr cierto objetivo, o por qué no somos lo suficientemente buenos para llegar a un cierto nivel de éxito, o incluso peor, por qué no merecemos ser felices, sanos, ricos, etc.

En parte, es la programación general que todos recibimos, la forma en que nos comparamos con las falsas imágenes que vemos en los demás y la falsa modestia perjudicial que nos conduce a una autoestima baja. Continúe leyendo

Los peligros de la humildad.

Se nos ha enseñado desde pequeños que la humildad era muy importante, ya que la arrogancia era un pecado. Y sí, no hay nada peor que estar con una persona arrogante y tener que sufrir una larga conversación jactanciosa.

Pero caer en cualquiera de los opuestos es una cosa terrible también.

Como ya he mencionado en el artículo anterior, tenemos que aprender a brillar y reconocer nuestra luz interior. Tenemos que recordar que somos una extensión de esa poderosa fuerza que creó el universo y todo en él, puedes llamarlo Dios, Universo, Origen, Energía, Big Bang, o lo que quieras, no hay diferencia.

La humildad nos enseña a tener una imagen inferior a nosotros mismos y, aunque ha cumplido su papel en la historia, ya no es el caso hoy en día. Continúe leyendo