Puntos de referencia

Es muy difícil entender muchos conceptos o incluso saber dónde te encuentras ahora sin un punto de referencia, el cual es una marca que te permite comparar o localizar tu posición con respecto a elementos externos.

Nuestro cerebro es una súper computadora que se mantiene comparando y evaluando todo a nuestro alrededor sin parar. Además de todas las otras cosas que el cerebro tiene que hacer para mantenernos vivos. Así que en realidad no nos damos cuenta de todos los procesos impresionantes que nuestro cerebro tiene que realizar 24/7.

Por irónico que parezca, la vida nos da en ocasiones, formas extrañas de comparar y establecer nuevos puntos de referencia para aprender nuestras lecciones, muchas veces de la manera difícil. Continúe leyendo

Tu sala de trofeos

Me gustaba observar en silencio todos los tesoros que un amigo tenía en su estudio. Las paredes estaban cubiertas por fotos, trofeos, premios y cosas por el estilo.

A lo largo de su vida, él había conocido y hecho amistad con muchas celebridades de diferentes partes del mundo, algunos de ellos habían sido elementos clave en la historia humana.

Un día, mientras yo descubría más “tesoros” escondidos como libros autografiados, honores y reconocimientos. Mi amigo llegó y se sentó en su escritorio. Con gracia observaba como yo disfrutaba viendo su impresionante colección de recuerdos.

Para él, estos fueron testigos de su propia historia. Sus logros, sus fracasos, lo bueno y lo malo, pero siempre un recuerdo de la lección aprendida estuvo presente en cada objeto contenido en ese salón.

Cada vez que mostraba su “sala de trofeos” a otras personas, hablaba de la lección aprendida, la experiencia vivida y los cambios que ese evento causó en su vida. Nunca mostró sus “trofeos” para presumir o para humillar a los demás. Por el contrario, él siempre trató de motivarlos para lograr cosas maravillosas para que ellos también pudieran tener su habitación llena de recuerdos y experiencias para compartir con el mundo.

Había aprendido a vivir y a ser feliz y, a ayudar a otros a encontrar su felicidad, no para tratar de impresionar a nadie más. Continúe leyendo

No estás escuchando (auto-recordatorio)

La verdad es que yo no estaba prestando atención a lo que me estaba diciendo. Mi mente estaba “conectada” a mi propia red personal y pensamientos sobre diferentes temas estaban flotando en mi mente como un banco de peces en el mar. Ni siquiera el ruido del tráfico podía interferir con mis pensamientos egoístas.

Mi amiga estaba hablando de temas triviales y yo “asumí” que ya sabía a dónde estaba llevando su conversación. Estaba equivocado. Pero mi enfoque estaba en mis propios intereses y hablar sobre cosas frívolas no era parte de mis planes para el día.

No tenía tiempo que perder en escuchar cosas sin importancia y, después de todo, ya sabía todo lo que ella tenía que decir. O al menos, eso era lo que yo pensaba.

De repente se detuvo, me miró y dijo. “Creo que sería una buena solución, ¿no crees?”

Me quedé parado ahí sintiendo un escalofrío corriendo por mi espina dorsal, ella parecía estar esperando una respuesta. Continúe leyendo

El charco

Después de una terrible tormenta, iba apresurado a ver a un cliente tratando de encontrar atajos en el camino para llegar a tiempo.

Me decidí a pasar por un parque que nunca había visto antes, pero, que estaba en el camino a la oficina de mi cliente. Estaba caminando muy rápido y de repente, después de una curva, me encontré frente a un gran charco.

Al principio, pensé en tratar de saltarlo o, lentamente caminar sobre de él, pero la imagen de un video que vi de un auto que se hunde en un charco aparentemente inocente me vino a la cabeza. Este video muestra un automóvil cruzando un charco aparentemente inofensivo en una calle de una ciudad, pero al parecer estaba cubriendo una enorme “zanja”, sin saberlo, el coche siguió avanzando y de repente desapareció dentro del “charco”.

El vídeo no mostró si el conductor pudo salir con vida de allí, pero la imagen se quedó muy clara en mi mente. Continúe leyendo

Presta atención

Cuando me desperté esta mañana, vi la fecha en mi calendario y tuve que comprobarlo dos veces porque no podía creer que fuera cierto.

¿Dónde pasaron todos esos días? ¿Cómo estamos tan avanzados en el año? El tiempo vuela y cuando tratamos de mirar hacia atrás para ver a dónde se fue el tiempo, nos damos cuenta de que hemos perdido completamente su pista.

No puedo creer que hace diez años mi vida era completamente diferente, mi mentalidad era diferente e incluso mi estilo de vida era diferente.

Muchos de mis amigos y personas con quienes he trabajado ya no están entre nosotros. Cuando empecé a hacer una lista de todas las personas que se habían ido, me sorprende de cuán grande es. ¿Dónde están todos?

Incluso mis gustos y pasatiempos ya no son los mismos. Todavía disfruto de muchas cosas “antiguas”, pero mis intereses y actividades han cambiado mucho. Algunos de ellos de forma radical.

Sí, estoy envejeciendo, pero todavía no me siento viejo. Tal vez el tiempo ha pasado tan rápido que no tuve tiempo de darme cuenta. Continúe leyendo

¡Desapégate!

Estamos escuchando últimamente más a menudo sobre el desapego. Desapego a cosas materiales, a lugares, a personas, etc.

Para la mayoría de las personas, es más fácil separarse de individuos, alimentos o lugares, que ser la “víctima” del desapego.

Puedes entrenar a tu mente para separarse de un lugar, de un cierto alimento o hábito. Un poco más difícil para muchos es “evitar” personas tóxicas que no nos están ayudando con nuestro proceso de crecimiento.

Especialmente cuando ciertas personas sienten que las estás evitando por las razones equivocadas. Podrían pensar que te estás haciendo demasiado “selectivo” o que te estás volviendo muy egoísta o que simplemente ya no te interesas más en ellos.

Pero por favor no caigas en ese juego esta vez. Continúe leyendo

Oscuridad

Verlo comiendo tan rápido era una vista desagradable. Parecía como si pensara que el mundo estaba llegando a su fin y que debería terminar su comida primero.

Yo estaba justo en medio del primer tiempo, cuando él estaba terminando su último. Me sorprendió y al mismo tiempo me molesto un poco ya que ni siquiera había disfrutado su comida. Permanecí en silencio mientras él se levantaba de la mesa y salía corriendo del restaurante sin esperar mi respuesta.

Yo estaba en “modo de juzgar” por lo que pensé que él debería aprender a tomar más tiempo para disfrutar su comida, además de que es poco saludable, y en algunos casos incluso peligroso comer demasiado rápido.

Terminé mi comida a mi propio ritmo y, mi otro amigo y yo dejamos el lugar hablando de otros temas más relevantes. Continúe leyendo

¡Eres el mejor!

A veces admiramos a otras personas pensando que sus vidas son realmente geniales y vale la pena imitarlos. Vemos sólo lo que nos permiten ver, grandes mansiones, automóviles, aparatos caros, etc.

Creemos que tienen una vida maravillosa y nos gustaría poder ser tan afortunados como ellos.

Vemos personas que llamamos triunfadores y leemos acerca de su gran éxito en los negocios, el deporte, la política, etc. Nos encantaría poder hacer las cosas tan bien como ellos.

Tendemos a idealizar a esas personas y creemos realmente que estamos muy lejos de su nivel. No se nos ocurriría compararnos con ellos y, a veces incluso, nos sentiríamos felices si pudiéramos hacer un tercio de lo que pueden ellos hacer. Y en realidad ese es el problema real.

Cuando nos comparamos con los demás, en realidad estamos estableciendo nuestros parámetros muy bajos. Estamos limitando nuestras verdaderas capacidades y creencias, ya que nos han enseñado a creer que esas personas son superiores a nosotros. Continúe leyendo

Tú te defines a ti mismo

Recuerdo un día cuando mi hija me dijo que era tonta.

Me quedé muy impresionado por la forma en que lo dijo. Tenía alrededor de 5 años de edad y, llegando de la escuela me dijo que era tonta en una voz muy confiada y firme. Ella estaba totalmente convencida de que era un hecho.

Le pregunté el por qué había dicho eso y, en el mismo tono, me respondió: “Mi maestra me dijo que soy tonta, mis amigos me dijeron que soy tonta, mis primos me dijeron que soy tonta, por lo tanto, debo serlo”

“¿Te lo dijeron hoy?”, Pregunté. Continúe leyendo

¿Eres tú?

Ella era una chica dulce y encantadora. Creció en una familia tradicional y su infancia fue feliz.

A medida que creció la gente y los acontecimientos le jugaron rudo y se llenó de resentimientos y se hizo “más dura”. Empezó a hablar como sus amigos varones y cambió su estilo de vestuario a uno más masculino. Incluso sus movimientos y vocabulario se hicieron más agresivos y rudos.

Finalmente, un día me atreví a preguntarle por qué decidió hacer esos cambios en su personalidad, puesto que había sido una chica agradable cuando era más joven y ahora era más dura que algunos pandilleros que conozco. Continúe leyendo