Destrozado

 

A veces la única manera de liberarse de un mal ciclo, es permitirse estar completamente expuesto, para que lo malo deje nuestro organismo y lo nuevo y bueno pueda entrar una vez más.

A veces necesitas permitirte estar destrozado en mil pedazos, para que así puedas recoger tus buenas piezas y dejar atrás las defectuosas. Como una oruga que necesita renunciar a ser un gusano para convertirse en una mariposa.

A veces necesitas permitirte ser desollado emocionalmente para limpiarte de todos esos años de energía negativa, programación equivocada y malos hábitos, para ser re-creado a tu estado original.

Esta vez puedes poner tus piezas interiores en un orden diferente y no dejar espacio para aquellas cosas que te retuvieron durante tanto tiempo. Continúe leyendo

Tampoco voy a fallar esta vez

“Sí, he cometido muchos errores, he tomado muy malas decisiones y todavía estoy tratando de encontrar la manera de arreglar las cosas en muchos aspectos de mi vida, pero no creo que he fallado. Hice todo lo que pude en la forma en que pensé que era lo correcto, hice mi mejor esfuerzo para hacer las cosas de la única manera que sabía y sí, lo sé, he dañado a veces a la gente que amo, incluso he hecho daño a gente que no conozco directamente, pero lo único que puedo decir, es que yo no hice nada a propósito. Nunca quise hacer nada malo a nadie de ninguna manera.” Le dije a mi amigo mientras caminábamos por el parque. Continúe leyendo

Orgullo

Se habla mucho de la gente que critica la forma en que se comportan los demás. Los juzgamos de acuerdo a nuestros propios parámetros, pero ignoramos los motivos que llevaron a esas personas a actuar de la manera que lo hicieron.

Estoy seguro de que has sido juzgado muchas veces, a veces te enteraste más tarde, pero la mayoría de veces no, pero sé que te sorprendería saber cómo tus acciones impresionaron a otras personas y cómo te juzgaron equivocadamente y, cómo nunca se detuvieron a saber de tu propia boca, los verdaderos motivos de tus decisiones y comportamientos. Continúe leyendo

¿Estás listo? No, en serio. ¿Estás listo?

Había una señora que siempre iba a la iglesia a quejarse por las tragedias de su vida, con voz fuerte y tono lastimoso, comenzaba a enumerar todas las desgracias en su vida y lo infeliz que era. Como final siempre le pedía a Dios que se llevara su alma, ya que no podía soportar más esta vida.

Un día, el sacerdote decidió darle una lección a esa mujer y se escondió detrás de la imagen a la que siempre iba a quejarse. Continúe leyendo