Lo bueno, lo malo y la lección…

Cuando he experimentado algo difícil o “malo” en mi vida, por lo general lo quitaba de mi mente por un tiempo y justo después de que el dolor se había ido lo traía de vuelta a mi atención.

Tuve esta tendencia a apartar la mirada de las lecciones duras o malas en mi vida, ya que consideraba que si sacaba de mi mete todas las cosas “malas” en mi vida,  no me afectarían más, así iban a desaparecer y se irían para siempre.

Pero hoy en día tengo un enfoque diferente para los eventos “malos y feos” en mi vida. He aprendido a apreciarlos y ponerlos en un lugar especial en mis recuerdos, porque si yo no los hubiera experimentarlo, yo no estaría aquí ahora, yo no sería quien soy y yo no sería capaz de compartir las lecciones y bendiciones que han traído a mi vida. Continúe leyendo