Celos

Hemos sido educados para ser egocéntricos de muchas maneras. Por supuesto, tú necesitas tener tus propias cosas, para tu uso personal. Y ciertamente, todos queremos tener a nuestros seres queridos cerca de nosotros.

Pero ¿has notado lo desesperados que nos ponemos cuando se van, aunque sea por un rato?

Creo que la mayoría de nosotros hemos hecho algunas cosas locas para llamar la atención de alguien que nos interesa o para mantenerles a nuestro lado.

Los celos son una gran enfermedad, ha causado grandes tragedias en la historia de la humanidad. Nos transforma y afecta a todo nuestro cuerpo y alma.

Pero algo que he notado y discutido con muchas personas de diferentes usos y costumbres, es la futilidad de caer en su trampa. Continúe leyendo

¿La verdad?

-”Yo sólo quiero saber la verdad”. Escuché a un transeúnte decirlo con desesperación. La persona que caminaba con él, en voz baja respondió: “Pero tú ya sabes la verdad”. La primera persona actuó sorprendida al principio, pero luego asintió aceptando el comentario y tristemente apartó su vista hacia la distancia en silencio.

¿Podemos ocultarnos la verdad tan fácilmente a nosotros mismos? ¿Realmente estamos constantemente evitando verla, incluso cuando está “claramente” justo frente a nuestros ojos? Continúe leyendo

Extraño

¿Has notado cómo tendemos a preocuparnos como locos, tener los pensamientos más negros, imaginar los peores escenarios, sobre estresar nuestro cuerpo y perder el sueño y el hambre a lo tonto?

Y después de todo eso, las cosas se resuelven de maneras extrañas al final.

Nos sentimos tan aliviados después de que las cosas no salieron tan mal como nos imaginábamos, que nos olvidamos de mirar hacia atrás y ver todos esos detalles desagradables que nos robaron nuestra salud y paz mental.

Así que cuando te llegue la próxima prueba, ¿vas a pasar una vez más por el mismo proceso de preocupación, pérdida de sueño-apetito y daño a tu salud? Continúe leyendo

Estarás más feliz ahora

Cuando recibí mi primer triciclo cuando tenía alrededor de 3 ó 4 años, pensé que era el día más feliz de mi vida. Era verde con manubrio blanco. Yo era el niño más feliz del planeta Tierra.

A continuación, los años pasaron y cuando recibí mi primera consola de videojuegos, yo estaba tan feliz que no podía creer que estaba sucediendo realmente, fue increíble y de hecho podías conectar un teclado y escribir programas básicos en ella. Yo era el adolescente más feliz del planeta Tierra.

Entonces más años pasaron cargados de diferentes momentos felices cuando me consideraba la persona más feliz del planeta Tierra. Y la verdad es que ahora mismo estoy encontrando incluso, más momentos en los que estoy feliz y agradecido todos los días en los que yo creo que soy la persona más feliz del planeta Tierra. Continúe leyendo

Envidia

 

Él me mostró su nuevo teléfono móvil, estaba muy bonito, más memoria RAM (memoria de trabajo), un procesador más rápido, y la batería parece durar más tiempo, por lo menos es algo menos de qué preocuparse, como por encontrar un lugar para cargar su teléfono durante el día.

Me encantó el color y la pantalla se ve mucho más brillante y con una mejor definición.

Le devolví el móvil con una sonrisa y él sólo me miró por un rato en silencio. Luego me preguntó si yo no iba a decir nada al respecto.

Así que le dije una vez más que me gustó el móvil mucho y que estaba feliz por él y que disfrutara de su nueva adquisición. Y realmente me sentí muy feliz por él pues estaba contento y se le notaba fácilmente. Sus ojos tenían ese brillo emocionado por dentro. Continúe leyendo