Síguelos

Nada en mi vida ha llegado por casualidad. Bueno o malo, cada situación, persona, bendición, problema, enseñanza, etc.

En algunos casos, ha habido un punto en el camino donde he podido ver la razón por la que aparecieron en mi vida. Otros posiblemente guardarán sus secretos para siempre. El tiempo lo dirá.

No hay una sola cosa que yo haya aprendido en el pasado, que no se haya vuelto “útil” en algún momento de mi vida. Es por eso que no considero “tiempo perdido” a cada momento que paso aprendiendo algo nuevo.

Hay un viejo proverbio ruso: “Век живи, век учись” (Vive un siglo, estudia un siglo).

Aprender es una bendición. Sus efectos en nuestro cerebro son sorprendentes y en realidad tiene propiedades curativas también. Continúe leyendo

Puertas

No soy una persona muy sociable. No es que no me guste conocer gente nueva, por el contrario, me encanta conocer gente nueva, pero lo que no me gusta es estar en medio de grandes multitudes.

Me gusta enfocarme en un pequeño grupo de personas para que podamos llegar a conocernos bien y pueda darles a estos nuevos amigos, la atención adecuada. Pero cuando tienes que conocer a muchas personas al mismo tiempo, por lo general es cuando hago mutis por la izquierda.

No me malinterpretes, no estoy realmente antisocial, (bueno, no mucho.) Pero creo que cada persona que conozco, es como una nueva ventana que me permite ver nuevos paisajes, nuevas ideas, nuevas experiencias, etc. Continúe leyendo