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Hoy en día hay un desbordamiento de productos e “información” acerca de la salud y el entrenamiento físico por todas partes. Alguna información es muy útil y proviene de buenas fuentes. Pero la mayoría, sobre todo la literatura en línea, es sólo propaganda tergiversada de los medios y los comercios.

La medicina moderna ha avanzado de manera impresionante, ayudada por la tecnología y la química, pero la mayoría de las veces, da más miedo el ver los efectos secundarios de los medicamentos, ya que estos llegan a causar en ocasiones, peores daños que la enfermedad original.

He hablado aquí muchas veces sobre la importancia de filtrar lo que permites entrar a tu mente, ya que esa información va profundamente a tu subconsciente y le afecta fuertemente en todos los niveles.

Pero igualmente importante es ser muy selectivo de aquellas cosas que pones en tu cuerpo físico. Continúe leyendo

No se los permitas

Te despiertas con una sensación maravillosa, tuviste una buena noche y te sientes feliz y expectante por tu día.

No te sientes cansado como los otros días y sabes muy dentro de ti que este puede ser un día maravilloso.

Llevas tu mejor abrigo y sales de tu casa para conquistar el mundo, incluso ves tu calle y a la gente caminando a tu alrededor bajo una luz diferente. Incluso estás sonriendo, pero de repente, un autobús que pasa justo enfrente de ti, te salpica agua de un charco sucio sobre todo tu cuerpo, ahora tu precioso abrigo parece sacado de la basura y deseas desaparecer en el centro de la tierra.

Vuelves a tu casa y agarras rápidamente las primeras prendas que encuentras en tu armario. Obviamente, llegas tarde a tu trabajo y un jefe furioso te pide que le presentes los informes que te ha estado pidiendo desde la semana pasada, sólo para encontrar un montón de errores en ellos, por lo que te obligan a hacerlos de nuevo.

En ese preciso momento, te das cuenta de que tus compañeros de trabajo se están riendo de ti porque en tu prisa, no te diste cuenta de que te habías puesto dos zapatos de diferente colore y ahora es demasiado tarde para hacer algo al respecto.

¿Suena familiar? Tal vez, yo he estado allí, pero después de algunas experiencias embarazosas he aprendido a no dejar que esos eventos envenenen mi día. He aprendido a reírme de mis errores y en realidad, eso hizo que esos “accidentes” fueran menos traumáticos para mí.

Estamos permitiendo que nuestra vida dependa de la “validación” de los demás, por lo que necesitamos tomar fotografías de lo que comemos, lo que usamos (o quisiéramos usar), los lugares a donde vamos y las celebridades que nos encontramos ocasionalmente para que otros vean “cuan maravillosa es nuestra vida” y, por lo tanto, nos den su “sello de aprobación”.

Gracias a esa obsesión, las redes sociales existen y hacen que más gente se sienta miserable, cuando su propósito, al principio, fue todo lo contrario.

Deja de dar a otros un poder que no les pertenece. Sus opiniones, sus palabras, no tienen poder sobre tu felicidad, a menos que tú les des ese poder.

Permanece enfocado en la belleza y la verdad de tu propio viaje.

Elimina cualquier necesidad o apego a la validación de los demás. Esta es tu vida, éste es tu viaje y éstas son tus elecciones. Reconoce tu responsabilidad por lo que eliges hacer, pensar y sentir y céntrate en tu propio camino. Lo que otros hacen con sus vidas volverá a ellos. Lo que tú decidas hacer en tu vida te dará los frutos de tus propias decisiones.

La vida está llena de sorpresas, buenas y malas, fracasos y contratiempos, pero ninguno de ellos tiene el poder de detenerte permanentemente. Tú ya tienes la fuerza, la sabiduría y los medios para superar cualquier cosa que la vida te ponga en tu camino.

Tú eres la única persona que estará contigo hasta el final de tu viaje. Cuida de ti mismo, no permitas que otros cambien quien realmente eres. No des el control del volante de tu vida a nadie. No les permita quitar tu vista de tu objetivo.

Esta es tu vida, algunos de ellos no quieren que seas exitoso, pero naciste para ser el mejor. Se el mejor ahora.

Algunos de ellos quieren verte fracasar. No se los permitas…

Joven

Me alegra el poder decir que he tenido el privilegio y bendición a lo largo de mi vida, de haber sido capaz de conocer y trabajar con personas que han sido considerados los mejores en sus respectivas especialidades y por haber aprendido mucho de ellos.

Estaba platicando con una amiga que está muy preocupada con el envejecimiento. Ella no es tan vieja, pero siente que su cuerpo ya no está respondiendo como antes y ahora su mente está centrada en sus “faltas” en vez de hacer algo al respecto. (La falta de movilidad, falta de concentración, falta de sueño, etc.)

Justo le estaba platicando de esas personas que he conocido en mi vida y que han tenido mucho éxito y, su principal característica, había sido la “actividad”. Ellos siguen moviéndose todo el tiempo, caminan mucho, siguen estudiando nuevos temas mucho, están abiertos a nuevas ideas y disciplinas mucho, hacen mucho ejercicio y cuidan sus dietas mucho. Continúe leyendo

Espera

La mayoría de la gente que conozco odia esperar cualquier cosa. Esperar es algo tan importante, que es increíble que la mayoría carecemos de esa habilidad, don, conocimiento o como lo quieras llamar.

Estamos perdiendo muchos valores hoy en día, pero un valor al que realmente soy muy fiel es a la puntualidad. Considero que perder el tiempo de los demás es una de las peores ofensas que les podemos hacer. No tenemos idea de lo que ellos hayan tenido que pasar para poder darnos un poco de su tiempo y, si nos presentamos tarde o si no mostramos respeto por su tiempo, quiere decir que no tenemos respeto ni por nosotros mismos tampoco.

Respetar el tiempo, el nuestro y el de los demás es una virtud. Continúe leyendo

Experiencia

Yo estaba pasando por un momento muy difícil tratando de recoger mi bicicleta, las ruedas de entrenamiento hacían las cosas aún más difíciles y para un niño de 5 años de edad, esto parecía una tarea imposible. Sin embargo yo seguía haciendo mi mejor esfuerzo para recogerla y seguir pedaleando de vuelta a casa, a pesar de mi rodilla raspada tras la caída.

Estaba a punto de empezar a llorar porque no lograba hacerlo cuando un hombre alto llegó y con una mano recogió mi bicicleta y me ayudó a subir en ella de nuevo. Con una sonrisa y un guiño se despidió de mí y continuó su paseo.

¡Me maravillé! “Tiene que ser el hombre más fuerte del mundo”, pensé. Por supuesto que yo no era muy alto ni muy fuerte a esa edad, pero para mí era admirable. Continúe leyendo

Tu equipo

He estado leyendo por todas partes, acerca de la importancia de elegir a la gente con quien te rodeas. Y no estoy hablando sólo de tu equipo de trabajo, sino de las personas con quien pasas más tiempo en tu vida cotidiana.

Dicen que nos convertimos en lo que comemos, pero también, nos volvemos un poco como aquellos que nos rodean, los seres humanos somos criaturas de imitación, por lo que terminamos implementando costumbres, hábitos, ideas, conceptos, movimientos y muchas otras cosas casi sin darnos cuenta.

¿Has notado cuando tus amigos adoptan expresiones, acciones, gustos, ademanes, modismos y algunas otras características que no habían mostrado antes y, que después de un tiempo de “juntarse” con amigos comunes o conocidos, comienzan a comportarse de manera similar? Continúe leyendo

Yo quiero vivir en este momento (Nota mental)

Pensé que vivir en esta “realidad” era simple y fácil de hacer, pero cuanto más hablo con otras personas más cuenta me doy, de que es una de las cosas más difíciles de hacer hoy en día.

Cuando yo era un niño y tuve la oportunidad de jugar sin la ayuda de ningún dispositivo electrónico, yo estaba más en “contacto” con mi realidad, puesto que usaba lo que tenía a la mano para construir mis juguetes. Un pedazo de madera podría ser un barco, un autobús, una cama, un asiento o cualquier cosa que mi mente pudiera imaginar. Lo mismo con una caja vieja, una manta, etc.

Usaba cualquier objeto en mi mundo físico para “crear” un mundo maravilloso en mi mente. Mi mente creaba un mundo de fantasía para que yo lo viviera, pero al mismo tiempo yo estaba más en “contacto” con la realidad que me rodeaba. En el momento en que mi madre me llamaba para la cena, yo estaba inmediatamente “presente” en mi realidad local. Continúe leyendo