Esta lección que aprendí hoy

Muchos años habían pasado desde la última vez que hablé con él, pero fue una agradable sorpresa volver a verlo. Su aspecto era como de costumbre fuerte, pero más relajado al mismo tiempo. Era difícil decir cuál era la diferencia real.

Compartimos muchos años en nuestra infancia, pero nuestros caminos tomaron diferentes direcciones. Pero ahora que nos habíamos encontrado otra vez, era muy agradable poder hablar de los viejos tiempos y compartir lo nuevo también.

Después de un tiempo de escuchar su historia y luego tomar mi turno para contar la mía, nos quedamos tan impresionados de lo diferentes que nuestras vidas habían sido y ahora el poder compartir este pequeño momento, aquí y ahora, eso era aún más sorprendente. Continúe leyendo