Presta atención

Cuando me desperté esta mañana, vi la fecha en mi calendario y tuve que comprobarlo dos veces porque no podía creer que fuera cierto.

¿Dónde pasaron todos esos días? ¿Cómo estamos tan avanzados en el año? El tiempo vuela y cuando tratamos de mirar hacia atrás para ver a dónde se fue el tiempo, nos damos cuenta de que hemos perdido completamente su pista.

No puedo creer que hace diez años mi vida era completamente diferente, mi mentalidad era diferente e incluso mi estilo de vida era diferente.

Muchos de mis amigos y personas con quienes he trabajado ya no están entre nosotros. Cuando empecé a hacer una lista de todas las personas que se habían ido, me sorprende de cuán grande es. ¿Dónde están todos?

Incluso mis gustos y pasatiempos ya no son los mismos. Todavía disfruto de muchas cosas “antiguas”, pero mis intereses y actividades han cambiado mucho. Algunos de ellos de forma radical.

Sí, estoy envejeciendo, pero todavía no me siento viejo. Tal vez el tiempo ha pasado tan rápido que no tuve tiempo de darme cuenta. Continúe leyendo

Yo mismo.

 

Probablemente un gran problema con muchas personas es cuando no pueden aceptar que un maestro espiritual está en un “nivel más alto”, que ellos.

Durante años y años, muchas religiones de todo el mundo nos han enseñado que no debemos ser egoístas, que debemos olvidarnos de nosotros y vivir para el resto del mundo.

Que el peor pecado era ser egoísta.

Y ahora estamos viendo los resultados de esa mentalidad. Vemos personas que se odian a sí mismos y a sus vidas y viven una vida dictada por las personas que los rodean.

No estoy diciendo que el egoísmo es algo bueno, pero ¿cómo se puede atraer cosas buenas a tu vida si no estás bien?

Un proverbio chino dice: “Un pozo debe estar lleno en primer lugar, antes de que pueda proveer agua”. Continúe leyendo

Tu verdadero poder

Si alguien te dijera ahora que estás más “a cargo” de tu felicidad de lo que piensas, ¿cuál sería tu respuesta?

Por supuesto, todos ahora somos conscientes de nuestra “responsabilidad e influencia” en nuestra propia felicidad y bienestar. Hemos leído mucho últimamente acerca de la importancia de nuestros pensamientos y sentimientos para influir en nuestros resultados finales.

Pero la mayoría de las veces necesitamos un recordatorio de esto, porque tan pronto como las cosas se ponen difíciles, tendemos a olvidar nuestro propio poder y saltamos inmediatamente a “modo de desesperación”.

El XIV Dalai Lama dijo una vez: “Si no hay solución para tu problema, entonces no pierdas el tiempo en preocuparte. Si hay una solución, entonces no pierdas el tiempo preocupándote.”

Yo he estado muchas veces así, cuando he llegado a pensar que las cosas estaban muy difíciles y me sentí impotente y asustado por la “magnitud” de los problemas que tenía justo delante de mí. Pero, después de algún tiempo, con la ayuda de otros o incluso a través de mis propios méritos, finalmente me di cuenta de que las cosas no eran tan grandes como parecían. Continúe leyendo

Equivocaciones

Yo estaba parado en medio del gimnasio, con todos mis compañeros de clase mirándome de forma burlona, al ver mis intentos por defenderme de mi oponente.

Yo era el chico más pequeño de la clase, en edad y tamaño, pero en ese momento yo no estaba muy interesado en su opinión sobre mí.

Amaba las Artes Marciales y, a pesar de mis esfuerzos, el combate terminó muy mal para mí.

Pero en ese momento en particular, por alguna razón eso fue irrelevante para mí, después de ese humillante ejercicio, mi maestro hizo una larga lista de todos los terribles errores que había cometido en ese momento. En realidad, hice todos los errores conocidos y desconocidos que figuran en el manual. Pero yo estaba tan concentrado en mi pasión por el entrenamiento, que no sonó ni intimidante, ni desalentador para mí. Continúe leyendo

Ansiedad

Por lo general él siempre se veía tan calmado y relajado que me preguntaba a veces, si alguna vez se enojó en su vida o se puso nervioso por algo.

Un día me enteré de que estaba pasando por un problema legal grave que implicaba una cuestión de dinero con sus familiares. Cuando fui a visitarlo se veía como siempre, calmado y relajado, a pesar de los problemas que estaba enfrentando al tener que ir a los tribunales y tener que lidiar con los abogados todo el tiempo.

Al principio no me atrevía a preguntarle cómo se sentía, ya que su actitud era lo suficientemente clara como para ver que estaba manejándolo bastante bien. Continúe leyendo

Crece tu mentalidad

Yo era nuevo en ese trabajo de programación, era joven y era mi primer trabajo en un entorno tan impresionante. Todo el mundo era mucho mayor que yo y con toda la experiencia del mundo, eran una élite de ingenieros y expertos en muchos campos. Era realmente abrumador para mí.

Un día me pidieron que hiciera un programa para hacer algunas rutinas de seguimiento por satélite y no tenía ni idea de cómo hacer algo así. Continúe leyendo

Confía en lo que viene

Cuando estás buscando algo en línea, por lo general, escribes la palabra o palabras relacionadas con el tema sobre el que necesitas encontrar información,  luego normalmente pulsas  la tecla “retorno” o “enter” o “enviar”, dependiendo del dispositivo que estés utilizando y, sólo esperas la lista de resultados.

Por lo general, esto ocurre en cuestión de segundos, dependiendo de la velocidad de tu conexión a Internet. Si la conexión no es muy rápida y / o el motor de búsqueda está demasiado ocupado en ese momento, sólo esperas un poco más. No te pones a apretar la tecla “retorno” muchas veces seguidas para poder “acelerar” la búsqueda. Tú “entiendes” que a veces el Internet se pone lento por varias razones, es molesto, pero sabes que sucede a menudo. ” Continúe leyendo

Felicidad

Vivimos en busca de ella y, sin embargo, no podemos definirla en términos simples. Todos sabemos que se supone que debemos ser felices, “estamos aquí para ser felices”, lo escuchamos por todas partes, sin embargo, cada vez que le preguntas a alguien ¿qué es la felicidad? Vas a recibir diferentes respuestas. Continúe leyendo

Los buenos tiempos

(Tomado del libro “Diálogos con mi ser interno. Vol I” Con permiso del autor. Averigua más aqui

 

Estaba hablando con mi madre sobre los tiempos cuando era una niña y, a pesar de que no pertenecía a una familia adinerada, cuando llegaban las vacaciones y su casa se llenaba con visitas esperadas e inesperadas.

De repente tocaban a la puerta y al abrirla se encontraban con familiares, amistades y amistades de las amistades que llegaban para pasar su temporada de vacaciones en la casa de mi madre.

Le pregunté cómo se las arreglan para cubrir los gastos para alimentar y manutención de toda esa gente.  Ella me miró y después de un rato de reflexión, simplemente respondió: No lo sé, nunca nos preocupábamos por eso. No éramos ricos, pero de algún modo las cosas se daban, alcanzaba muy bien y todos nos la pasábamos muy bien.

Como eran huéspedes, en realidad no ayudaban con los gastos y a veces incluso exigían más comida o un menú diferente si no les gustaba lo que se les había servido.

-Eran otros tiempos, dijo mi madre, nunca se nos ocurrió pensar en carestía o que la comida no fuera a ser suficiente. No estaba en nuestras mentes. Éramos muy felices y todo terminaba muy bien.

Me quedé en silencio por un rato, mientras meditaba acerca de mi propia infancia.

Me acuerdo de cómo las cosas estaban menos tensas en aquellos días, Teníamos más, viajábamos más, adquirir cosas era mucho más fácil. Casi no existían las compras a crédito y, por lo menos no recuerdo a nadie que yo conociera que se quejase tanto de esas cosas.

Cuando teníamos visitas en la casa, nunca se ponían a quejarse por horas del gobierno, de las guerras, las tragedias, el desempleo, los escándalos ni nada por el estilo.

Por lo general, disfrutábamos el compartir historias familiares, sus viajes, sus experiencias y anécdotas que solían dejar algo positivo para los que los escuchábamos.

Sí, esos eran otros tiempos. Otra mentalidad. Un tipo diferente de energía en el aire.

Aunque yo no creo que el verdadero problema sean los cambios en el mundo que nos rodea.

Los cambios son naturales.  Los cambios son una parte necesaria del flujo de la vida.

El verdadero problema es cómo hemos sido condicionados para percibir esos cambios. El cómo reaccionamos ante los acontecimientos que llegan a nuestras vidas como individuos,  como miembros de la raza humana y como habitantes de esta vibrante y maravilloso ser que llamamos Tierra.

Estamos tan acostumbrados a entrar en una rutina en todo lo que hacemos, que cuando llega algo diferente, nos sentimos incómodos y lo rechazamos inmediatamente.

Y eso se refleja en toda nuestra historia.

La ciencia tiene una tendencia a ver las cosas de una manera muy estática. Cuando una nueva idea llega a sustituir a la anterior, es recibida con escepticismo e incluso con burla.

Incluso ahora, en un momento en que la tecnología nos está ayudando a entender cómo se comporta nuestro universo y, en que con cada nuevo descubrimiento nos damos cuenta de que estábamos tan mal en tantos conceptos y teorías.

A pesar del hecho de recibir grandes cantidades de información diaria de las sondas, los vehículos espaciales y los satélites, hay un sector de la comunidad científica que se sigue aferrando a su conocimiento del pasado, porque sienten que las nuevas evidencias amenazan la seguridad de lo que ellos consideran que es su verdad.

Y los nuevos conocimientos que se opongan a lo que creemos que es “la verdad”, son realmente aterradores, no importa quiénes seamos y lo que creemos saber y entender.

Conozco muy bien el método científico, sé que debe ser muy estricto y seguir ciertos pasos antes de aceptar o considerar incluso nuevas teorías. Pero la ciencia está hecha por el hombre y, si no permitimos que nuestras mentes se alejan un poco de lo que ya se ha establecido, siempre vamos a permanecer en el mismo lugar, sin posibilidad de avanzar.

Incluso Albert Einstein aceptó que muchos de sus descubrimientos se deben a su capacidad de mirar más allá de lo que otros consideran como algo fijo e inamovible.

Como J. Allen Hynek mencionó en uno de sus libros:: “Habrá una ciencia del siglo XXI, así como hubo una ciencia del siglo XIX y una ciencia de este siglo XX”.

Y me siento afortunado de saber que estoy viviendo en este momento en particular,  lleno de cambios y en el que estamos presenciando prodigios y maravillas nunca antes vistos y, lo que es más importante, estamos volviendo a aprender desde cero lo que sabíamos sobre nosotros mismos y el universo que nos ronda.

La gente, en general están más abiertos a escuchar y aprender cosas nuevas y aunque no todo lo que escuchamos es cierto, tenemos más herramientas y elementos para hacer nuestras propias investigaciones y llegar a nuestras propias conclusiones para averiguar que funciona para nosotros y lo que no.

Tenemos un exceso de información por todos lados, pero al mismo tiempo tenemos más maneras de modificar nuestra mentalidad y hacer cambios en nuestro propio ser y por lo tanto en el universo que estamos aquí para co-crear.

¿Qué voy a aportar hoy a mi vida para hacer de este universo un lugar mejor?

Creo que hoy voy a ser feliz, por lo que esta felicidad incrementará la vibración de las personas que me rodean y,  de esa manera propagar la felicidad a otros.

¿Qué vas a hacer tú hoy?

Y sí,  aquellos eran otros tiempos….

Pero me encanta ser capaz de cambiar y vivir este hoy.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así soy yo

Después de todas las cosas que hemos estado discutiendo acerca de la importancia del cambio en nuestra evolución y su papel en el proceso de la vida, no hay nada más frustrante y desalentador que escuchar a alguien diciendo: “Así soy yo y no puedo cambiarlo”.

He oído esas palabras muchas veces, sobre todo de personas mayores que de alguna manera u otra han adoptado ciertos patrones en sus vidas y creen que no pueden cambiarlos nunca más, a veces no les importa si los patrones están haciendo su vida mejor o peor y, el principal problema, es que están aceptando su estado, sin tratar de hacer un cambio positivo en su comportamiento y creencias. Continúe leyendo