Contrastando

Yo no estaba consciente de la raíz de su ira. Siempre había sido una persona muy agradable, siempre sonriendo y bromeando con todos a su alrededor.

Ellos habían sido amigos desde su infancia. Habían estado juntos en muchas batallas y en muchas celebraciones también.

Pero un día su amigo salió del país para comenzar la búsqueda para encontrar a su “verdadero yo”. Muchos caminos nuevos y experiencias le aguardaban.

Perdieron el contacto por muchos años hasta que, un día, él volvió a casa.

Había tenido mucho éxito en su negocio y había viajado por el mundo y aprendido muchas cosas valiosas.

Su amigo se había quedado en casa durante todos estos años.

El día que volvió a su ciudad natal, se sorprendió al ver que muchas cosas no habían cambiado en absoluto, mientras que otras eran totalmente diferentes.

Ambos amigos se reunieron una vez más después de todos esos años de estar separados y cada uno le dijo al otro sobre las cosas nuevas en sus vidas. Ambos se alegraron de verse una vez más.

Hasta que comenzaron a comparar sus vidas. Continúe leyendo

Esta lección que aprendí hoy

Muchos años habían pasado desde la última vez que hablé con él, pero fue una agradable sorpresa volver a verlo. Su aspecto era como de costumbre fuerte, pero más relajado al mismo tiempo. Era difícil decir cuál era la diferencia real.

Compartimos muchos años en nuestra infancia, pero nuestros caminos tomaron diferentes direcciones. Pero ahora que nos habíamos encontrado otra vez, era muy agradable poder hablar de los viejos tiempos y compartir lo nuevo también.

Después de un tiempo de escuchar su historia y luego tomar mi turno para contar la mía, nos quedamos tan impresionados de lo diferentes que nuestras vidas habían sido y ahora el poder compartir este pequeño momento, aquí y ahora, eso era aún más sorprendente. Continúe leyendo

¿Cuál es tu alacrán?

Yo escuchaba a un grupo de damas en un parque, estas se quejaban de la existencia de cosas y personas malas.

Una de ellas decía que Dios no debería permitir que las cosas, personas o eventos malos existieran. El resto del grupo a su alrededor asintió con la cabeza.

Continué mi paseo pensando que cuando yo era pequeño, tenía esa misma postura hacia los alacranes. Yo tenía mucho miedo de ellos. Y estaba tan aterrorizado de ellos que los atraía por docenas. Cuando íbamos a visitar a mis primos en una región donde los alacranes son muy comunes, siempre se sorprendían al ver que tan pronto como llegaba yo a su casa, los alacranes comenzaban a aparecer en las paredes, en las esquinas, debajo de las camas ( especialmente debajo de la cama en la que yo durmiera), en el techo, etc. Por supuesto, mi temor era tan fuerte que les atraía obviamente. (Este es un claro ejemplo de la Ley de Atracción funcionando). Esa horrible sensación de miedo los atraía tan pronto como yo me hacía presente. Continúe leyendo

Volviendo del pasado

 

Esa calle no se veía tan amplia como antes, no como la imagen en mi mente. Crecí en esa calle, pero ahora parecía más pequeña de alguna manera. ¿Las casas en esa calle se encogieron tal vez bajo la presión del tiempo y el espacio?

No había estado allí tal vez en 30 años más o menos. Los árboles eran, por supuesto, más altos que cuando yo vivía allí, pero de alguna manera, no se veían más altos que en mis recuerdos.

Pero las casas eran ahora más pequeñas, toda la calle no es tan ancha y la gente es toda diferente. Continúe leyendo