Creador de problemas

Todos los días estamos expuestos a muchos problemas, con muchas variantes, con muchas soluciones o decisiones frente a nosotros que llevan a aún más consecuencias.

Una vez que decidimos lidiar con uno de estos “problemas” debemos encontrar su raíz y, como un amigo solía decir: “Alguien debe tener la culpa de esto y no voy a ser yo”.

Por lo tanto, encontrar a alguien más para culpar, no es una tarea difícil. Por lo general lo hacemos de forma inmediata y automática.

Pero entonces, encontrar una solución se vuelve aún más difícil. Vincular la posible solución con nuestro problema y esperar a que quien culpamos se encargue de resolverlo, hace imposible el progreso.

Pero el cambiar esa mentalidad podría beneficiarnos inmensamente. Continúe leyendo

Tu verdadero poder

Si alguien te dijera ahora que estás más “a cargo” de tu felicidad de lo que piensas, ¿cuál sería tu respuesta?

Por supuesto, todos ahora somos conscientes de nuestra “responsabilidad e influencia” en nuestra propia felicidad y bienestar. Hemos leído mucho últimamente acerca de la importancia de nuestros pensamientos y sentimientos para influir en nuestros resultados finales.

Pero la mayoría de las veces necesitamos un recordatorio de esto, porque tan pronto como las cosas se ponen difíciles, tendemos a olvidar nuestro propio poder y saltamos inmediatamente a “modo de desesperación”.

El XIV Dalai Lama dijo una vez: “Si no hay solución para tu problema, entonces no pierdas el tiempo en preocuparte. Si hay una solución, entonces no pierdas el tiempo preocupándote.”

Yo he estado muchas veces así, cuando he llegado a pensar que las cosas estaban muy difíciles y me sentí impotente y asustado por la “magnitud” de los problemas que tenía justo delante de mí. Pero, después de algún tiempo, con la ayuda de otros o incluso a través de mis propios méritos, finalmente me di cuenta de que las cosas no eran tan grandes como parecían. Continúe leyendo

El tren

Recuerdo ese pequeño tren que recibí como un regalo cuando era niño. Era precioso y utilizaba una de esas viejas baterías gordas para alimentar el motor y una pequeña luz que tenía en la parte de enfrente.

Tenía unos mecanismos colocados en la parte frontal y en la parte trasera, eran como pequeños botones que cuando se apretaban cambiaban la dirección del motor, por lo que cuando el tren encontraba un obstáculo en su camino que presionara este botón, el tren cambiaba de dirección y comenzaba a ir en reversa. Lo mismo cuando el tren llegaba al final de la vía, el botón trasero era presionado por el obstáculo y cambiaba de dirección hacia delante.

Puede que no suene muy impresionante cuando se compara con los estándares de hoy en la tecnología de los juguetes, pero teniendo en cuenta que esto fue hace mucho tiempo, para mí fue algo realmente maravilloso.

Después de un rato, en lugar de esperar a que el tren llegara hasta el final de la vía y chocara para que empezara a ir hacia adelante, empecé a “detenerlo” con mi dedo para hacerla cambiar de dirección más rápido.

Luego amplié la pista y añadí un puente y otros detalles para hacer el “paseo” más divertido. Me encantaba.

A veces me siento como ese tren.

Comienzo a avanzar hacia adelante sin “obstáculos” en el camino y de repente aparece una situación inesperada y “cambia” mi dirección haciéndome retroceder, a veces por mucho tiempo, hasta que “algo” me detiene y me ayuda a cambiar mi dirección para continuar mi camino hacia delante.

Hoy en día, después de expandir en mi pista con muchas nuevas opciones, puentes, túneles, nuevos paisajes y escenarios. Estoy trabajando en mi mecanismo interno con el fin de evitar ir demasiado lejos hacia atrás. De esa manera puedo parar, observar, aprender y continuar mi camino de avance continuo.

Si quieres leer el resto de este artículo y más como este entra aquí

La delgada línea (disparatando)

 

Una de las cosas más difíciles para mí es tratar de identificar la diferencia entre una situación “forzada” y una “natural”.

Y ahora sé que no estoy solo en eso, porque esa es una de las preguntas más frecuentes que me hacen todo el tiempo.

Cuando estoy tratando de “forzar” un evento, una acción, una respuesta a algo que aparece de repente en mi camino. He aprendido a “medir” mi dirección en función de la “rugosidad” de la carretera. Es decir, cuando estás encontrando demasiados “rocas” en tu camino, podría ser una señal de que estás transitando por el camino equivocado. Continúe leyendo

El examen

Cuando estudias una materia en particular estás consciente de que después de un cierto período de tiempo, tu profesor tratará de evaluar tu nivel de aprendizaje mediante la aplicación de un examen.

La mayoría de los sistemas educativos tienen esta costumbre, de hacer los exámenes semanales, mensuales, algunos incluso más a menudo y luego, al final del período escolar.

Nadie se opone a esto. Todos lo aceptamos, si no de buen agrado, por lo menos ¡No hacemos un gran alboroto al respecto! Continúe leyendo

Tu futuro, ahora

A pesar de que todavía estás aquí ahora, que has sobrevivido y superado miles de peligros y obstáculos en tu camino. A pesar de que siempre has estado protegido en muchos aspectos de formas visibles e invisibles…

Aunque algunos problemas parecían insuperables, tantos obstáculos que parecían difíciles de evitar y algunas personas imposibles de alcanzar. Tú estás aquí ahora y estás bien.

Puedes mirar a tu pasado en este momento y ver cómo las cosas se arreglaron, los problemas fueron resueltos y los obstáculos aparentes desaparecieron o se convirtieron en ventajas. Continúe leyendo

La voz

¡Espera! Has pasado por demasiadas cosas en tu vida y puede que no seas perfecto, pero eres una joya que tomó mucho tiempo y esfuerzo para ser quien eres ahora.

Has llegado hasta aquí y sería una lástima si te detuvieras en este momento y decidieras terminar tu viaje solo a unos pocos centímetros de tu meta.

Yo sé que tu viaje ha sido difícil, que has sobrevivido y que tú eres un ejemplo vivo para todos nosotros que te estamos observando, incluso si no has notado nuestra presencia.

Por favor, no dejes que esos aparentes obstáculos te convenzan de su “realidad”. No claudiques ahora o nunca sabrás lo que eres capaz de hacer y en su lugar, te pasarás el resto de tu vida preguntándote si habrías llegado hasta el final.

Yo no tengo el poder de motivarte, no tengo la estatura para pararme frente a ti y decirte qué hacer con tu vida, pero estoy a tu lado para recordarte que eres un único Ser de Luz que está aquí para ser el mejor, para ser feliz, porque te lo mereces (de lo contrario no estarías aún aquí ahora) y es tu derecho y deber el crecer, expandirte y disfrutar del paseo.

Por favor, sé el ejemplo que otras personas necesitan ver, porque creen en ti y esperan que les muestres la manera de hacer las cosas bien.

Ellos piensan que tú crees en ti mismo con tanta fuerza como ellos creen en ti. Muéstrales que lo haces ahora.

No dejes que esos falsos monstruos que se ven tan grandes ante tus ojos ahora, te asusten y te convenzan de que no eres suficiente. Tú eres más que suficiente y no estás solo ahora. Todos estamos contigo, sólo que tú no quieres creerlo.

Si quieres seguir leyendo este artículo y otros más, da click aquí.

El muro

Todos hemos conocido un callejón sin salida en que nuestros caminos. De repente estamos caminando libremente sin obstáculos, cuando después de la primera curva nos encontramos un callejón sin salida, una pared grande delante de nosotros que nos hace detenernos de manera abrupta.

Entonces tenemos que decidir qué hacer a continuación. Quedarte ahí mirando a la pared tratando de buscar la manera de escalarla, pasar a través de ella, debajo de ella o cualquier otra opción que pudiéramos encontrar. O simplemente podemos dar la vuelta y buscar un nuevo camino para continuar nuestro viaje. Continúe leyendo

La técnica

Me impresionaba ver cómo esos hombres de cinturón negro eran capaces de romper una pila de ladrillos con sus propias manos. Especialmente los hombres orientales que parecían tan pequeños y delgados, que se colocaban delante de una pila de ladrillos, tablas de madera o bloques de hielo, pero cuando golpeaban su objetivo y lo pulverizaban, se veían como gigantes poderosos.

Pero me llegó mi turno, yo tenía unos 8 años de edad y era delgado, estaba aún más pequeño y más delgado que el resto de los estudiantes en esa habitación, pero mi profesor me estaba pidiendo que rompiera un ladrillo por primera vez para una exhibición de nuestra escuela de artes marciales. Continúe leyendo

Terror

 

Una de las herramientas más poderosas que algunos grupos y naciones de todo el mundo están utilizando en contra de la humanidad es el terror.

No hay nada que nos paralice más que el miedo. Todo nuestro cuerpo, mente y espíritu deja de responder y el mundo entero se detiene durante unos instantes. Y en ese momento, somos los seres más vulnerables. Continúe leyendo